5/10/15

Comer en Ávila

Una de las mejores cosas que se pueden hacer en Ávila, a parte de visitar la ciudad, es comer. En los días pasados allí este verano pudimos disfrutar de la gastronomía abulense en dos lugares muy recomendables que os traigo aquí por si os acercáis próximamente y queréis probarlos.

- En primer lugar os hablaré del Restaurante Alcaravea, que se sitúa frente en la Plaza de la Catedral número 15, en la primera planta de un edificio del siglo XIX. Las escaleras de madera conducen a una sala confortable y decorada con estilo y tonos ocres. Estuvimos a la hora de cenar y no habíamos reservado previamente, al no ir demasiado tarde encontramos mesa sin problema y junto a una ventana. 

Este restaurante realiza una cocina sencilla pero con ingredientes de la tierra de Ávila a los que da un giro novedoso. Podrás encontrar ingredientes como las judías del Barco de Ávila y el chuletón típico de la tierra. También hay otros elementos más sorprendentes como la pularda rellena de foie o el revuelto de morcilla y pera. 


La torre de la Catedral de Ávila
De camino hacia la Catedral de Ávila.

- En segundo lugar os traigo el restaurante "Piedras Albas" en el Parador de Ávila. Lo traigo aquí porque tuvimos la oportunidad de probar el menú especial dedicado a Santa Teresa de Jesús y que está realizado con sumo cuidado en conmemoración del V Centenario del nacimiento de la Santa.

Parafraseando la famosa frase que supuestamente dijo Teresa "también entre los pucheros anda el Señor", se ha llamado al menú "Teresa entre pucheros". Con él se pretende acercar a la Santa a través del estómago utilizando recetas y alimentos de tradición teresiana y carmelita.

Se trata de un menú contundente, con varios platos de entrante y un principal y postre con los que te das enteramente por satisfecho. Acompaña un vino de denominación de origen, agua y café. 

Para situarte en la cocina del siglo XVI y darte un por qué de los materiales elegidos y la forma de presentarlo, te ofrecen un folleto con una imagen de la Santa y un bodegón de Sánchez Cotán que clarifica todos estos puntos perfectamente.

Las "patatas revolconas con torreznos", las "berenjenas en cazuela", "los lomos de sardina en escabeche" y las "judías blancas de Indias con bacalao" forman los entrantes (con los que yo ya estaba casi repleta). El "taco de Avileña para viajeros", como homenaje a la Santa que tantos caminos recorrió, es el plato principal y da buena cuenta de la calidad de la carne abulense. El postre está buenísimo y refresca al ser unas "natillas carmelitanas con bizcocho y hierbaluisa".


Postre de Teresa entre pucheros
Postre del menú del Parador de Ávila "Teresa entre pucheros": las exquisitas natillas carmelitanas.

El precio por persona es de 29€ con IVA incluido, lo que yo creo que es más que asequible teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de los ingredientes. Se sirve únicamente para mesa completa, con un mínimo de dos personas y está vigente hasta el próximo 30 de diciembre.

"Teresa entre pucheros" es una gran opción que nos ofrece el Parador de Ávila para contextualizar unos alimentos que tomamos en muchas ocasiones (patatas, sardinas, ternera etc...) y con los que pocas veces, por lo menos yo, hacemos un viaje en el tiempo y pensamos en cómo los comían antaño y cuándo llegaron a nuestro país. 

Es, pues, una gran idea histórico-gastronómica que a la vez rinde homenaje a un personaje tan importante como Teresa de Jesús y su tiempo.


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