21/5/15

Museo Arqueológico de Alicante

Hace poco hemos visitado el Museo Arqueológico de Alicante o MARQ. La cosa es que a pesar de ir dos o tres veces al año a la costa alicantina nunca habíamos parado en este lugar, y eso a pesar de recomendaciones varias recibidas. Al principio de este mes de mayo fuimos, y la verdad es que fue una visita muy interesante.


Si, como nosotros, usáis el Tram para moveros por la zona, no tenéis excusa ya que éste tiene una parada (con el mismo nombre de MARQ) a apenas 200 metros del edificio del Museo.  

Se sitúa en un edificio decimonónico de estilo historicista que antiguamente fue hospital y que hoy, desde fuera, no nos hace sospechar ni de lejos lo original que es su interior.


Museo Arqueológico de Alicante
Exterior del Museo Arqueológico de Alicante, MARQ.

A través de sus salas, comedidas en número, recorremos el pasado de la región levantina y de los pueblos que la habitaron mediante la exposición de innumerables muestras de las diversas culturas, siempre enmarcadas en un contexto determinado a través de originales paneles explicativos.


La primera es la Sala de la Prehistoria, con restos de las civilizaciones que desde hace más de 10.000 años, durante el llamado Paleolítico Medio, poblaron la zona. Evidencias de los cazadores-recolectores, de los agricultores y pastores y más tarde metalúrgicos nos hacen ver el desarrollo inexorable de la población del lugar con gran cantidad de piezas.

Lo interesante es que el visitante puede situarse en la historia y ver para qué se utilizaban esos utensilios extraños, al verlos reflejados en los dibujos explicativos que colocan cada cosa en su lugar de una manera clara y sencilla, lejana del tedio que puede provocar esta materia sin la ayuda audiovisual.


MARQ Sala Prehistoria
Sala de Prehistoria

La Dama de la Cabeza de Lucero, que tanto nos recuerda a la Dama de Elche, preside la Sala de los Iberos. Aquí aprenderemos más sobre los contestanos, pueblo ibero que habitaba estas tierras. En el suelo de la sala y en distintos audiovisuales podemos ver la riqueza iconográfica de esta cultura, con su religiosidad, artesanía, ritos funerarios y su relación con Roma.


En la Sala de la Cultura Romana se nos muestra en un lado la vida campesina y en el otro la vida urbana de Lucentum, con objetos de origen dispar  vinculados a cada modo de vida. Imágenes explicativas nos sitúan en el foro o en el interior de una casa romana, dándonos la posibilidad, una vez más, de enmarcar fácilmente lo que estamos viendo expuesto.


En la Sala de la Edad Media veremos diferentes aspectos de las culturas que fueron capaces de convivir en la Península durante 800 años: la cristiana, la islámica y la judía. En un rincón oscuro podemos ver un Cristo románico que pasa a ser un espacio de oración musulmán, y después una sinagoga. La Edad Media se nos presenta aquí no como una época oscura, sino como una etapa de claroscuros y que dejó una amplia huella en la región levantina.


Si las salas históricas son interesantes, más me lo parecen las dedicadas a la investigación  y forma de trabajar de los arqueólogos, a veces muy mitificada y poco conocida. 

Una sala dedicada a la excavación submarina nos enseña, con la recreación de un hipotético barco que naufragó en época romana, el método de trabajo de los arqueólogos debajo el mar. A través de una pasarela podemos observar el barco desde arriba y bajar para ver los materiales de trabajo, la división del mismo y todo de la manera más didáctica posible.
MARQ recreación de excavación
Recreación de excavación arqueológica.

El modo de investigar en una cueva de manera minuciosa y detallista nos acerca al descubrimiento de nuestros ancestros a través de las pinturas que dejaron en un abrigo-cueva, como los que conforman el Arco Mediterráneo tan próximo a Alicante. En este caso hasta 14 estratos diferentes podemos descubrir en una forma única de mostrar el trabajo de campo.

En una tercera sala vemos cómo se excava en una iglesia. Es otra recreación en un ambiente urbano en el que se descubren restos antiguos excavando el suelo de una construcción de época gótica, y que nos llevará marcha atrás hasta restos ibéricos en un viaje de más de 1000 años.

Igual que en todo el MARQ, el soporte audiovisual es imprescindible apoyo a las explicaciones de las tres salas, y nos hace ver de modo completo y diferente a lo que estamos acostumbrados el método de trabajo arqueológico.

La museilización llevada a cabo con los fondos del museo en sus instalaciones renovadas en 2002 es magnífica, didáctica y atractiva, y bien mereció diversos premios como el del Museo Europeo de 2004. 

Ha conseguido el MARQ la tarea, nada fácil, de acercar los restos arqueológicos a profanos o a gente más formada en historia y arte, mostrándolos en un contexto global y atractivo para mayores y pequeños. Si lo visitáis con niños, no dejéis de comprar la guía multimedia, que por 1€ les guía de forma amena por el museo.

Así pues, si os acercáis próximamente a la costa levantina y tenéis la oportunidad, no dejéis de visitar el MARQ, que os sorprenderá y os gustará tanto como a mí. De eso estoy segura.


Datos prácticos del MARQ:

Dirección: Plaza del Doctor Gómez Ulla s/n, Alicante
Precio: tarifa general 3€. Gratuita para menores de 15 años, desempleados, profesores etc.
Horario: en invierno de martes a domingo entre las 10:00 y las 19:00, salvo domingos y festivos que es hasta las 14:00. En verano: de martes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00; domingos y festivos de 10:00 a 14:00.

1 comentario :

  1. La verdad es que creo que el MARQ es un ejemplo de cómo han cambiado los museos en la última década. Hemos pasado de meras exposiciones en estanterías a nuevos criterios de musealización que aportan un valor que antes no podía aplicarse nada más que a los museos TOP. Pero hoy pueden colocar a museos más modestos en primera plana como este caso.

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