13/11/17

Estatuas salmantinas

Hoy os traigo estatuas salmantinas, estatuas que podéis encontrar si paseáis por mi ciudad natal. Su centro histórico está repleto de figuras vinculadas con la ciudad, bien por nacimiento, bien por vida u obra.

Sea como fuera, me parece interesante hacer este peculiar recorrido buscando las estatuas salmantinas y escuchando la historia que hay detrás de cada una de ellas.




Mujeres únicas


- Carmen Martín Gaite en la Plaza de los Bandos.

Obra de Narcisa Vicente Rodríguez, la escultura dedicada a la escritora salmantina se levanta muy cerca de donde nació, en la Plaza de los Bandos.

En ella aparece con su inseparable boina y un libro abierto, con el gesto amable que la caracterizó. Se presentó el 8 de diciembre de 2010, el día de su cumpleaños.

Carmen Martín Gaite en Plaza de los Bandos



- Santa Bonifacia en la Gran Vía.

Bajando por la acera de la derecha en la Gran Vía salmantina, con dirección hacia el Convento de los Dominicos, nos encontramos ya casi al final de la calle, con la delicada estatua de una monja con su instrumental de trabajo.

Se trata de la Madre Bonifacia (nacida en Salamanca) que mira al colegio de la congregación que ella misma fundó, las Siervas de San José, y que ponía especial interés en la educación de las mujeres trabajadoras a las que enseñaba su propio oficio, el de cordonera.

Su autora es Salud Parada Morollón y se inauguró en el año 2014, tres después de su canonización.


Santa Bonifacia en la Gran Vía



- Celestina en el Huerto de Calixto y Melibea.

Personaje de la literatura universal que se ha convertido en un arquetipo a través de los siglos, Celestina aparece como vieja alcahueta cubierta por un manto y el rostro surcado de arrugas.

Su busto puede pasar desapercibido a mano izquierda según se llega al Huerto dedicado precisamente a dos de sus "víctimas", Calixto y Melibea. La acción de la inmortal obra de Fernando de Rojas se sitúa en Salamanca, ciudad que él conoció bien al ser estudiante de su Universidad.

Está realizado por Agustín Casillas en 1976 y a mí me daba algo de miedo cuando era pequeña y la veía en su ubicación anterior.


Busto de la Celestina



- Santa Teresa frente a la casa donde vivió en la calle Crespo Rascón.

Que Santa Teresa de Jesús fue una mujer de armas tomar es seguro. Me la puedo imaginar luchando contra las ideas generales de que las mujeres debían estar en casa o en un convento, y saliendo a reformar su orden carmelita allá por el siglo XVI.

En esta casa de Juan de Ovalle se alojó y pasó frío castellano; aquí, cuenta la leyenda que cayó escaleras abajo por culpa del diablo, que buscaba entorpecer su labor.


Santos por doquier


- San Juan de Sahagún detrás de la iglesia que lleva su nombre en la calle Toro.

Es este San Juan nuestro patrono y vivió y predicó en la ciudad allá por el siglo XV. Era de origen leonés y se ordenó agustino y estudió en Salamanca donde son famosas sus intervenciones mediadoras en los conflictos entre los dos bandos de la ciudad: los de San Benito y los de Santo Tomé.

Se celebra su fiesta el 12 de junio y la estatua, que se levantó en 2002, es obra de Valeriano Hernández.



San Juan de Sahagún


- San Juan de la Cruz en el Arroyo de Santo Domingo.


En el año 1993 se erigió esta estatua que capta bastante bien la intensidad y el misticismo del santo abulense. San Juan de la Cruz, gran poeta místico y amigo de Santa Teresa de Jesús, participó en la reforma de la orden carmelita junto a la Santa.

Justo al lado de donde se sitúa está el convento de El Carmen de Abajo, donde el santo vivió en 1564. La escultura es obra del artista cacereño Fernando Mayoral.


San Juan de la Cruz en el Arroyo de Santo Domingo


- San Francisco en su "Campo".

¡Anda que no he pasado tiempo jugando de pequeña en el Campo de San Francisco! Pues sí, muy cerca de mi casa se encuentra este pequeño parque, que a ciertas horas no tiene el ambiente más deseable, pero que cuando se ha intervenido en él se ha dejado muy agradable.

En el centro del Campo y desde hace unos años, justo a la entrada desde las Úrsulas, se levanta la estatua de San Francisco de Asís con su hábito franciscano (al lado están los Capuchinos, orden menor franciscana) y pajaritos que comen de su mano.

El afamado escultor salmantino Venancio Blanco es el autor de esta obra geométrica y expresiva a partes iguales.

San Francisco en el Campo que lleva su nombre



Sabios


- Francisco de Vitoria, frente a su Convento de los Dominicos

Francisco de Vitoria fue un fraile dominico que vivió en Salamanca donde fue profesor. Innovó como pocas personas de su época en torno al derecho de los indios americanos a ser tratados como los seres humanos que eran y poniendo límites al poder procedente del emperador y de los papas.

Así pues, hoy podemos verlo frente a la fachada de los Dominicos, donde vivió y estableció las bases del derecho internacional. La estatua es de 1975 y obra de Francisco de Toledo.


Francisco de Vitoria con los Dominicos detrás
Imagen de Raúl Hernández González con licencia CC


- Alberto Churriguera y el Conde Francos, junto a su Plaza Mayor

En la Plaza del Poeta Iglesias, frente al antiguo Gran Hotel y delante de una de las entradas de la Plaza Mayor se levanta esta escultura realizada por Fernando Mayoral y erigida en 2005.

En ella aparece el arquitecto Alberto Churriguera, quien diseñó la Plaza Mayor, y el Conde de Francos, José del Castillo, quien impulsó el proyecto.



Los hermanos Churriguera viendo las obras de la Plaza Mayor


- Torres Villarroel en la Cueva de los misterios.

En la Cuesta de Carvajal se encuentra la Cueva de Salamanca, uno de los lugares más misteriosos de la ciudad. Y allí podemos ver la maquiavélica escultura de don Diego de Torres Villarroel, escritor, dramaturgo, alquimista, matemático y profesor.

Relacionado con predicciones proféticas y adivinaciones, esta cabeza, obra de Agustín Casillas, no puede estar en un sitio mejor en toda la ciudad, ya que aquí se dice que se realizaban rituales de magia negra.


Torres Villarroel en la Cueva de Salamanca



- Lázaro de Tormes, el pícaro más sabio.

Si hay un sabio natural por excelencia, ese es Lázaro de Tormes. En la "Vida de Lazarillo de Tormes, de sus fortunas y adversidades" nos cuenta en primera persona su vida de pícaro que intenta desde bien pequeño buscar el sustento.

Nace este personaje inmortal de obra anónima a las orillas del Tormes, en Salamanca y de allí partirá con su primer amo, siendo muy niño. El ciego al que guía le dará la primera lección con un golpe contra el verraco del Puente Romano y Lázaro espabilará aún más rápido.

La escultura de Agustín Casillas, levantada en 1974, recuerda este episodio justo en el lugar que sucedió.

Lazarillo de Tormes y el Ciego
Imagen de Wikicommons con licencia CC


Artistas y escritores


- Fray Luis de León, "decíamos ayer".

Poeta, humanista, profesor y fraile agustino, Fray Luis de León fue una de las mentes más privilegiadas del Renacimiento español.

Nacido en Belmonte, Cuenca, fue pronto a mi ciudad donde estudió y en cuya universidad fue profesor. Por diversos problemas de índole teológico y de probables envidias académicas, estuvo preso por la Inquisición durante un año. Al regresar a su cátedra es célebre su frase "Decíamos ayer.." con la que empezó la lección como si nada hubiera sucedido.

Mirando a la fachada plateresca de la Universidad se alza su estatua desde 1868, obra de Nicasio Sevilla.

Fray Luis en el patio de Escuelas
Imagen de Darío Álvarez para Wikicommons


- Gabriel y Galán, en la Avenida de Mirat, delante de la biblioteca pública.

José María Gabriel y Galán fue un poeta salmantino nacido en Frades de la Sierra y que vivió en Cáceres. Utilizó para muchas de sus poesías el "castúo" con los típicos dejes de esa zona de la provincia (Plasencia, Guijo de Granadilla).

En este monumento levantado en 1925 aparece acompañado por las musas en la plaza que lleva su nombre. A mi abuelo, de la Sierra de Gata y por tanto cercano a donde vivió el poeta, le gustaba mucho su poesía y yo recuerdo haber aprendido de pequeña el poema "El vaquerito".


Gabriel y Galán en Salamanca
Imagen de Tamorlan con licencia CC.


- José Ledesma, junto a los restos de la muralla, donde le gustaba sentarse.

Recuerdo perfectamente la figura grande, con capa charra y gorra marinera, de José Ledesma, paseando por la Plaza o bajando por San Pablo hasta este rincón de la muralla que tanto le gustaba.

Era un hombre simpático, rapsoda hablador de voz grave y sonora. Esta estatua de Fernando Mayoral levantada en 2006 le hace justicia. Y poco después de su colocación vimos a su viuda allí, junto a los nietos saludando y jugando con la estatua del abuelo.


El poeta José Ledesma descansa junto a la muralla


- El Maestro Salinas, "el aire se serena".

"El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada
Salinas, cuando suena
la música estremada
por vuestra sabia mano gobernada"


Allí, en la Rúa, se levanta esta bonita estatua dedicada al compositor ciego y maestro organista Francisco de Salinas, obra de Hipólito Pérez Calvo y realizada en 1993.

Su amigo Fray Luis de León le dedicó una oda hermosa en la que se ensalzan las virtudes de este gran músico que vivió en la ciudad.

El Maestro Salinas


-  Rafael Farina cantando a "Mi Salamanca".

En el antiguo "barrio chino", en la Vaguada de la Palma justo al lado del Palacio de Congresos, se puede ver a Rafael Farina cantando. Por lo menos en piedra, con la capa charra y su típico gesto de cantaor que ensalzó la belleza de su tierra salmantina y la llevó por todas partes.

Aquí se encuentra desde 1996 por obra de Agustín Casillas.


Rafael Farina junto al Palacio de Congresos en La Vaguada de la Palma


- Torrente Ballester en su café.

Otro eminente personaje, salmantino de adopción, al que estaba acostumbrada a ver paseando tranquilo y encorvado por la plaza, fue don Gonzalo Torrente-Ballester. 

Gallego de origen, vivió en Salamanca durante 25 años y allí, en el café Novelty de la Plaza, frecuentado por él, se encuentra la estatua de Fernando Mayoral que lo recuerda en su mesa habitual.

Torrente Ballester en el Novelty
Imagen de Pravdaverita con licencia CC


- Luis de Góngora junto a la iglesia de San Pablo.

Don Luis también está presente en Salamanca, ciudad donde estudió el padre del Culteranismo. Esta curiosa obra de Severiano Grande así lo recuerda haciendo alusión a la fábula de Polifemo y Galatea y al retrato de Velázquez.

Salamanca no podía menos que recordar a uno de sus más insignes estudiantes.



- Don Miguel en doble emplazamiento.

Miguel de Unamuno, escritor y filósofo, poeta y rector de la Universidad en los tiempos convulsos previos a la Guerra Civil, tiene dos esculturas en Salamanca.

La más pequeña y discreta es obra de Victorio Macho y se encuentra en el Colegio de Anaya en el rellano de la escalera. Se dice que a don Miguel no le gustaba demasiado como había quedado y que daba rodeos para no verse en ella reflejado.

Unamuno en Anaya

La otra escultura, obra de Pablo Serrano de 1968, se levanta frente a la casa que habitó hasta su muerte el día 31 de diciembre de 1936. Todos los años se le rinde un homenaje precisamente ante esta estatua en el último día del año.

Unamuno frente a la que fue su casa


Personajes notables


- Cristóbal Colón apuntado a "Pan y Carbón".

"¿Para dónde apunta Colón? Para la calle Pan y Carbón". Y así es, Cristóbal Colón se levanta en mitad de la plaza a la que da nombre y señala hacia esa estrecha calle.

Esta estatua, levantada en 1893, conmemora el paso de Colón por Salamanca para encontrarse con Fray Diego de Deza, confesor dominico de la reina Isabel, para que intercediera y facilitara su proyecto de viaje a lo que él creía que eran las Indias.

Colón en la plaza que lleva su nombre


- El Príncipe de Asturias que murió joven.

Hace relativamente poco se ha movido la estatua de Don Juan a la Plaza de Monterrey. Hijo de los Reyes Católicos, fue príncipe de Asturias y señor de Salamanca y murió a la edad de 19 años.

Al fallecer la corona de Castilla pasó a Juana pero eso es otra historia. Aquí aparece como doncel tumbado con rostro melancólico. Es obra de Agustín Casillas realizada en 1997.



- Julián Sánchez el Charro en la Plaza de España.

En una de las plazas que más tráfico tiene de la ciudad se levanta la estatua ecuestre de Julián Sánchez "El Charro", porque charros somos los salmantinos también.

Asombró por su valentía durante la invasión francesa y la Guerra de la Independencia, y aquí se le recuerda en esta estatua de Venancio Blanco.


- Germán Sánchez Ruipérez, de librero a editor.

En la Plaza de la Fuente se levanta el serio busto de un señor que puede pasar desapercibido pero que tiene importancia para Salamanca.

Pertenecía a una familia de libreros de la ciudad y en los años 50 fundó la editorial Anaya. Su estatua se levanta cerca de la que fue sede de la fundación que lleva su nombre.




Animales de raza

- El Toro bravo frente a la Glorieta.

Salamanca es tierra de toros (y de toreros). De toros bravos que corren por el campo charro en el mejor de los ambientes para la cría del toro de lidia. Aunque no soy especialmente fan de la Fiesta, no deja de parecerme interesante que se rinda homenaje al bello animal justo delante de La Glorieta, la plaza de toros de la ciudad.


- El Verraco ancestral junto al Puente Romano.

En la entrada al Puente Romano que cruza el Tormes desde hace miles de años, se encuentra este verraco, la escultura más antigua de la ciudad.

Procede de la cultura vettona, pueblo prerromano, que se asentó por tierras salmantinas y abulenses y que practicaba la ganadería.

Nada mejor que acabar este recorrido con una obra de miles de años que aún sigue guardando las puertas de mi Salamanca.


El Verraco junto al Puente Romano
Imagen de Tamorlan con licencia CC

5 comentarios :

  1. Excelente texto y fotografías! Hace muy poco regresamos de un viaje por el norte de España y estuvimos dos días en Salamanca... nos encantó!
    No pudimos contar con esta información, pero ahora nos da otro motivo para volver!

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    1. Muchas gracias Enrique, me alegro de que te haya gustado. Aunque sea en la distancia siempre es un placer para mí recordar a mi Salamanca y sus múltiples detalles.

      Un abrazo.

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  2. Pues fíjate que hemos estado dos veces en Salamanca y no me suena ninguna de las estatuas, bueno sí, solo la de José Ledesma. Creo recordar que estaba cerca de la cueva, pero no me hagas mucho caso.

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  3. Hola!!! Pero como he aprendido con tu post!!!! Aunque nunca hemos estado en Salamanca muchos de estos nombres claro que los tengo presentes. Vaya tributo a escritores, sabios, santos y personajes que han dejado huella en la historia. A decir verdad muchas de estas caras a mi también me causan mello jeje. Felicidades por el gran trabajo. Saludos :)

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  4. Interesante manera de descubrir una ciudad, a nosotros también nos entusiasman las estatuas y esculturas cuando visitamos algún lugar, y dice mucho de ellos.

    Me ha hecho mucha gracias lo de colón ;-) si volvemos por Salamanca, ahora ala miraremos con otros ojos.
    Eva y Carmelo

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.