16/5/14

Hotel Haymarket, Londres

En septiembre de 2010 hicimos nuestro segundo viaje a Londres. Fue sin Javier y para una estancia corta, de 5 días. La idea era aprovechar al máximo el tiempo, y para eso queríamos un buen hotel, situado lo mejor posible. 

A través de la web especializada en hoteles de diseño Design Hotels, reservamos con una buena tarifa (para ser Londres) en el estupendo Hotel Haymarket.





Hotel Haymarket fachada


Perteneciente al grupo hotelero Firmdale, se encuentra en pleno distrito teatral y literalmente a la vuelta de la esquina de Trafalgar Square. De Picadilly Circus nos separaban unos metros, subiendo por la calle Haymarket y también estaba muy cerca de la zona clásica de compras: Regent´s Street, Oxford street etc.

El grupo Firmadale es propiedad de los diseñadores de interiores Kit y Tim Kemp, que han puesto su impronta en toda una colección de alojamientos londinenses estratégicamente situados y cuidados hasta el más mínimo detalle: Charlotte Street Hotel, Covent Garden Hotel, Number Sixteen entre otros.


Hotel Haymarket dormitorio


El hotel tiene 50 habitaciones repartidas en 4 plantas. Son muy amplias y coloristas. El uso de las telas inglesas, muchas veces floreadas, es muy original y no carga en absoluto. El maniquí decorativo es emblema de la casa.

El baño de nuestra habitación era asimismo amplio, con ventana a la calle Haymarket y doble lavabo. Los productos de acogida, abundantes y de calidad.


Hotel Haymarket detalle habitación



Desde la ventana de nuestra habitación veíamos, al otro lado de la calle,  el Teatro de Su Majestad, un clásico del West End londinense en el que se representa desde 1986 el musical "El Fantasma de la Ópera". Sería por verlo tan a menudo, la cosa es que, aunque no lo teníamos previsto en un principio, nos animamos y asistimos a una representación. Una experiencia estupenda.


Hotel Haymarket vista desde habitación

Detrás de la clásica fachada blanca del hotel, se desarrolla todo el imaginario creativo de los propietarios-diseñadores: la recepción, muy amplia, con sillones confortables y personal agradable; una biblioteca colorista donde pasar las horas; un "salón de invierno" con el techo acristalado a modo de invernadero y algunas salas para eventos con refinadísima decoración.


Hotel Haymarket decoración




La sorpresa del Haymarket viene al bajar al sótano. De repente, rompiendo un poco con la estética refinada de las habitaciones y zonas comunes, aparece una piscina con ambiente discotequero y rodeada por un bar. El agua, eso sí, calídima y muy agradable para darse un bañito en horarios en los que no haya espectadores. Todo un logro.


El desayuno, que se toma en la zona del Restaurante Brumus, es estupendo. Se puede uno demorar agradablemente mientras se ve el trajín en esta zona tan animada de la capital.

Así pues, si queréis pasar unos cuantos días en pleno Londres, en un hotel pequeño y exquisito, no dudéis, daros el capricho del Haymarket.


Lo mejor del hotel: su situación, ambiente y calidad.
Lo peor del hotel: no tener presupuesto para ir más a menudo. Londres es muy caro.


Sugerencia musical para el Haymarket Hotel: ya que estamos en el West End…¿por qué no escuchar "Think of me", una de las canciones más conocidas de "El Fantasma de la Ópera" del gran Lloyd-Weber?

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