23/9/14

Parador de Corias

El acceso hasta el Parador de Corias no es fácil. Debe realizarse por carreteras sinuosas y a través de bellos paisajes. Sin embargo, a pesar de lo costoso del viaje, hay que decir que merece la pena llegar hasta aquellos lares. Llegar y descansar en los verdes que lo rodean, en los bosques de Cangas del Narcea, la población en la que se encuentra la parroquia de Corias.



Paradores se ha volcado con el Parador de Corias; se nota en todos los detalles imaginables: la decoración, el ambiente, la restauración y conservación del monasterio en el que se encuentra, el spa. El viajero ha correspondido acercándose hasta allí, sin importarle las curvas ni las posibles incomodidades del camino.

Portada Parador de Corias
Puerta de entrada al Parador de Corias, con vagonetas mineras en recuerdo a las minas de carbón de la zona.

El enorme monasterio que lo acoge, apodado el Escorial asturiano, recibe al viajero con grandes espacios puestos a su disposición. Se trata de un importante edificio declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional y, hasta la conversión en Parador, pertenecía a la orden de los Dominicos. La comunidad de monjes, cada vez más menguada para tan enorme espacio, decidió venderlo a la cadena estatal, reservándose solamente una zona de residencia y la iglesia, que sólo por ella misma merecería una visita.

El recorrido de todo el conjunto puede tener al viajero entretenido durante varias horas: en la planta baja se hallan restos arqueológicos de la primera iglesia construida, allá por el siglo XI; muy cerca el estupendo spa contrasta con sus modernas instalaciones bajo bóvedas de cañón. En una larga sala se ha habilitado una piscina, a la que pueden acceder los niños desde 7 años siempre bajo la supervisión de un adulto.

Las habitaciones se reparten a lo largo de corredores inmensos. Cada una de ellas está nombrada con el nombre de una población asturiana, la nuestra fue Ribadesella. Amplísima, con una fila de armarios en la entrada, y espacios decorados al modo escandinavo, limpios y sencillos, acordes al entorno monacal. Se abría al monte todo verde del otro lado de la carretera. Muy bien aislada, nada impedía nuestro sueño plácido en la enorme cama y en el sofá-cama de Javier.

El baño, también de generoso espacio, con bañera y ducha, doble lavabo y con wc y bidé en espacio aparte. Toda la amplitud redunda en el confort del viajero que se encontrará, como nos pasó a nosotros, en un espacio cuidado hasta el más mínimo detalle.


Nuestra habitación
Nuestra habitación en el Parador de Corias.

El monasterio cuenta con dos claustros. En el primero se encuentra la cafetería; el segundo es espectacular y sólo se apreciará en su medida desde la planta superior, ya que el seto del jardín va formando distintos dibujos. En los laterales de este noble claustro hay salones para celebraciones y también para el descanso, como el llamado Muniellos.

El otro espacio que sobresale entre todos es la antigua biblioteca monacal, quizás un poco escasa de libros en la actualidad. Los decoradores se han esmerado con este espacio dándole un tono turquesa a las paredes en contraste con el oscuro de la madera de los muebles.


Biblioteca
La magnífica biblioteca del Parador.

Cuenta el Parador de Corias con una gastronomía a la altura del edificio y de sus instalaciones. El desayuno es estupendo; se sirve en una sala decorada con motivos alusivos a Asturias: salmones, el puente de Cangas de Onís, los hórreos, la sidra, etc. Los frisuelos y demás dulces tradicionales también están entre la oferta del desayuno, así como quesos de la zona y todo lo que se pueda desear.

El restaurante, en el antiguo refectorio, decorado ¡cómo no! con mimo y originalidad, cuenta con un acceso a modo de pajarera y motivos de ganchillo en las paredes. El servicio, algo lento, es amable y la cocina con toques asturianos es generosa en las raciones (como en toda Asturias) y rica en el sabor.



Vista exterior
Desde el puente de piedra de Corias, el inmenso edificio que acoge el Parador.



No puede el visitante pasar por alto la visita a la iglesia del monasterio, con su maravilloso Cristo románico, su retablo (tan parecido al de los Dominicos de Salamanca) y sus dos órganos. Todo esto da idea de la importancia que tuvo el monasterio en su época, quizás uno de los más ricos en tierras de todo el norte de España.

Rodeado de monte verde y a apenas 2 kilómetros de Cangas del Narcea,  el Pardor invita al visitante a recorrer el bello pueblo con sus calles adoquinadas y casonas, con su puente colgante y su iglesia de Santa María Magdalena. La Virgen del Acebo en lo alto, la reserva de Muniellos y los paseos por valles estrechos llenos de vegetación son otro aliciente para los viajeros activos que se acerquen hasta allí.

El Monasterio de San Juan Bautista de Corias ha renacido como hotel de la mano del arquitecto Peridis. Un proyecto nacido en 2006 e inaugurado en 2013 que ha pasado a ser símbolo de los logros de esta cadena que es Paradores: recuperación del patrimonio a través de una intervención respetuosa con los espacios originales y con todas las comodidades. Estos esfuerzos se han recompensado con el premio al Mejor Hotel fuera de la ciudad en España, de la revista Condè Nast Traveler.

Despertar
Tonalidades monacales en el despertar en Corias.

El remanso de paz que es el monasterio recibe con todos sus encantos al viajero que hasta allí llega para disfrutar de un lugar recóndito que merece la pena por cada una de sus piedras.

Lo mejor del Parador de Corias: todo él es excepcional.
Lo peor del Parador de Corias: las curvas de la carretera de acceso, superables con el ánimo de llegar.

19 comentarios :

  1. Eso si es un hotel con encanto. Debe ser genial pasear por los pasillos hasta llegar a tu habitación.
    Sabiendo lo de las curvas para llegar allí, si voy, que conduzca otro!
    Saludos!

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Curvas las necesarias......parece que solo hay curvas para llegar a Corias...Dense una vuelta por España...y luego me lo cuentan.

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    3. Claro, Inocencio las necesarias para cruzar las montañas asturianas. Como hablo de Corias, tengo que hablar de las curvas para llegar allí, que hacen aún más agradable el reposo y el sosiego de esta maravilla de Parador.
      España está llena de carreteras con curvas pero en este caso se trata de Corias, un lugar estupendo como toda Asturias.

      Gracias por leer Ida y Vuelta.

      Cristina.

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  2. Hola Icíar, si que tiene encanto sí, y además el entorno es una maravilla. Anímate a llegar hasta allí, ya verás como no te arrepientes.
    Un saludo.

    Cristina.

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  3. Siempre me han atraído los Paradores, aunque no he podido alojarme en ninguno aún. Aunque la carretera con curvas no sea muy placentera, seguro que vale la pena y así aprecias más llegar a ese remanso de paz :-)

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    1. Pues el de Corias es bueno para empezar Mauxi. Y como bien dices, es un placer llegar... El entorno es precioso y el Parador una joya, un ejemplo de buen hacer, restauración de un edificio y conservación del Patrimonio. ¡Todo en uno!.

      Un saludo.
      Cristina.

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  4. Ah que agradable se ve!... creo que Los Paradores nunca decepcionan :D (aunque solo he comido en uno, jamas me he hospedado)

    Saluditos!

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    1. Es súper agradable Gaolga. Las habitaciones están decoradas con estilo escandinavo, limpio y sencillo. Los colores son los de la tierra y tienen todos los detalles imaginables. Si te animas a llegar hasta allí, disfrutarás un montón.

      Un saludo.
      Cristina.

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  5. Gracias, me encantan los Paradores. Han sufrido o sufren una crisis, pero espero que no desaparezcan nunca. Suelen estar en edificiós históricos con muchísimo encanto y ademas en parajes naturales excelentes. Me he alojado en Paradores un par de veces, pero este no le conozco. Me lo apunto.

    Saludos
    GranPumuki
    Mis relatos en: http://blogdeviajesdepumuki.blogspot.com.es/

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    1. Esa es la esencia de Paradores, Gran Pumiki, estar en lugares emblemáticos y ayudar a mantener el patrimonio histórico-artístico al rehabilitarlos para usos hoteleros.

      Me alegro de que te haya gustado.

      Un abrazo.

      Cristina.

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  6. Mira que Asturias lo tengo cerca y siempre encuentro lugares nuevos que visitar!!!! La biblioteca me ha encantado!!!!! Genial el artículo y por supuesto me apunto este parador y esa carretera de curvas para mi próxima visita!!! :)

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    1. La biblioteca es una maravilla, una de tantas de este precioso Parador. Sin duda de los mejores de la Red.

      La próxima vez que vayas a Asturias, para por Cangas del Narcea y alójate allí. No te arrepentirás.

      Un abrazo.

      Cristina.

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    2. He colgado un comentario y parece ser que no es de su agrado, pues después de publicarlo y poder leerlo, como publicado, este ya no esta.
      Parece ser que Uds. no admiten las correcciones ni las criticas.

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    3. Estimado anónimo: todos los comentarios tienen cabida en Ida y Vuelta. No sé a cuál se refiere, quizá sea al siguiente que aparece publicado. Mientras se mantenga el respeto a todas la opiniones, aquí no hay censura que valga. A poco que lea el blog verá que está escrito con mi única visión (para eso es un blog) pero que aparecen opiniones contrarias a la mía y están publicadas.

      Muchas gracias y un saludo.

      Cristina.

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  7. Ida y vuelta, unas observaciones. El Monasterio no lo vendieron a paradores, lo compro el principado de Asturias y este lo cedió a paradores por un tiempo de años para su conversión en parador y explotarlo como lo que es hoy día.

    Lo que hay a la puerta de las habitaciones, no son albarcas, son madreñas, calzado típico de la zona, para cuando llueve, o nieva, se ponen con zapatillas, o bien con carpines, unos calcetines confeccionados con lana de ovejas.

    Si la biblioteca esta escasa de libros, dígaselo a los dominicos, los cuales arramblaron y se dispersa lo que han podido.

    Con la desamortización, lo Benedictinos se marchan de Corias, el monasterio queda en semi abandono y para que no pase a manos privadas, es comprado por todos los habitantes del concejo de Cangas del Narcea, aportando cada uno lo que buenamente puede.

    Pasado un tiempo fue cedido a los Dominicos, los cuales con el apoyo de las diferentes monarquías se adueñaron de todo.


    Monasterio Benedictino de San Juan Bautista de Corias



    Los condes Piniolo y Aldonza, miembros importantes de la nobleza astur, fundan y dotan en el año 1044 el Monasterio de San Juan Bautista en Corias, en el actual concejo de Cangas del Narcea.
    La fundación de cenobios por parte de la nobleza fue una práctica habitual en la alta Edad Media ya que constituía una fuente de ingresos para sus fundadores que recibían donaciones piadosas y además percibían censos eclesiásticos como diezmos y primicias.
    Los condes como patronos que eran del Monasterio nombran Abad y se establece una comunidad de doce monjes bajo la observancia de la Regla de San Benito.
    La dotación al Monasterio fue de otros ocho monasterios, cuatro iglesias y treinta villas.
    En el año 1063 ya fallecidos Piñolo y Aldonza el Monasterio deja de estar sometido al patronato laico de sus fundadores, a partir de este momento Corias pasa a autogobernarse.
    Al patrimonio fundacional van añadiéndose más propiedades, algunas de origen Real y muchas donaciones piadosas debido al gran prestigio del Monasterio en el occidente asturiano, además el Monasterio llevó a cabo una política de expansión mediante compra de bienes. El patrimonio se extendía principalmente por los actuales concejos de Allande, Tineo y Cangas del Narcea, aunque llegó a extenderse por el norte hasta el Cantábrico y por el sur hasta León capital. Poco a poco el Monasterio iba acrecentando su poder y a principios del siglo XII era ya un foco de influencia fundamental en la zona, se había convertido en el señorío monástico más importante de la Asturias occidental.
    A partir de los siglos XIII y XIV parece que la observancia de la Regla Benedictina es menos estricta, los monjes relajaron sus costumbres y los Abades dejan de ser elegidos por la comunidad pasando a serlo los Obispos o altos cargos eclesiásticos.
    En el año 1536 el Monasterio va a depender de la Congregación de San Benito de Valladolid. Parece que el prestigio del Monasterio se iba reduciendo, sin embargo no ocurría lo mismo con su poder económico ya que en el Catastro del Marqués de la Ensenada aparece como "Mayor Hacendado del Principado de Asturias".

    En el año 1957 los Dominicos crean un Instituto Laboral en régimen de internado que llegó a tener 500 alumnos. A pesar de la importante labor docente que ejercieron en el occidente asturiano el Monasterio fue entrando en crisis reduciéndose el número de monjes paulatinamente.
    El Principado de Asturias compra el Monasterio a la Orden Dominica en el año 2002 con el fin de darle un uso hotelero y relanzar la economía deprimida del territorio. Al adquirir el inmueble se adquirió también el archivo Benedictino que se encontraba en el mismo,


    No obstante, 80 libros de ese archivo permanecieron ocultos y cuando la Orden de Predicadores Dominicos ocupa el Monasterio pasa a custodiarlos en su propio archivo.



    Un saludo de,

    Eduardo Manuel.





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    1. Muchas gracias por toda la información que aporta Eduardo Manuel. Como bien dice, la historia de este Monasterio se remonta mucho tiempo atrás y llegó a ser de los más ricos de la zona. Es una obra arquitectónica imponente, muy bien rehabilitada y convertida en un alojamiento excepcional que supongo habrá ayudado a dinamizar la comarca (bellísima y poco conocida).

      Gracias por leer Ida y Vuelta y aportar tanta información.

      Cristina.

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  8. Me encantan los paradores y asturias no me pilla muy lejos. Me parece un sitio genial para una escapadita. Me lo apunto. Gracias!!
    Netikerty del Blog Anden 27

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    1. De nada! No te arrepentirás. Es una maravilla.

      Un saludo.

      Cristina.

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.