25/5/15

Toledo vs Salamanca

Ya estamos en el cuarto reto Kris vs Cris y hoy nos metemos con dos ciudades preciosas. Ambas Patrimonio de la Humanidad, llenas de historia y rebosantes de arte por los cuatro costados. Toledo y Salamanca son competidoras en belleza y en ser destino turístico a menudo dejado en una simple escapada de un día desde Madrid, cuando realmente merecen mucho más.

Aquí van nuestras razones para preferir una o la otra. Y vosotros, ¿con cuál os quedáis?


Kris: Toledo



Tener cerca de casa una ciudad con el patrimonio artístico de Toledo es una suerte. Apenas una hora separa Madrid de la ciudad castellana lo que hace posible que pueda acudir a ella a pasar el día y disfrutar de alguno de los muchos rincones únicos que hacen que esta ciudad esté en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad. Pero sin duda yo tengo mis propias razones para que Toledo esté entre mis ciudades preferidas, y por supuesto, voy a compartirlas con vosotros.

Uno de los puentes que cruzan el Tajo


* Creo que la razón principal por la que me encanta Toledo es por esa sensación que me transmite de que la convivencia entre culturas es posible, de que las religiones pueden convivir y enriquecerse unas a otras. Musulmanes, judíos y cristianos vivieron en ella y legaron muestras de todos los estilos arquitectónicos.

Detalle decorativo en una escalera



* Poder pasear por la sinagoga del Tránsito hoy convertida en museo y admirar no solamente su bella decoración, sino también aprender en sus salas mucho de la historia y costumbres del pueblo judio.

* Contemplar la preciosa fachada de la catedral gótica de la ciudad, en la que una sola torre no resta belleza a conjunto, si no que más bien le añade originalidad.

La maravillosa Catedral de Toledo


* Hacer cola para ver el cuadro más famoso de la ciudad y probablemente de su autor, El Greco. Hablo del Entierro del Conde Orgaz, esa gran pintura donde el autor no solamente plasmo el momento que da título al cuadro, sino que también muestra una galería de retratos de hombres de su tiempo, y sobre ellos un luminoso cielo en el que tiene lugar el juicio final del fallecido.

* Sentarse ante el Monasterio de San Juan de los Reyes, uno de los monumentos más bellos de la capital toledana para luego conocer sus claustro y el interior de la iglesia.

San Juan de los Reyes


* Subir y bajar esas estrechas calles que hacen tan especial el casco antiguo de Toledo, en invierno deseando abandonarlas para llegar a un lugar donde el sol para entrar en calor, y en verano deseando que no acaben nunca para poder caminar a la sombra sin un rumbo fijo.

Callejuela de Toledo


* Maravillarse ante esa joya del plateresco que es la portada del Hospital de Sta. Cruz, hoy convertido en museo.

Fachada del Hospital de la Santa Cruz


* Alejarse un poco de la ciudad, subir a algún mirador y disfrutar de la panorámica de esta ciudad única a la que abraza el río Tajo, porque si en las distancias cortas Toledo embruja, en las largas hechiza....


Cris: Salamanca

Es fácil para mí dar las razones por las que prefiero Salamanca, y lo es porque Salamanca es mi ciudad, en la que he vivido 26 años y a la que vuelvo cada poco tiempo. Su historia es riquísima, su universidad pionera en España y Europa, y su bullicio y vida a todas horas y en todas épocas la hace inigualable. Aquí desgrano algunos motivos más.

* Su "skyline" es inconfundible. Cuando el viajero se acerca procedente del este o del sur de la Península, puede ver las torres de la Catedral reflejándose en el Tormes, acompañadas de los Dominicos y la Clerecía. Inolvidable.


El Tormes con Salamanca al fondo


* La maravillosa piedra dorada de Villamayor, maleable como pocas, permitió a los maestros crear ese estilo tan particular a caballo entre el gótico más florido y el renacentista llamado plateresco por su similitud con la filigrana.


Claustro salmantino con la Catedral al fondo


* Pocos lugares cuentan con dos catedrales, Salamanca sí. La Vieja se quedó pequeña enseguida con el crecimiento de la universidad que tanta fama le dio, así que ya en el siglo XVI se comenzó a construir la Nueva y hoy tenemos dos, una junto a la otra.


Atardecer en la piedra dorada salmantina


* El tapiz que forma la fachada de la Universidad es una maravilla de símbolos religiosos, laicos y paganos. Todo a mayor gloria de los Reyes Católicos que tanto esplendor dieron a la sede estudiantil.


Medallón de los Reyes Católicos en la fachada de la Universidad


* Su Plaza Mayor es sin duda de las más bellas. Barroca y escenario de justas, corridas de toros, conciertos de todo tipo y hechos históricos, es el centro urbano de mi ciudad y siempre la encontrará el visitante llena de vida y de gente.

* Los rincones recoletos del Barrio Antiguo son mis favoritos para pasear: sea por la ribera del Tormes, sea rodeando las Catedrales hasta el Huerto de Calixto y Melibea y bajando hasta la Cueva, o por la calle de la Compañía, etc. 


Entrada al Huerto de Calixto y Melibea


* Sus edificios históricos, repartidos por muchos lugares de la ciudad, enseñan al viajero que hubo iglesias "redondas", torres donde vivía el "Clavero" de la ciudad y mansiones donde se ejecutaban venganzas tan terribles como las de Doña María la Brava.


Plaza de Anaya desde los alrededores de la Catedral Nueva



* Sus gentes: recias y bruscas en el hablar, con un acento cantarín que sólo se aprecia al ser de fuera y que te acogerán sin reparo, te recomendarán visitas, restaurantes y, si te descuidas, te contarán la historia de su ciudad, que es la mía.



4 comentarios :

  1. Nos ha quedado muy chulo tocaya.... espero que mucha gente se anime a visitar estos dos preciosos tesoros que tenemos en España. Un abrazo

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    1. Me encanta cómo está, las razones que hemos dado y las imágenes...la verdad es que es difícil elegir y lo ideal es animar a visitar ambos lugares. los dos merecen más que una rápida visita. Poder pasearlas sin prisa de día y de noche es un verdadero placer.

      Un abrazo fuerte.

      Cristina.

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  2. Las dos ciudades son una maravilla y un placer recorrer sus calles cargadas de historia. Si hay que elegir una de las dos yo elijo Toledo por el hecho de sus varios siglos de convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes. Muchas ciudades cargadas de conflictos culturales y religiosos deberían tomar ejemplo de esta convivencia pacifica y enriquecedora.
    Excelente idea habéis tenido Cris y Kris con vuestros retos.
    Saludos.

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  3. No me veo capaz de elegir, yo creo que unos días en Salamanca y otros en Toledo es lo mejor, jejeje

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