8/2/16

Cinco parques y jardines para evadirse del mundanal ruido


Los parques y jardines nos sirven para huir del ruido de la ciudad, para respirar aire puro y para sentirnos trasladados a otro mundo y a otras épocas.

Cuando pensamos hacer un post simultáneo mis colegas y amigos Jordi de Milviatges y Cristina de Krisporlemundo, enseguida surgió el tema. Quizá por la poesía que entrañan estos espacios, quizá por ser lugares de imaginación, la idea de irnos de paseo por los parques y jardines que más nos gustan a cada uno nos pareció de lo más atractiva.

Pongamos aromas, colores y sensaciones a este día invernal a través de algunos de estos espacios de vegetación y sombras.



1. Jardines de Augusto en Capri

No me extraña nada que los emperadores Tiberio y Augusto se volvieran locos por esta isla. No me extraña nada que los monjes cartujos fundaran aquí un convento para huir del ruido de Nápoles y, por último, sigue sin extrañarme que el visitante, famoso o no, que puede ir hasta Capri quiera quedarse. 

Los Jardines de Augusto y los cercanos de la Cartuja son ejemplo de lo evocador de estos espacios. Las buganvillas, las plantas medicinales y aromáticas con las que se elaboraban y se siguen haciendo remedios y perfumes por los monjes, así como otras plantas autóctonas de la isla, son protagonistas con sus olores, disposición y sombras de estos jardines.

Sin embargo, el visitante no debe quedarse sólo con la parte vegetal de estos lugares mágicos, ya que olvidaría lo más importante: la vista sobre el mar que proporcionan al estar colgados sobre las rocas.

Los famosos "farallones" de Capri, así como la vista de la increíble Vía Krupp (una de las carreteras con más curvas y de difícil trazado que existen), las aguas transparentes de Capri y los barcos que en "dolce far niente" flotan en la Marina Piccola te llevarán tiempo atrás en un viaje sugestivo.


Farallones de Capri



2. Huerto de Calixto y Melibea en Salamanca

Uno de los rincones favoritos de mi ciudad natal y que intento visitar siempre que voy es este bonito lugar. Construido sobre los restos de la antigua muralla y situado en la trasera de la mole catedralicia, hay que saber que está allí, al fondo de una callejuela y no dejarse despistar por las maravillas que la rodean.

Atravesando una verja se llega a este rincón a medio camino entre huerto y jardín, con parras, pozo, pérgolas y bancos que lo convierten en lugar favorito para enamorados, para fotografiar el Tormes que pasa a los pies y para sentirse apartado del bullicio salmantino aunque sea sólo por un rato.

Los atardeceres veraniegos en el Huerto son magníficos, a esa hora de la tarde-noche en la que el sol se va escondiendo y en la que los olores de las rosas y las otras flores parecen notarse más. El homenaje literario a la obra magna de Fernando de Rojas no sólo está en el nombre del lugar, sino también en el busto de Celestina que saluda al visitante desde un rincón.

¡Ah! No olvidéis giraros para ver la catedral que asoma con sus pináculos góticos y como sombra protectora. 


Huerto de Calixto y Melibea



3. Jardines de Luxemburgo en París

Mezcla perfecta de jardín histórico y pulmón verde en mitad de la ciudad, los Jardines de Luxemburgo son uno de mis lugares favoritos de todo París. Siempre los he visitado en otoño y esto ha hecho que pudiera disfrutarlos en un esplendor de color increíble. 

Los ocres, malvas y amarillos de las flores, los parterres dispuestos con gusto, los adornos vegetales, las sillas metálicas para descansar y el estanque donde navegan barquitos lo hacen único.

El Palacio de Luxemburgo lo preside señorial desde el siglo XVII y hoy es sede del senado de Francia. Las estatuas de inspiración clásica que lo decoran, así como la Fuente de Médicis e innumerables rincones dedicados a los niños, lo han convertido en un lugar favorito de parisinos y visitantes.


Jardines de Luxemburgo



4. Jardines del Real Alcázar de Sevilla

El pasado mes de diciembre volvimos a Sevilla y regresamos al Alcázar. Monumento fundamental para comprender la influencia árabe en el mundo cristiano de la Reconquista, ofrece también un espacio enorme de jardín para goce de los sentidos y descanso en el recorrido.

Ocupa una superficie que cuadriplica las edificaciones del palacio y hoy en día es un ejemplo perfecto de la evolución de las huertas musulmanas. Estas se irrigaban perfectamente, se sembraban con plantas aromáticas y frutales y se utilizaba el agua de manera magistral, ya fuera con estanques o fuentes para serenar con su constante rumor.

Pasear por los jardines del Alcázar es hacer un recorrido histórico por una galería renacentista, por un pabellón de corte morisco, por los entramados de azulejos de los aljibes y fijarse en una curiosa fuente manierista que tiene forma de gruta. Pero también es perderse en su laberinto, aspirar los aromas del azahar y de las flores y admirar a los pavos reales que campan a sus anchas. 

Es sin duda, una visita a un paraíso muy terrenal y al alcance del visitante de la simpar Sevilla.


Jardines del Alcázar de Sevilla



5. Jardines de Hampton Court

Los jardines son habitualmente parte imprescindible de los palacios. En este caso me gusta especialmente su variedad, ya que al típico parque afrancesado de setos perfectamente cortados y horizonte cuasi infinito, se unen otros espacios anteriores en el tiempo y que conforman un todo unitario y paisajístico.

Te puedes enredar en el laberinto intentando salir una y otra vez; puedes vagar por el llamado "parque natural" o sentir los aromas de la "orangerie" y del huerto Tudor de plantas aromáticas que se usaban en las cocinas.

Las vistas desde la Galería de la Reina, del jardín en lontananza, así como la posibilidad de recorrerlo en coche tirado por caballos, hacen de este lugar no sólo un canto al poder de la monarquía, sino también un deleite para la vista.


Hampton Court y sus jardines


Hasta aquí mis jardines elegidos. Ahora os invito a pasaros por los blogs de mis amigos para que conozcáis los suyos. Os sorprenderán.


- Krisporelmundo: Jardines del mundo
- Milviatges: 5 jardines y parques para pasear relajadamente


4 comentarios :

  1. Genial elección, y aunque de los 5 que nombras solo he disfrutado de todo su esplendor y por suerte en diferentes épocas del año del de Salamanca, me quedo con ganas de conocer el resto porque los describes tan bien que apetece mucho recorrerlos y descubrirlos.
    Gracias por estos bonitos descubrimientos.
    Saludos

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  2. Que lugares mas bonitos para perderse y ilvidarse de todo. Solo conozco el de Salamanca pero me teletransportaba ahora mismo a cualquiera de ellos.

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  3. De todos los que mencionas en donde he estado ha sido en los jardines de Luxemburgo en Paris y tengo que decir que fue un momento muy relajante y agradable. No me lo esperaba por estar en medio de la gran ciudad :)

    Saludos!

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  4. Qué buen recorrido y apuntes!! Me quedé con gana de conocer los Jardines de Luxemburgo, pero en tres días no me dio tiempo   Y fan total del títutlo!!!

    saludotes,

    Ire

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