26/3/14

Hotel Almenara Golf Resort


Nosotros no jugamos al golf, aunque siempre es agradable estar cerca del entorno de este deporte que mantiene los campos tan verdes, tan frescos…

Cuando nos decidimos a pasar una semana en el Almenara Golf Resort, no fue para practicar el deporte de Severiano Ballesteros, sino para disfrutar de unos días en un lugar próximo al mar, con servicios para niños y un paisaje bonito.

Desde la terraza del desayuno el mar brilla a lo lejos.

Situado en Sotogrande, en el municipio de San Roque, al hotel se accede fácilmente desde la autovía después de un recorrido de unos 10 minutos entre casas espectaculares y campos de golf. En lo alto de una colina, con vistas que llegan hasta el mar atravesando la campiña golfista, se encuentra Almenara.
Se reparte entre un edificio principal que acoge la recepción, varios salones y un restaurante, y un montón de edificaciones en el mismo tono albero que distribuyen habitaciones, spa, tiendas etc.

Recepción del Hotel Almenara.

En cuanto sales de la recepción percibes el vergel en el que se sitúan las habitaciones. A modo de urbanización de adosados, unos de una planta y otros de dos, se van repartiendo. Cuentan todas con entrada independiente y un pequeño jardín con mesa y sillas. Son acogedoras en sus tonos tierra y lo suficientemente amplias para tener dos camas "queen". Nosotros teníamos una cama supletoria para Javier que pedimos nos quitaran porque con las dos camas nos bastaba. El baño es igualmente amplio y está bien servido con productos de acogida útiles, como las esponjas y los peines.

Eligiendo cama nada más llegar.

La tarde que llegamos nos dedicamos a recorrer las instalaciones del hotel, a pasear por los caminos, a ver dónde estaba el club infantil que Javier no quiso disfrutar, a ojear el spa, a divisar el paisaje y a oír el croar de las ranas del estanque que había cerca de nuestra habitación, con cascada y todo.

Vigilando las ranas del estanque.

La piscina es una delicia, todos los días acabábamos la tarde allí. Con varias profundidades para que los peques estén seguros, es lo suficientemente amplia para nadar a gusto. Está situada entre el edificio del spa y el de la recepción, y como todo en Almenara, rodeado de vegetación.

Chapoteando en la piscina.

Otra de las grandes bazas del hotel es el club de playa El Cucurucho. Con vistas amplísimas, acceso directo a la playa y varias piscinas infantiles y de adultos, es un espacio muy agradable donde poder pasar tranquilamente el día en una tumbona y bajo una sombrilla. Además, te llevan desde el hotel en una furgoneta conducida por un señor de lo más simpático. Aquí también hay animación infantil con distintas actividades según la hora del día.

Vista hacia Gibraltar desde el club de playa.

La semana de Almenara fue, a pesar de la tentación de quedarnos en este paraíso, bastante movida. Visitamos Cádiz, Jerez de la Frontera, Medina Sidonia, Tarifa, la marina de Sotogrande, y eso reservando un día a la llegada y otro al final para playa y piscina.

Foto "retro" de "El Cucurucho".

En el aspecto gastronómico decidimos coger media pensión ya que suponíamos que si volvíamos tarde de las excursiones nos iba a dar pereza volver a salir a cenar por ahí. Fue un acierto. El bufé de la cena era amplio y variado. Con carnes y pescados, pasta, huevos, frutas y deliciosos postres. A la hora del desayuno había más jaleo ya que, como suele ser habitual, todos tendemos a ir a la misma hora. El personal del restaurante Gaia, como el de todo el hotel, era amable y servicial.
Los dos días playeros comimos en el chiringuito de El Cucurucho, bastante asequible aunque con menos variedad que en la zona de restaurante.

El cucurucho que da nombre al club de playa.

Pasamos, pues, unos estupendos días en Almenara. Junto al mar, en medio de una vegetación exuberante y un entorno muy cuidado. La penúltima noche pudimos ver desde el jardín algunas Lágrimas de San Lorenzo, bellísimas. Nosotros sentíamos pena por tener que marcharnos.

Vista del jardín y de las habitaciones.


Lo mejor del hotel Almenara: su situación entre campos de golf, jardines y la costa. Su ambientación y la amabilidad del personal.
Lo peor del hotel Almenara: el jaleo que hubo algunas mañanas en el desayuno.

Cuándo estuvimos allí: en agosto de 2012.
Cuánto nos costó: 6 noches con media pensión, 1.600€.


2 comentarios :

  1. Muchas gracias por tu post. Desde Sotogrande nos alegra que pasaras una estancia agradable con nosotros. Para estar al tanto de las novedades, no dejes de unirte a nuestra comunidad en Facebook: https://www.facebook.com/joinsotoluxury. ¡Esperamos verte de vuelta! Un saludo

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    Respuestas
    1. ¡Gracias a vosotros! Por leerme y por mantener tan precioso ese paraíso que tenéis en Sotogrande. No sé cuándo, pero volveremos por allí, eso seguro.

      Un saludo.

      Cristina

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.