16/11/17

Hotel Sorat Saxx, Nuremberg

El hotel Sorat Saxx de Nuremberg tiene la mejor localización posible, la Hauptmarkt. El centro histórico de la ciudad es un compendio de callejuelas con encanto, plazas y hasta un castillo.
Pues bien, el Sorat Saxx se encuentra en el medio de todo ello por lo que se convierte en la mejor opción de alojamiento en la ciudad.


Edificio del Sorat Saxx con la Fuente Bonita

Cuando llegamos por la noche para disfrutar de nuestro fin de semana de chicas en Nuremberg, cogimos un taxi para tres de nosotras que me dejó en el hotel, mientras mis compañeras seguían al suyo. El recorrido desde el aeropuerto no duró más de 15 minutos con lo que, a pesar de todo, la llegada no fue demasiado tardía y pude descansar en mi confortable habitación.

Con cuatro plantas y tejado inclinado, el edificio del Sorat Saxx sigue la línea de algunas de las casas medievales reconstruidas tras el final de la Segunda Guerra Mundial. La recepción es amplia y hasta bastante tarde, para ser Alemania, hay servicio de bar. También cuentan con la posibilidad de tomar un café acompañado de rica bollería en la cafetería, pero cierra a las 7 de la tarde.


Mi habitación del hotel


Mi habitación no era especialmente grande y estaba casi toda ella ocupada por la cama. La iluminación estaba muy bien conseguida, con puntos de luz abundantes y discretos, ideales para leer y relajarse antes de dormir.

Como estaba abuhardillada, en la última planta, tenía la ventana a modo de gran cabecero. Enseguida pensé en la luz mañanera pero, no había problema, tenía unas estupendas persianas eléctricas que impedían el paso de cualquier atisbo de claridad.

La decoración, de diseño francón, como dicen en su web, y de tonos crudos y madera está realizada para aportar calidez en el frío invierno alemán. En los pasillos y en algunas habitaciones, además, hay paneles con obras de Durero, una de las glorias locales.

Un armario no muy grande pero suficiente, la televisión en la pared y un amplio escritorio completaban el dormitorio que también tenía agua mineral de cortesía.


Desde la ventana del baño


El cuarto de baño era grande en proporción al tamaño de la habitación. Tenía una amplia encimara donde dejar los artículos de aseo. Contaba además con bañera, que sólo utilicé para ducharme, aunque la mampara era tan corta que el agua salpicaba si no tenías cuidado.

La ventana del baño me dio la sorpresa por la mañana cuando había luz y pude ver la iglesia de San Sebaldo enmarcada por ella.





La joya del hotel es sin duda su sala de desayunos, que se abre a través de grandes cristaleras a la Hauptmarkt y que permite tener una visión del ajetreo mañanero muy entretenida, sobre todo si viajas sola.

El desayuno buffet que se oferta es muy variado y tiene de todo. Desde salchichas de Nuremberg, pasando por panes de distinto tipo, mermeladas caseras, fruta, zumos (no naturales), hasta bollería, cafés y tés.

Vamos, ideal para empezar bien el día. Si a todo esto le añadimos la amabilidad del personal de recepción a la hora de la llegada nocturna, uno sale de lo más contento de la estancia en el hotel Sorat Saxx.

Muchas gracias a la Oficina de Turismo de Nuremberg que me invitó a alojarme en este precioso y céntrico hotel.


Lo mejor del Hotel Sorat Saxx de Nuremberg: su localización, mejor no puede ser.
Lo peor del Hotel Sorat Saxx: la mampara de la ducha, tendría que ser un poco más grande para tapar bien e impedir que se salga el agua.


No hay comentarios :

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.