15/5/17

Monte Higueras, casa rural en Corral de Almaguer

Hay lugares hechos para desconectar, y Monte Higueras es uno de ellos. Si te gustan los lugares algo apartados del mundanal ruido, rodeados de campos infinitos y además (por si esto fuera poco) cuidados al máximo detalle, este es tu sitio.

El pasado puente de mayo tuvimos la suerte de disfrutar esta casa rural en compañía de unos amigos y hoy os cuento lo que podréis encontrar en este rincón de relax en La Mancha toledana.


Monte Higueras para relax

Vayamos por partes. Para llegar a Monte Higueras hay que ir hasta Corral de Almaguer y después tomar la Nacional 301 que une Ocaña con La Roda. Entre los kilómetros 90 y 91 hay un merendero de la ruta de El Quijote. Es la mejor referencia que se me ocurre para encontrar el pequeño camino rural que conduce hasta la finca.

Pasada una antigua estación que queda a mano derecha, el camino tuerce a la izquierda (hay una señal no muy llamativa que lo indica), y al llegar se ve un pinar a un lado y al otro la casa y demás dependencias de Monte Higueras.

Nosotros llegamos poco antes de la hora de comer y enseguida salió Bibiana a recibirnos. Me había comunicado con ella a través del correo electrónico para concretar las comidas que íbamos a hacer allí y, siempre amable y atenta, nos solucionó algún leve inconveniente de alergias.

La casa es de nueva construcción y está decorada con todo tipo de detalles que la hacen confortable y exquisita.

Monte Higueras salón

Al llegar se entra a un pequeño recibidor que separa el primer dormitorio y su baño del resto de la casa. El salón es muy amplio, cuenta con zona de comedor (que ya teníamos preparado para la comida), una cocina perfectamente equipada y una zona de estar con doble sofá, chimenea y televisión.

En un rincón hay juegos de mesa para entretener los ratos libres y, lo mejor de todo, grandes puertas acristaladas hacen que los viñedos de enfrente estén en todo momento en la retina con sus tonalidades verdes.

El porche es amplio, ideal para disfrutar de largas sobremesas o de tertulias nocturnas. Lástima de meteorología que, a pesar de ser primavera, no nos permitió disfrutarlo como hubiéramos querido.

Monte Higueras uno de los dormitorios


El segundo dormitorio lo habilitaron como triple y contaba con su baño completo con ducha de lluvia, igual que el nuestro que daba sobre los viñedos y tenía una pequeña terraza independiente que, por los motivos vistos, tampoco usamos demasiado.

Las camas eran cómodas, el suelo cálido y la temperatura de la habitación regulable. Estaban perfectamente aisladas del exterior y las persianas eléctricas garantizaban que no entrara nada de luz y se pudiera descansar de maravilla.

En el exterior, además del porche, otro de los lujos únicos de Monte Higueras es la piscina que aliviará sin duda las jornadas de calor toledano. Teniendo en cuenta que la máxima ocupación de la casa es para nueve personas, tener una piscina de ese tamaño y rodeada de paisaje, es sin duda el colmo del relax y del descanso.


Monte Higueras vista desde el porche


Como el tiempo no acompañó sustituimos la piscina por otro de los servicios que hacen a esta casa rural única: los masajes que te ofrecen a buen precio y que una masajista experta nos dio, uno a uno, durante toda la tarde de lluvia. Una estupenda sensación de relax oír el ruido de la lluvia mientras tus músculos se van relajando.

Además en Monte Higueras tienen servicio de comidas opcional por si no te apetece cocinar y llevar la comida desde tu origen. Nosotros encargamos los desayunos (por 5€ por persona), que fueron estupendos con zumos naturales, tostadas, dulces de pueblo, tortitas, huevos revueltos etc.

La comida del primer día y la segunda cena también las hicimos allí. Pablo, el cocinero y hombre para todo de Monte Higueras, nos preparó guisos de la tierra, muchos de ellos con materia prima del lugar. Así el arroz con conejo, los huevos de corral y varias verduras procedentes de su propio huerto. Los precios oscilan entre los 20€ y los 30€ por persona adulta, los peques pagan 8€.

Pencas de acelga, corazones de alcachofa, lomo de orza, pollo en diversas presentaciones, empanada casera de sobrasada y de queso, brochetas de frutas y vinos de la zona fueron algunos de los platos que disfrutamos en la mesa, sin prisa y con mucha charla.

Monte Higueras cena

Si a todo esto le unimos un entorno natural ideal para dar largos paseos por los caminos y disfrutar de atardeceres únicos y un montón de animales que tienen en una zona apartada y que harán la delicia de los más pequeños, Monte Higueras se convierte en un lugar especial para desconectar del trajín cotidiano.

El precio además es asequible ya que la casa durante dos días completos nos costó 500€ y éramos siete personas. 

Monte Higueras vista con viñedos


Lo mejor de Monte Higueras: su localización en pleno campo, la decoración cuidada al máximo y que la hace tan confortable y lo rica que estaba la comida de Pablo.

Lo peor de Monte Higueras: por ponerle un pero, diré que no está señalizada desde la carretera lo que puede llevar a perderte. 

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.