6/3/17

Oceanogràfic, Valencia

La visita al Oceanogràfic de Valencia es un éxito asegurado entre grandes y pequeños. He tenido la ocasión de visitarlo cuatro veces a lo largo de los años, y tres de ellas con mi hijo, quien no se cansa de volver y que siempre que vamos a Valencia reclama pasar por allí.

El bonito edificio, junto con todo el recinto diseñado por el arquitecto Félix Candela y los ingenieros Alberto Domingo y Carlos Lázaro, se ha convertido en un emblema de la ciudad de Valencia.

Hoy quiero contaros qué se puede encontrar en este impresionante lugar, que va mucho más allá del acuario tradicional al que estamos acostumbrados.


¿Merece la pena ir al Oceanogràfic de Valencia? Pues sí, por supuesto. No es una visita barata, ni mucho menos, especialmente para viajeros individuales. Sin embargo compensa el desembolso con todo lo que se puede hacer allí, ya que perfectamente podemos pasar un día entero (e incluso una noche, en ciertas actividades) de lo más completo.

¿Cuánto cuesta? Las entradas individuales para este 2017 cuentan 29,10€ y las reducidas 21,85€. Esta se aplica a muchos casos: niños, jubilados, estudiantes, discapacitados, parados, etc.

Desde luego salen mucho más ventajosas las entradas grupales (20 personas o más) ya sean de adultos o de escolares. 

¿Qué horario tiene? En invierno el horario es de 10:00 a 18:00 pero se va ampliando según la temporada, llegando a estar abierto en verano hasta las 22:00 e incluso hasta las 01:00. 





¿Qué podemos encontrar? Aquí viene lo bueno, ya que la diversidad de la fauna marina y oceánica que encontramos aquí difícilmente está presente en otros acuarios. Se divide el Oceanográfic en distintos hábitats que vienen bien explicados en los paneles de inicio y debajo de los diferentes tanques de agua.

- Templados y tropicales: caballitos de mar, medusas o dragones marinos son algunas de las especies que podemos encontrar aquí entre las aguas que en superficie se encuentran a 25 grados. 
En esta sección además está uno de los túneles más largos del mundo: 70 metros de recorrido entre peces increíbles que nos harán viajar al fondo del mar. 

- Océanos: aquí encontramos un montón de tiburones que pondrán a prueba a los más cobardes que, como yo, tengan miedo a estos animales tan maltratados injustamente. El tiburón toro, el pez obispo o el pez guitarra son sólo algunas de las especies que podemos encontrar.



Oceanogràfic Valencia


- Mediterráneo: en esta zona podemos admirar praderas de posidonia, conocer el hábitat de nuestros puertos así como saber qué animales podemos encontrar en el infralitoral (los lugares más cercanos a la costa). Entre otros seres, aquí encontraremos sepias y pulpos.

Oceanogràfic Valencia peces prehistóricos


- Delfinario: es uno de los espacios con más éxito del Oceanogràfic, sobre todo entre los niños ya que aquí se llevan a cabo exhibiciones con delfines que, a las órdenes de los entrenadores-cuidadores, realizan acrobacias y demuestran lo inteligentes que son.

En el delfinario hemos notado una cierta evolución hacia lo más políticamente correcto en estos últimos años. Quiero decir con esto que si hace 5 años la exhibición de saltos era más larga y había poca presencia de la función didáctica, ahora es más bien al contrario.

Se entiende perfectamente que la finalidad debe ser la educacional en un recinto como éste y que, por muy bien cuidados que estén, son animales en cautividad (aunque muchos han llegado tras ser heridos y ya no poder desenvolverse en mar abierto) que responden a estímulos, premios y órdenes. 

Mediante una presentación anterior a la actuación, conocemos mejor cómo viven los delfines mulares, su hábitat, sus costumbres y capacidades, así como los peligros que corren, la mayor parte de ellos a causa del hombre.

Oceanogràfic Valencia Delfinario


- Ártico: en esta zona, donde se nota el fresquito nada más entrar, encontramos unos animales fascinantes: las belugas. Hay dos, blancas y armoniosas en el nadar, y con un rostro que parece sonreír y querer compartir con los humanos que los observan embobados.

Así fue hace unos años cuando lo visitamos con Javier pequeñito, se pasó un buen rato allí mirándolas y poniendo la mano en el cristal con la esperanza de poder acariciarlas.

- Antártida: el pingüino Juanito es el rey de este hábitat y es un ave no voladora muy simpática y que a los niños les encanta.

Oceanogràfic Valencia con una de las belugas


 - Humedales: dentro de una enorme esfera troquelada a base de hierros que se entrecruzan, se encuentra el hábitat de los humedales, una increíble mezcla de aves, peces, tortugas, etc. El manglar americano y el marjal mediterráneo se encuentran aquí representados con aves de colores imposibles, como la espátula rosada. 

Nada mas entrar en este hábitat se siente la humedad presente y que tanta riqueza proporciona. En el verano pasado no pudimos entrar porque estaba cerrado, pero en otras ocasiones sí hemos podido disfrutar de este hermoso espacio de color y sonidos.

Oceanogràfic Valencia Aviario


Hasta aquí este pequeño recorrido por lo que podréis encontrar en el Oceanogràfic de Valencia. Entretenimiento, valores de conservación del medio y aprendizaje de lo que está dañando nuestros mares, así como un viaje por el globo terráqueo sin salir de un recinto y a través de animales que pocas veces podemos ver tan cerca.


Oceanogràfic Valencia tortugas en aviario


Mediante la Fundación Oceanogràfic se realizan labores de conservación, divulgación e investigación. Además, se organizan actividades complementarias a las de la "simple" visita tales como "dormir entre tiburones", cursos sobre distintas especies presentes o "al otro lado del acuario", para conocer un poco más cómo se trabaja allí.

Así pues, ¿te animas a conocer el Oceanogràfic en tu próxima visita a Valencia?

8 comentarios :

  1. Recuerdo cuando fuimos al Oceanografic super emocionados con mis sobrina que tenía dos años. Ella se quedó dormida frente a alguna pecera... se quedó hipnotizada jejejeje.
    Un abrazo

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    1. Ja, ja..no me extraña. Yo recuerdo en mi primera visita con Javier (también con dos años), que estaba aterrorizado en el túnel de tiburones. Parecía su madre...es que uno de mis miedos imposibles de evitar es a estos animales. Y eso que no he visto "Tiburón".

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  2. No se si se grabó mi comentario, pero por las dudas aquí voy de nuevo. No fui cuando estuve en Valencia, porque me parecía muy caro para una mochilera low cost. Sin embargo, super interesante la disposición del lugar y que te ofrezcan ver todo por océanos!

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    1. Hola Laura: la verdad es que es caro pero muy interesante. Hay entradas combinadas con otros museos de la Ciudad de las Ciencias y posiblemente así compense más. Sea como sea para otra ocasión que vuelvas a Valencia te lo recomiendo.

      Un saludo.

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  3. ¿Cuatro veces...?? Wow! Yo sólo lo he visto por fuera, porque cuando he ido a Valencia no tenía tanto tiempo para dedicar, y creo que hay que verlo con calma. ¿Dragones marinos...? Ups, esos cómo son?

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    1. Pues sí, verás, fuimos hace muchos años, casi cuando habían abierto. Y luego hemos llevado a Javier en 3 ocasiones: con 2 años, con 6 y este último verano, con 9. En una visita que no falla en Valencia. Aunque la verdad es que es bastante cara.
      Los dragones marinos se parecen mucho al caballito de mar pero en rojo encendido. Son muy curiosos.

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  4. Yo he estado en dos ocasiones y volvería! De hecho le regalé a mi chico la experiencia de bucear en los acuarios con tiburones. Creo que el precio se olvida una vez que estás dentro!

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    1. ¡Toma! yo con los tiburones no me atrevería....les tengo pavor. Pero qué pasada de experiencia. La verdad es que merece mucho la pena y se aprende un montón.

      Un saludo viajero.

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