26/7/16

Curiosidades de las calles de Cracovia

Pasear por las calles de Cracovia es viajar al pasado a través no sólo de sus muchos edificios, sino también de innumerables detalles pequeños y que pueden pasar desapercibidos si uno no va con los ojos bien abiertos.

Hoy quiero hacer un recorrido fotográfico a base de curiosidades, como tanto me gusta a mí. Llamadores, puertas, figuras sonrientes, rostros santos o mujeres del Renacimiento que se asoman a las calles de la Ciudad Vieja de Cracovia para observar al paseante y ser descubiertas en todo un ejercicio para fijarse en lo más pequeño.


Cracovia llamador
Llamador de una casa en la calle Ulica Kanonicza.

Si paseas por las calles de Cracovia verás rostros curiosos que te mirarán desde lo alto o quizás tengas que descender la mirada para verlos, pero igualmente te sorprenderán.

Cracovia Jan Matejko


En Ulica Florianska, la calle que te lleva desde la Puerta de Florián hasta la Plaza Mayor del Mercado se encuentra la casa Matejko, concretamente en el número 41. En ella nació y vivió Jan Matejko, pintor historicista del siglo XIX. Se puede visitar y ver su estudio y algunas de sus obras.

Cracovia Casa de la CAmpana


En el número 24 de la misma calle, que formaba parte de la Vía Real, se sitúa la Casa de la Campana con un pórtico rematado por tres bonitas campanas y hojas de vid.

Cracovia Florianska


Haciendo esquina con la Plaza Mayor del Mercado, dos figuras exóticas y vestidas a la "manera salvaje", entendida por los artistas del momento, se recrean en la abundancia de los frutos que salen de una gran copa.

Que Cracovia, y toda Polonia, es una ciudad religiosa se ve en cada esquina, donde grandes Calvarios recuerdan la pasión de Cristo o figuras de la Virgen parecen bendecir el cruce de los caminos.

Cracovia Calvario


Así, podemos observar en la calle Slawkowska un Cristo con cabeza en gran escorzo acompañado de una Virgen más serena y un San Juan algo enjuto y terrible en su expresión.

En la Plaza de Santa Maria (Mariacki), en el ábside de la iglesia de dicho nombre y que no hay que dejar de visitar, un Calvario más moderno es imagen redundante en un entorno tan lleno de iglesias y santos.

Cracovia Calvario en Santa María


En Cracovia los santos no sólo son antiguos, sino que también los hay actuales y cercanos a nosotros, como Maximiliano Kolbe, franciscano que, estando preso en Auschwitz, se ofreció en lugar de un padre de familia al que iban a ejecutar en represalia por otro preso que había escapado ese día.

La imagen de este santo del que hay fotografías y que nos acerca al horror nazi, se encuentra detrás de la iglesia de los Franciscanos (un bello templo que no te puedes perder).

Cracovia Kolbe


Si vas a Cracovia sería un pecado que no dieras un paseo por una de sus calles más bonitas: la calle de los Canónigos (Kanonicza). También formaba parte de la Vía Real que unía el castillo de Wawel con la puerta de San Florián.

Su nombre deriva de que fue sobre todo habitada por los canónigos de la catedral (que se encuentra dentro del recinto del Castillo de Wawel) y en ella sí que parece que uno viaja en el tiempo entre bellas casas blasonadas y patios renacentistas.

Cracovia librería


Entre un montón de instituciones culturales verás una librería-café llena de encanto y dedicada a Bona Sforza, la segunda mujer de Segismundo Jagellón y, por tanto parte de la dinastía reinante que trajo gran esplendor cultural a la ciudad de Cracovia.

Cracovia fachada instituto Cervantes


En la Plaza de María Magdalena, que se abre a mano izquierda según subes por Kanonizca, se encuentra el edificio ocupado por el Instituto Cervantes; aunque lo primero que llama la atención antes de ver la enseña roja es la impresionante portada barroca con dos atlantes en movimiento y un escudo señorial.

Si en todos los viajes conviene ir con los ojos bien abiertos para disfrutar más, en lugares tan llenos de arte como Cracovia esto se hace imprescindible y muy recomendable.

Espero que este pequeño recorrido te anime a conocer una de las ciudades más bellas de Europa que siempre estará dispuesta a cautivarte con sus múltiples sorpresas.

3 comentarios :

  1. Me ha encantado el post porque nos recuerda que las ciudades, más allá de los grandes monumentos, están llenas de pequeños detalles. Hay que estar al quite y no perdérselos!

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  2. Preciosa Cracovia... y con este post nos dejas claro que no podemos quedarnos ni en esta ciudad polaca ni en ninguna otra extasiados antes la belleza de sus monumentos, o nos perderemos estos detalles que nos has mostrado.
    Un abrazo

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  3. Bonito recorrido, yo también soy mucho de fijarme en esos pequeños detalles.Recuerdo la entrada del Cervantes donde estuvimos además escuchando un concierto abuelo-nieta alucinante! Me encanta la librería ;)
    Un abrazo!!

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.