15/10/14

Por qué viajar en otoño

Siempre encuentro buenas razones para viajar. Lo raro en mí sería encontrar alguna excusa para no hacerlo. Hoy quiero reflexionar un poco sobre la idea del viaje en otoño. Quizá sea mi estación favorita para emprender un viaje, a pesar de que a veces el tiempo no acompaña, o precisamente por ello (según donde vayamos).

Estas son mis razones para viajar en otoño.

1. Por los colores: el  otoño nos trae sorpresas a través de una paleta de colores que difícilmente encontraremos en otra época. Yo, que no soy fotógrafa, saco fotos como "recuerdo"; reconozco que para los amantes de este arte esta época del año debe ser una gozada. Los verdes que se atenúan, los amarillos que surgen en contraste con los ocres, las hojas que caen... El color otoñal de la vegetación quizá sea el más fotogénico y "fotografiable" del año (junto con la primavera). Para el profano en fotos, ese esplendor cromático proporciona serenidad y recreo para la mirada, cosa que no es desdeñable.

Jardines de Luxemburgo en París
Colores otoñales en los Jardines de Luxemburgo de París.
Diciembre de 2011.

2. Porque no hace calor, pero tampoco un frío tremendo: por lo menos en Albacete, donde vivo, los últimos otoños están siendo muy suaves. Hasta casi noviembre no llega el frío, eso sí, llega de golpe y hay que correr a sacar la ropa de invierno. Como dice una amiga, es la época del "carnaval" en el vestir (junto con la primavera), según mires a un lado o a otro la gente va en manga corta, con abrigo, con sandalias o con botas.

Javier en el mar de otoño
Disfrutando de las olas en Campello.
Octubre de 2011.

Si uno se acerca a la costa levantina en estos días, se encuentra con la agradable sorpresa de un mar templado que sigue permitiendo el baño. Nos hemos bañado en el Mediterráneo de Campello en octubre, en Valencia a mediados del mismo mes, y a veces en fines de semana en los que ya empezaba el fresco en La Mancha. En la costa siguen con esa buena temperatura que les acompaña prácticamente todo el año.

3. Porque hay mucha menos gente en lugares turísticos: sí, que si vas a París o a Florencia, habrá gente, claro, siempre la hay. Pero hay que reconocer que no es lo mismo que ir en agosto o en julio. En la playa se está de cine (como en mayo y junio), parece mentira que apenas 30 días antes no se pudiera colocar la toalla. En lugares emblemáticos de las capitales se hace menos cola y hasta parece que se cuida más al visitante y se le trata mejor, ya que hay menos.

Plaza de Cervantes en Alcalá de Henares
Plaza de Cervantes, Alcalá de Henares.
Noviembre de 2010.

4. Porque hay mejores tarifas en los hoteles (siempre que no vayamos en puentes, claro). La tendencia a la estampida en el Pilar, los Santos o la Constitución hace que éstos se suban a la parra, pero mirando con tiempo podemos encontrar ofertas estupendas más difíciles de conseguir en otra época del año. Así, Paradores en otoño siempre nos tienta con alguna promoción.

5. Porque muchas ciudades resurgen con nuevas actividades culturales que se han estancado en verano. Aunque el verano ya no es lo que era y en agosto las ciudades siguen activas, con la "rentrée"las ofertas culturales se renuevan, comienzan nuevas exposiciones, obras de teatro, estrenos de cine y de temporada de ópera, literarios, etc. y la gente tiene ganas de redescubrir las ciudades, ya que se sale menos a la costa o al campo. 

6. Porque la naturaleza deja el aletargamiento del verano y cambia, se renueva y permite espectáculos como el de la berrea del ciervo en Cabañeros. Porque la belleza de los bosques, de los paisajes y de los jardines y parques nunca es tan atractiva (para mí) como en otoño. Además, para los amantes de las setas el otoño es época sin igual para degustarlas. A mí no me gustan, pero mi marido que es fan, disfrutó en Toscana y Umbria con platos de setas que ya había por doquier a finales de septiembre de 2005.


7. Porque el otoño es reinicio, es volver a empezar. Nuevo curso escolar, nuevos proyectos, nuevas ilusiones. Parece que el año se inicia en septiembre más que en enero. Además, con mi vena kitsch, debo reconocer que me gusta el momento prenavideño de la iluminación. Sobre todo si es tan cuidada y original como la de París, que tanto disfrutamos en 2011 cuando fuimos con el peque por primera vez (él) a la Ciudad de la Luz.

Por todo esto me gusta viajar en otoño, de hecho siempre intentamos dejar parte de las vacaciones para la segunda quincena de septiembre o primera de octubre. Este año hemos disfrutado de Escocia y sus paisajes en septiembre, pero en otras ocasiones lo hemos hecho así con Sicilia o la Toscana, por ejemplo.

En fin, que no necesito demasiadas excusas para viajar; quizás lo único que me moleste algo sea la lluvia, ya que el frío no me importa, y de hecho lo prefiero al calor insoportable: me abrigo y punto. De mis viajes pendientes en otoño destacaría Nueva York. Quiero volver, y me gustaría hacerlo en otoño para disfrutar de sus calles, sus parques y museos y de su entorno con tranquilidad y sin los agobios del calor.

Montes rodeando Cuenca
Colores de otoño en las hoces que rodean Cuenca.
Noviembre de 2012.



Estas son mis razones por las que me gusta tanto viajar en otoño. A vosotros, ¿os gusta viajar en esta época del año? ¿por qué?




5 comentarios :

  1. Sin duda es una época estupenda para viajar.
    A mi me encanta por los colores y porque la temperatura es genial, ni frío ni calor.
    Enhorabuena por el cambio ;)
    Saludos!

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    1. Exacto Icíar. Tiene esas ventajas y muchas más que posiblemente no se me hayan ocurrido al escribir el post. Gracias por los ánimos.

      Un saludo viajero en cualquier época del año.
      Cristina.

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  2. A mí me gusta viajar en cualquiera pero como no llega para todo también elijo Otoño. Buena temperatura para patear las ciudades, precios más asequibles y más tranquilidad en la mayoría de sitios, algunos eventos dignos de ver , cambio de hoja que deja paisajes espectaculares... saludos viajeros.

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    1. Claro, los viajeros coincidimos en que en principio no nos importa la época del viaje, pero, puestos a elegir, el otoño, junto con la primavera quizá sean las dos mejores épocas. Eso sí, las vacaciones casi siempre hay que cogerlas en verano!!! En fin, la cuestión es viajar y conocer nuevos lugares y gentes.

      Gracias por leer Ida y Vuelta.

      Un saludo.
      Cristina.

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  3. Justamente por Octubre inicios de Noviembre voy a empezar una travesía por todas comunidades autónomas de España (intentando llegar incluso hasta el Archipiélago Balear y las Islas Canárias).
    El trayecto será a pie, auto-stop o tren (segun como lo vea con el presupuesto disponible).
    Por lo que más temo es el frío/calor de Andalucía, al ir a pie y acampando el clima es el factor que más me afectará.
    Pero voy a recorrer y susperar miedos y prejuicios. ^_^

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