7/9/14

Plaza del Ayuntamiento, Toledo

Si hay en España una ciudad llena hasta los topes de arte y de historia, ésa es Toledo. La bella capital imperial es de mis ciudades españolas favoritas. Es de esos lugares que, aunque pequeños, siempre te dan alguna sorpresa agradable. En los últimos años he tenido la suerte de viajar allí en varias ocasiones y siempre, siempre hay rincones en los que no me había fijado, detalles, estatuas, retablos, iglesias o paisajes... Toledo es una joya, y como tal debemos conocerla y cuidarla para que otros sigan sintiéndose felices al pasear por sus calles estrechas y susurrantes.



Difícil ha sido para mí elegir un lugar lleno de patrimonio en Toledo. Y no por defecto, sino por exceso. Se me venían a la mente tres o cuatro rincones posibles, pero finalmente me he decidido por su Plaza del Ayuntamiento. Una plaza irregular en trazado pero magnífica en contenido. Mires donde mires ves edificios emblemáticos y con siglos de historia, pero ante todo, por su magnificencia y tamaño (quizá algo "comprimida" en este espacio reducido), destaca la poderosa Catedral de Toledo.

Con doscientos años que tardó en construirse, esta belleza de catedral gótica es una de las más ricas de España tanto por su magnífico exterior como por el interior repleto de tesoros que merecen más de una visita tranquila, ya que en un rato únicamente no podremos abarcarlos todos. Junto al Alcázar forma los elementos clave de la famosa silueta de la ciudad que da tan bonita vista desde los cigarrales.

Desde la Plaza se abarca sólo parte del edificio catedralicio, realmente una parte pequeña compuesta fundamentalmente por la torre que el maestro Alonso inició en el siglo XIV y que se terminó en el siglo XV. En ella se alojan ocho campanas, cada una con su nombre, que rodean a la Campana Gorda realizada en el siglo XVIII y dedicada a San Eugenio. Se llama así por su enorme diámetro, 3 metros, y por su peso, 17 toneladas. La otra torre, más pequeña, que enmarca junto con la más alta la Puerta del Perdón, lleva arriba el nombre del hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocopuli, quien fue el encargado de cerrar la bóveda sobre un cuerpo octogonal que sobresale al exterior.

Paso de "La Oración en el Huerto" delante de la Puerta del Perdón.
Semana Santa del 2012.

La Catedral tiene siete puertas; desde la Plaza del Ayuntamiento podemos ver tres: a la izquierda, la de la Torre (también conocida como del Infierno), en el centro la del Perdón con un apostolado y con la Virgen entregando la casulla a San Ildefonso, y la tercera es la de los Escribanos o del Juicio Final. El grupo escultórico de la Última Cena se añadió en el siglo XVIII y tapó el gran rosetón gótico.

Asomándonos un poco podremos ver a mano izquierda un pasadizo que une la catedral con el Palacio Arzobispal por encima de la calle. Justo debajo hay otra puerta de la Catedral, la llamada del Mollete, ya que se ofrecía por ella un panecillo o mollete a los pobres de la ciudad.

El Palacio Arzobispal tiene una magnífica portada realizada por Covarrubias durante el Renacimiento, aunque fue remozada en el siglo XVIII. Quizás sea ésta una de las sedes primadas más importantes del mundo.

Atardecer en la Plaza del Ayuntamiento con la sede consistorial iluminada. Semana Santa 2012.

Junto al edificio del poder religioso de la ciudad se sitúa el del poder civil: el bonito Ayuntamiento de Toledo. En este edificio de diseño original de Juan de Herrera también dejaron su huella otros arquitectos como Vergara del Pozo y Jorge Manuel Theotocopuli. Si del maestro de El Escorial quedan los arcos del piso bajo, los dos segundos pisos de cada torre y los chapiteles que las rematan son del último interviniente, Teodoro de Armadans, ya a principios del siglo XVIII.

Cierra la Plaza el Palacio de Justicia, edificio de corte historicista realizado con elementos arquitectónicos de diferentes épocas, que en otros tiempos fue la casa del deán de la catedral.


Reflejo de la catedral de Toledo
La Catedral reflejada en la instalación de Cristina Iglesias de la Plaza del Ayuntamiento. Mayo de 2014.

Con motivo del IV Centenario de El Greco que se celebró el año pasado (2014) en la ciudad, la escultora vasca Cristina Iglesias ha desarrollado el proyecto Tres Aguas. Se trata de establecer un diálogo entre la ciudad, el río y los monumentos que están presentes en cada rincón toledano. La instalación de la Plaza del Ayuntamiento conjuga perfectamente esta intención, dando un giro sorprendente a la observación de la fachada catedralicia. Surge de pronto en el lado sur de la Plaza un conjunto de bajorrelieves de acero como si fueran un canal de agua. Ésta fluye y sorprende al visitante que, como nosotros, llega de noche y puede asomarse desde un nuevo punto de vista a la Catedral, reflejada en la escultura como una imagen increíble.


Si vas a Toledo, cosa altamente recomendable, no dejes de pasar un buen rato en esta pequeña Plaza irregular. Pequeña de tamaño pero enorme en la cantidad de edificaciones importantes y en el recorrido histórico-artístico que podemos hacer girando sobre nuestro eje en tan poco espacio. Los poderes humanos y divinos unidos en un entorno único que habrá que repetir en más de una ocasión.



6 comentarios :

  1. Nosotros estuvimos este verano por primera vez en Toledo aprovechando que íbamos a Madrid y fue un gran acierto! La ciudad como bien dices esta repleta de rincones que te sorprenden. A nosotros nos sorprendió enormemente la catedral y su tesoro... Nosotros fuimos de día y no nos dimos cuenta del detalle del agua que comentas, debe de ser muy bonito! Otro de los lugares que nos encanto fue Santa Maria la Blanca, con un interior con mucha historia y mezcla de culturas.

    Un saludo!

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    1. Es verdad, Santa María la Blanca es otra de las muchas joyas toledanas. Merece la pena volver de vez en cuando para apreciar la ciudad con otros colores y ¡otras temperaturas! La instalación de Cristina Iglesias de la Plaza del Ayuntamiento es curiosa y evocadora con los sonidos del agua. Para la próxima vez.

      Un saludo.
      Cristina.

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  2. Toledo es precioso. El Alcázar un lugar de suma importancia en un episodio nuestro no tan lejano, la Guerra Civil... Saludos

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    1. Efectivamente, el Alcázar ha vivido hechos recientes de nuestra Historia. Ahora creo está reconvertido en un Museo que ha estado organizándose hasta hace poco. Toledo es una maravilla, no cabe duda y además se pueden encontrar lugares curiosos e inesperados. Cada vez que voy me sorprende con algo que no conocía.

      Un saludo.
      Cristina.

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  3. Wow que bonita Toledo!!!!! No me lo imaginaba así!!!! Gracias por este post!!!!

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    1. Gracias por leer el blog. Claro que es precioso Toledo, merece mucho la pena, no dudes en acercarte hasta allí, si tienes oportunidad de ir.

      Un saludo.
      Cristina.

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