14/5/18

Qué ver en Alarcón, un pueblo de cuento

Si pasas por el sur de la provincia de Cuenca, no puedes dejar de visitar Alarcón. En lo más alto de unos riscos, en medio de una hoz, lo encontrarás. Y puedes pensar ¿qué ver en Alarcón?

A esta pregunta te doy varias respuestas. Pues en este lugar de cuento, al que se se accede por una carretera sinuosa y pasando por debajo de un arco que encierra el pueblo, hay muchas más cosas de las que te puedes imaginar.

Hoy te traigo una visita muy singular a uno de esos lugares de ensueño que pueblan nuestra geografía y que muchas veces pasamos de largo.

Según te vas acercando llama la atención el paisaje abrupto en el que fue construido. Protegido por el sinuoso cauce del Júcar sobresalen sus torreones escalonados; desde las puertas de acceso, pasando por el castillo y las iglesias que lo pueblan, puedes admirar su perfil.


Vista de Alarcón


Qué hay que ver en Alarcón




Un castillo en lo más alto

Alarcón jugó un importante papel en la Reconquista, ya que por su ubicación era un importante enclave musulmán. Fue tomado por el monarca Alfonso VI en el año 1085, aunque de nuevo pasó a manos musulmanas hasta la reconquista definitiva en 1184 por Alfonso VIII.

Llevó tiempo este último embate y hubo un largo asedio que finalizó a cambio de distintos privilegios. Más adelante pasó a la Orden de Santiago y después al señorío de Villena.

Alarcón no es muy grande, de hecho las tres calles principales unen el castillo con la plaza mayor. Y precisamente este castillo forma la imagen más característica del lugar. Hay que pasar tres puertas y varios arcos para llegar a esta fortificación de planta de trapecio que se adapta al terreno sobre el que está construido.


Torre del castillo de Alarcón

En la actualidad acoge uno de los Paradores más conseguidos de toda la red, confortable y muy bien decorado. Es un lugar plagado de historia y de personajes que han pasado por él. Entre ellos destaca el Infante Don Juan Manuel, quien escribió parte de su obra allí.

Los marqueses de Villena lo agrandaron y lo convirtieron en lo que hoy podemos visitar, aunque no estemos alojados. La subida a la torre del homenaje y el paseo por su adarve son dos imprescindibles.

Diego López-Pacheco, marqués de Villena, rindió la villa de Alarcón a los Reyes Católicos, y a partir de ese momento se inició la decadencia.

El patio de armas del castillo que estaba amurallado desapareció con los años y se sitúa donde están los jardines y el aparcamiento.


Castillo de Alarcón paseo por la muralla



Unas vistas de infarto y unos atardeceres únicos e infinitos

Desde las almenas del castillo y desde diversos miradores del pueblo podemos disfrutar de unas vistas realmente únicas de la hoz del Júcar.

No es de extrañar la situación de Alarcón y su importancia como punto defensivo, ya que lo era simplemente por su localización geográfica. Os recomiendo hacer alguna ruta sencilla de senderismo por los alrededores.

Vistas desde Alarcón

Los atardeceres castellanos siempre me han fascinado; no en vano soy de ambas Castillas. La situación de Alarcón permite asomarse y lanzar hacia el infinito la mirada mientras las nubes realizan juegos entre sí.


Atardecer en Alarcón



Calles y rincones que nos llevan al medievo o nos muestran curiosos detalles

Me llamó la atención el uso de aforismos de Don Juan Manuel en distintos lugares, especialmente en pequeños poyos levantados para tapar los contenedores de basura. Un detalle original y literario a la vez.


Textos literarios que tapan contenedores de basura


Pasear por las calles de Alarcón, de lado a lado, es un placer que se puede repetir varias veces. Siempre podemos descubrir rincones singulares, puertas que se abren hacia la hoz o casas blasonadas que dan buena cuenta de lo que fue.


Puerta de acceso al castillo



Fachadas del renacimiento 

Las tres calles que unen la fortaleza con la Plaza Mayor nos van descubriendo tesoros arquitectónicos que sorprenden en una localidad tan pequeña. Así el ayuntamiento, un edificio porticado del siglo XVI.

En la misma plaza nos encontramos la iglesia de San Juan Bautista, hoy en día desacralizada pero muy recomendable, tal y como veremos después.


Edificio del ayuntamiento de Alarcón


A medio camino entre castillo y plaza llama la atención el maravilloso pórtico de la iglesia de Santa María. Es inmenso y está enmarcado por un gran arco de triunfo y cuenta con decoración plateresca y en su interior un retablo del siglo XV.

Solamente se muestra cuando la persona que la abre está en el pueblo y a determinadas horas. Nosotros nos quedamos con las ganas de entrar ya que los días que estuvimos allí estaba de vacaciones. Pero como mínimo hay que disfrutar de semejante fachada.


Iglesia de Santa María Alarcón


Cerca de esta iglesia están el antiguo templo dominico de Santo Domingo de Silos y la iglesia de la Santísima Trinidad que aún conserva elementos románicos.

Llamará la atención del visitante una fachada blasonada y muy decorada que hoy acoge un lugar singular, el llamado Museo del Ruso. Esta portada del XVI perteneció al Palacio de los Castañeda. El "ruso" del nombre es Miguel Ourvantzoff, hijo de un importante personaje en la corte del último zar de Rusia, quien tras recorrer mundo llegó a Alarcón.

Hoy este museo acoge tanto piezas arqueológicas como arte contemporáneo en una curiosa mezcla.


Museo del Ruso



Y arte contemporáneo en un entorno singular


En la iglesia de San Juan Bautista, antes mencionada, podemos hacer una de las visitas más singulares de Alarcón. En 1994 Jesús Mateo, joven artista de Cuenca, llevó a cabo los primeros esbozos de los que ahora son conocidos como murales de Alarcón.


Entrada a la exposición de las pinturas murales


A lo largo de varios años y gracias al apoyo de diversas instituciones y mecenas, Jesús Mateo pudo desarrollar en un espacio que estaba abandonado y desacralizado, todo un programa iconográfico contemporáneo perfectamente adaptado a la configuración de la iglesia.


San Juan Bautista


Coloristas, perturbadores y con reminiscencias de El Bosco o de Miró, los murales de Alarcón estuvieron listos en el año 2002 y anteriormente, en 1997 la UNESCO les concedió patrocinio oficial y los declaró de interés artístico mundial. Sin duda algo sin precedentes y a tener muy en cuenta.


Pinturas murales de Jesús Mateo


La visión de la iglesia desnuda y únicamente adornada por el entramado de bóvedas y elementos arquitectónicos profusamente pintados con tonos vibrantes es impresionante.

Recomiendo dejarla para el final en una visita a una villa única, esta de Alarcón, en la que como genial colofón te encuentras este lugar impresionante.


Pinturas murales


Y ahora, ¿a que te apetece conocer Alarcón? Pues si es así, aquí te dejo unos cuantos alojamientos para que hagas noche. Si reservas en el enlace colaborarás al mantenimiento del blog.


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