24/7/17

Catedral de Tarragona

La Catedral de Tarragona es el edificio que más me impresionó durante la visita a esta bonita y mediterránea ciudad Patrimonio de la Humanidad, cuando fuimos en junio de 2016.

La historia está presente en cada rincón de la antigua Tarraco y estábamos expectantes ante los imponentes restos romanos. Sin embargo, encontrar este magnífico templo donde hace miles de años se elevaba un templo dedicado a Augusto nos sorprendió y fascinó a partes iguales.

Hoy recorro la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona con el ánimo de ensalzar la belleza sencilla y algo desconocida de este lugar.


Imponente el claustro y nave principal de la catedral

Desde que nos acercamos por el Carrer Major ya nos llama la atención la portada gótica rematada por un enorme rosetón que se ve, allá al fondo, por encima de una escalinata.

El Pla de la Seu o de la Catedral está presidido por una sucesión de grandes escalones de piedra que han visto correr el devenir de los siglos.

Allí en lo alto se levanta la Catedral, erigida sobre el templo romano dedicado a la figura de Augusto, el emperador que tanto hizo por Tarraco y que fue divinizado y adorado en un templo que debía ser de enormes proporciones.

Fue primero basílica paleocristiana, más tarde iglesia visigótica y después templo románico. Como catedral se empezó a construir en el año 1171, en estilo de transición del románico al gótico. No se  concluyó su obra por diversas causas, entre las que estaban la peste que asoló Europa en el siglo XIV y que despobló la zona.

Iconografía en la fachada de la catedral de Tarragona


La fachada tiene tres puertas, las dos laterales románicas, e incluso con elementos muy anteriores, como el sarcófago cristiano del siglo IV que podemos ver encastrado cerca de la puerta de la derecha.

La tercera, la impresionante portada central ya de origen gótico, se lleva todas las miradas por el programa iconográfico que desarrolla. La Virgen con el Niño se sitúa en el parteluz, mientras en el tímpano se nos narra el Juicio Final. Recordemos que en el Medievo la mayor parte de la población era iletrada y se les hacía partícipes del conocimiento a través de la narración en la piedra.

El rosetón es realmente enorme, de once metros de diámetro, y más arriba se aprecia cómo quedó inacabada esta parte del templo, que debía haber sido rematada con pináculos.

La nave central a la luz de la tarde

La Catedral de Tarragona es un templo de cruz latina con tres naves y crucero. El ábside es románico, y de nuevo las medidas impresionan, ya que la nave central mide más de 100 metros de largo y alcanza hasta los 32 metros de alto en el crucero.

La sencillez del templo sorprende con la límpida piedra clara  y la luz que entra, dándole un toque especial por la mañana y a primera hora de la tarde.

Las bóvedas de crucería dividen las naves por tramos y se apoyan en pilares con columnas adosadas y capiteles con motivos vegetales e historiados.

El retablo del altar mayor está dedicado a Santa Tecla, obra de Pere Joan, del siglo XV. Lo preside una imagen de la Virgen y el Niño de alabastro.

Capilla de los Sastres o de Santa María


Como en todas las catedrales que hunden su historia en los siglos, en la Catedral de Tarragona podemos encontrar innumerables detalles y espacios de gran hermosura. Así la llamada Capilla de los Sastres o de Santa María, de estilo gótico y con una preciosa decoración colorista.

Tiene planta hexagonal y bóveda de crucería estrellada. Muy curioso es ver las ménsulas que sustentan los pequeños arcos decorativos a modo de cenefa. Cada ménsula es una pequeña escultura antropomórfica y con gestos de lo más curiosos en las caras representadas.

Cubierta Capilla de los Sastres


El sepulcro del arzobispo Juan de Aragón, hijo del rey Jaime II, la capilla de San Olegario o el coro gótico son otros elementos muy reseñables de la Catedral de Tarragona.

Sin embargo, para mi gusto, el espacio más asombroso es sin duda el claustro. Desde mi visita en 2016 ha entrado en mi selección particular de claustros favoritos.

Portada románica que da acceso al claustro


La vista más hermosa de la Catedral de Tarragona se tiene desde el claustro. A este podemos acceder desde el interior del templo por una portada románica esculpida en mármol blanco en la primera mitad del siglo XIII.

En el tímpano aparece representado Cristo rodeado de los símbolos de los evangelistas. En los capiteles de las jambas se suceden otras escenas bíblicas, como el nacimiento de Jesús o el ángel que despierta a los Reyes Magos para que escapen de Herodes.

La construcción del claustro se inició en el siglo XIII y es casi cuadrado, con 45 metros de lado. Las rejas se añadieron con posterioridad, con el fin de proteger el jardín.

Las bóvedas que lo forman son góticas, de crucería, mientras que los capiteles aún son románicos. En ellos podemos encontrar infinidad de narraciones de origen bíblico o más profano, así como representación de los meses del año.

Bóvedas de crucería en el claustro


Sobre cada grupo de tres arcos delimitado por la bóveda, se abren dos pequeños óculos que aportan ligereza al conjunto.

No podemos dejar de rodearlo por todos sus lados y hay que buscar, por curioso, el cimacio (elemento que remata los capiteles y que tiene forma de pirámide truncada) que narra la llamada "procesión de las ratas" en la que un gato se finge muerto, y cuando las ratas lo llevan en procesión a enterrar, salta sobre ellas.

Desde el claustro podemos admirar el campanario, de base románica y cuerpos góticos. En él se encuentran 15 campanas y algunas son de las más antiguas en uso de toda Europa, ya que datan de 1313 y 1314.

Merece la pena terminar la visita pasando por el Museo Diocesano que acoge innumerables obras interesantes.

Hasta aquí nuestro recorrido por la Catedral de Tarragona, una de las visitas más hermosas que podéis hacer si visitáis la ciudad.


Datos prácticos:

- Precio de la entrada general: 5€ / niños de 7 a 16 años: 3€ y mayores de 65 años y estudiantes: 4€
- Horarios: comprobar en la web de la Catedral ya que hay mucha variedad.

2 comentarios :

  1. Buen trabajo, interesante y abundante. Enhorabuena

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    1. Muchas gracias, Lucio. Me alegro de que le guste.

      Un saludo.

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