15/1/18

Qué ver en Milán: mucho más que el Duomo

Milán es mucho más que el Duomo y hay infinidad de lugares para conocer. Por eso hoy reedito este post y os cuento, desde mi punto de vista, qué ver en Milán.

Con Milán empezamos la casa por el tejado. Primero compramos unas entradas para la Scala y luego organizamos el viaje. Así pues, nuestra principal motivación digamos que fue "operística". Luego fue buscar vuelo, hotel y planear unas cuantas visitas que nos parecían imprescindibles. Después, ya en la ciudad, vino la agradable sorpresa.

El Duomo de Milán


Milán tiene mucho más para ofrecer al viajero que lo éste piensa al principio. Y eso que aunque sólo fuera por el eje Duomo-Galería Vittorio Emanuele II-Teatro alla Scala merecería una visita. Lo que pasa es que además de estas tres cosas, Milán es una gran ciudad, con mucha historia y claro, cuando hay una vida ciudadana de más de 2000 años, seguro que la oferta no se limita a tres edificios, por magníficos que sean.

El Duomo, obra imprescindible 


El centro neurálgico de la ciudad. De hecho, a partir de 1860 se convirtió en el punto de partida de las grandes avenidas.


Su plaza está llena de gente a todas horas, con la animación típica de las grandes ciudades italianas. La catedral, con su inmensa mole, llama la atención de todo el que pasa por allí. Su construcción se inició en 1386 y se realizó con mármol de Candoglia que fue trasladado a través de los canales de Navigli.

La obra continuó hasta el siglo XIX, ya en estilo neogótico cuando se terminó la fachada por orden de Napoleón.

Interior Duomo Milán


En el interior destaca la majestuosidad de las largas naves, el coro del siglo XVI, el monumento funerario de Gian Giacomo Medici realizado por León Leoni y las vidrieras que también fueron realizadas a lo largo de muchos siglos. En la bóveda que hay sobre el coro, una luz roja señala el lugar donde se conserva un clavo de la cruz de Cristo.


En las cubiertas del Duomo


La subida en ascensor a las terrazas permite una magnífica vista de la ciudad y de sus edificios más emblemáticos. La contemplación cercana de agujas, contrafuertes, pináculos y demás elementos constructivos es también un placer, ya que pocas veces se tiene esta oportunidad.



El Teatro alla Scala, templo de la ópera



El Teatro de ópera por excelencia fue construido entre 1776 y 1778 sobre los terrenos de la iglesia de Santa María della Scala.

Durante la II Guerra Mundial fue bombardeado y tres años después reconstruido. En 2004 fue su última remodelación. En este viaje tuvimos la oportunidad de asistir a una ópera alegre y musicalmente fácil de escuchar como fue "Il viaggio a Reims" del gran Rossini. Ópera italiana en el teatro más bonito. Lo pasamos muy bien, con dos entradas laterales en un palco y viviendo una experiencia única.


Lo mejor es disfrutar de una representación, pero si no se puede o no apetece, el museo del teatro permite ver la sala principal siempre y cuando no haya ensayos. La temporada comienza el día 7 de diciembre, día de San Ambrosio.




La Galería Vittorio Emmanuele II, modelo de todas las demás


Ejemploa seguir para otras posteriores (como en Nápoles), su construcción se inició en 1865 y quizá sea uno de los pasajes comerciales más famosos del mundo. Conecta la plaza del Duomo con la de la Scala, está llena de tiendas y en su interior se encuentra el único hotel de siete estrellas de Europa, el Seven Stars Galleria.

Fachada Galleria



Las imponentes bóvedas de cristal de la cubierta se elevan a 47 metros, mientras que en el suelo se encuentra el emblema de los Saboya junto a los escudos de las grandes ciudades italianas: Turín, Roma, Florencia y Milán.



El Castello Sforzesco, fortaleza en mitad de la ciudad y llena de historia


Cuando comenzó a construirse en el siglo XIV quedaba fuera de la muralla, ahora está muy cerca del centro, a un paseo de 15 minutos. Al principio fue el palacio de los

Visconti y más tarde pasó a la familia Sforza que lo convirtió en una residencia renacentista. Sus muros albergaron a personajes como Bramante y Leonardo. Años después, bajo dominio español y austríaco, fue decayendo, usándose con fines militares. A finales del siglo XIX se restauró y se convirtió en un museo muy interesante.

Fachada Castello Sforzesco




Lo más destacado de esta visita es la combinación de la arquitectura defensiva y palaciega del castillo - presente en la torre del Filarete, el patio ducal y las torres de vigilancia- con la exposición interna de obras artísticas muy variadas.

Lo que más me gustó fue la Sala delle Asse, ideada por Leonardo, y decorada con frescos que dan la sensación de estar al aire libre. También merece la pena la magnífica Piedad Rondanini, obra final del gran Miguel Ángel que quedó inacabada.


Arte en cada rincón


Una ciudad como Milán, que tantos artistas ha cobijado a lo largo del tiempo cuenta con una pinacoteca muy recomendable, la Galería de Brera. Está situada en la Academia de Bellas Artes, llena de estudiantes. Sin ser muy conocida, tiene entre sus fondos obras imprescindibles de la historia del arte como el Cristo yacente de Mantegna y Los Desposorios de la Virgen de Rafael.

Cenáculo Vinciano



Más famosa que el citado museo, muchísimo más, es la iglesia Santa Maria delle Grazie, pero no en sí misma (que valor tiene), sino porque en su antiguo refectorio pintó Leonardo su emblemática Última Cena. Un fresco muy interesante, algo deteriorado y con unas medidas de seguridad increíbles. No recuerdo cuántas entradas estancas pasamos antes de llegar a ella. No olvidéis comprar las entradas con bastante antelación antes de viajar.


Muchas iglesias


Sobre todo, porque no siendo tan conocidas como el Duomo, tienen un valor artístico e histórico impresionante.

Me quedaría con dos entre todas las que hay: San Ambrosio (que además es el patrón de la ciudad) y San Eustorgio. De la primera, decir que fue fundada en el año 380 por orden del obispo de Milán, el propio Ambrosio. En los siglos sucesivos se fue ampliando y yo destacaría el atrio que servía de cobijo al pueblo cuando había peligros, así como el magnífico sarcófago romano lleno de simbología religiosa.


San Ambrosio Milán


San Eustorgio fue construida para albergar los restos de los Reyes Magos; en 1164 Barbarroja las llevó a Colonia, pero a principios del siglo XX algunas fueron devueltas. Es una iglesia preciosa, llena de obras de arte entre las que destacaría la Capilla Portinari, ejemplo de templo de planta central único en Milán. La belleza y ritmo de su construcción es plenamente renacentista.


Calles, ambiente y cafés


Todo aquello que la hace ser una ciudad con mucha vida. Quizás menos alegre que las ciudades del sur de Italia, pero al fin y al cabo, un interesante lugar. Recomiendo especialmente pasear por el barrio de Brera con sus tiendas de anticuarios, de bellas artes y su multitud de cafés y restaurantes.

Canal del Navigli



El barrio de los Navigli, con sus canales navegables también merece una visita; es una buena opción para ir a comer en alguno de sus múltiples locales.

Si además queréis saber dónde dormir en Milán, mirad este enlace de mi blog de Italia.


Espero que con este post os entren ganas de viajar a Milán, esa gran desconocida a un par de horas de avión.


Lecturas de otros #POSTAMIGO que te pueden interesar:


8 planes para pasar un día en Milán por @imanesdeviaje



2 comentarios :

  1. Un post muy completo!!! El castillo he leído que es la sede de muchos museos...Nosotros vamos con una niña pequeña y quitando e fresco de la última cena no tenemos pensando entrar a ver museos...aún así merece la pena la visita al Castillo? Se puede ver algo sin entrar a los museos? Es gratis? Muchas gracias

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    1. La visita al Castello merece mucho la pena, Marta. Aunque vayas con una niña pequeña, posiblemente le gustará visitar un castillo "de los de verdad". Es una visita singular, que hay que pagar, y que te permite ver algún museo. Los recuerdo no muy grandes, así que es perfecto para no agobiarse o entrar en lo que apetezca. La Piedad Rondanini de Miguel Ángel es muy recomendable al ser una de las últimas obras del maestro.

      Luego están los patios, los corredores, el parque...y en fin de semana suelen hacer actividades para niños. Consulta la web oficial milanocastello.it para más información.

      Te lo recomiendo mucho, la verdad. Un saludo.

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