9/3/14

Hotel J, Estocolmo

Cuando Javier tenía 10 meses decidimos hacer nuestro primer viaje al extranjero con él. Nos apetecía visitar algún sitio cómodo y en el que no hiciera demasiado calor, así que escogimos Estocolmo y Tallinn, dos ciudades interesantes y que no conocíamos. Además, cerca una de la otra, apenas una hora de avión.

Tras mucho mirar varios hoteles en Estocolmo, nos decidimos por el Hotel J. Nos apetecía estar en un entorno urbano "pero menos" y para eso, este bonito alojamiento es ideal.

Hotel J vista desde habitación


Está situado en la zona de Nacka, junto al brazo de mar que entra en la ciudad para formar su puerto y frente a la isla de Djurgärden, pulmón verde de Estocolmo donde se sitúan algunos de los museos más interesantes.

Esta ubicación lo hace especial ya que se disfruta doblemente tanto del paseo en barco de 15 minutos al centro de la ciudad como del jardín del hotel, que, decorado con muebles blancos, se extiende hasta la misma orilla del mar y permite ver con tranquilidad el tráfico de embarcaciones más o menos grandes, como el ferry que cruza el Báltico camino de Estonia.


Hotel J con Javier en el jardín


Todo el hotel está decorado en el estilo marinero de Newport. Colores blancos, rojos y azules, con rayas por doquier. Los empleados siempre vestidos con ropa de Gant, muy "preppy". Nuestra habitación estaba en la segunda planta y tenía un pequeño balcón desde el que se veía el jardín y el brazo de mar. Recuerdo que la cama era enorme, ocupando casi todo el espacio, Javier tenía su cuna de viaje y aún quedaba hueco para una butaca y una mesa. El baño tenía lavabo y bañera de cerámica exentos y con grifería cromada. Todo muy cuidado.


Hotel J habitación




Las zonas comunes consistían en una recepción pequeña y un amplio salón-comedor con zona de estar y zona de comer, con grandes mesas corridas alrededor de un "honesty bar" del que podías coger algún tentempié a lo largo de todo el día. El desayuno, estilo sueco, era abundante aunque le faltaban algunas cosas que echamos de menos, como más bollería y fruta. 

Este espacio se abre al jardín donde hay  tumbonas de madera para contemplar el paso de los barcos o simplemente la bella puesta de sol. No nos engañemos, es Suecia y hace fresco en el eterno atardecer veraniego, así que cada tumbona tiene su manta para estar más a gusto.


Hotel J fachada


El paseo de 5 minutos hasta el puerto de Nacka es muy agradable. Allí se encuentra la parada del barquito que lleva al centro y junto al muelle, con más tumbonas para esperar, está el Restaurante J, especializado en marisco. 

Durante el verano la frecuencia de los barcos es de 10-15 minutos y tras un recorrido de otros tantos minutos atraca justo frente al Dramaten, uno de los teatros más antiguos de la ciudad. El viaje además permite avistar desde el mar el barrio de Söder y  la isla de Djurgärden, así como disfrutar de una magnífica vista de la Ciudad Vieja.


Si decidís viajar a la bella capital del Báltico, la opción del Hotel J es muy recomendable. Compensa la ligera molestia de tener que coger el barco para ir al centro. Las vistas del canal, el agradable jardín, la amabilidad del personal, la oferta gastronómica que se ha ido ampliando en los últimos años y el ambiente relajado lo hacen una opción a tener en cuenta. Su relación calidad-precio es buena y además pertenece a alguno de los grupos de selección hotelera más prestigiosos: Design Hotels y Mr. and Mrs. Smith.


Hotel J puerto de Nacka





Lo mejor del Hotel J: su situación junto al mar y el ambiente de todo el hotel.
Lo peor del Hotel J: precisamente su situación lo hace estar un poco alejado del centro.

4 comentarios :

  1. Bonito sitio, pero no parece barato no?... Estocolmo y Tallin son dos ciudades preciosas y en verano buenos destinos para visitar con un bebe! saludos!

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  2. Hola Lola: efectivamente, barato no es, aunque no fue disparatado el precio del Hotel J ya que cogimos una promoción de Design Hotels que nos salió aproximadamente por 175€ la noche. Además, tuvieron el detalle de no cobrarnos la noche que nos quedamos atascados en Copenhage por culpa de la compañía aérea, que fue un "no show" en toda regla. También hay que decir que fuimos en 2007, así que han pasado unos añitos y la economía está para menos alegrías.

    Un saludo viajero.

    Cristina.

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  3. El hotel es una preciosidad !!! Da sensación de tranquilidad absoluta y de querer quedarte allí toda la tarde con un libro al sol. Buenos destinos para viajar con niños, Estocolmo y Tallinn. Hace ya tiempo que tengo muchas ganas de Estocolmo. Tallinn ya la conocemos (aunque sin niños)

    Un abrazo

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    1. Hola Ana: es un hotel precioso, recuerdo especialmente darle el biberón a Javier sentada en una de las tumbonas del jardín….y mientras, el atardecer que no acaba en el verano del norte de Europa. Qué buenos recuerdos me trae ese viaje. Cuando vió Javier las fotos el otro día preguntó por qué no volvemos….A lo mejor nos animamos. Es un buen destino para viajar con niños.

      Un abrazo.

      Cristina.

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