27/8/18

Palacio da Pena, Sintra (visita nocturna)

Visitar el Palacio da Pena, en Sintra, es siempre muy sugestivo. De todas las visitas que se pueden hacer en la localidad portuguesa es la más famosa y, por eso mismo, la que siempre hace que se formen filas de gente.
La opción de la visita nocturna que hoy os traigo es muy adecuada para evitar esas colas enormes. Se abre el Palacio da Pena, de manera excepcional, los jueves de agosto y los dos primeros de septiembre. Así que si estáis pensando viajar a Lisboa y a Sintra, os recomiendo esta visita nocturna y cargada de misterio. 

Palacio da Pena, exterior en la niebla



PALACIO DA PENA EN VISITA NOCTURNA


La segunda gran ventaja de realizar esta visita, además de evitar las colas y la gran cantidad de visitantes, es que te llevan y te traen al centro de Sintra de manera gratuita. El autobús 434 que hace la ruta de los palacios más conocidos, sale desde la estación de tren y en su cartel verás "Servicio ocasional", si tienes dudas pregúntale al conductor, pero ese es al que tienes que subir. Desde las 20:00 horas está disponible.

Te llevará por la tortuosa carretera en la que aún verás visitantes que bajan de realizar la visita normal jugándose un poco el tipo por ese camino oscuro. En un rato estarás a la entrada del parque del Palacio da Pena, donde podrás subir a un microbús que te llevará justo a la puerta del Palacio. Todo el mundo que realiza la visita nocturna tiene que coger este segundo bus, es el modo de controlar el número de visitantes. Cuando se visita de día, este servicio es opcional y se cobra aparte. En la nocturna es gratuito.



Entrada al Palacio


El día que hicimos este recorrido, el pasado 16 de julio, estaba flotando durante todo el día una neblina pegada a la Sierra de Sintra. Al atardecer iba bajando hacia el pueblo y cuando subimos al Palacio da Pena, este estaba rodeado completamente por la niebla, creando una sensación de irrealidad única.

Parecía un escenario, con el viento soplando, la niebla bajando, un murciélago que revoloteaba por allí y Javier diciendo que faltaba el rayo.

Allí nos adentramos, casi solos (es un recinto grande y los autobuses no estaban muy llenos), dispuestos a visitar este lugar de cuento ideado por Fernando II, el rey consorte artista que lo soñó y que casi no lo pudo disfrutar.


En la entrada


Este Palacio da Pena es un edificio relativamente moderno, edificado a finales del siglo XIX, es un pastiche de neogótico combinado con neomanuelino y encaramado a lo más alto de la sierra de Sintra, de ahí su nombre,  el "Palacio de la Peña".

El Palacio se levanta sobre los restos del monasterio jerónimo que se construyó en el siglo XVI y del que se reutilizaron zonas. A su vez, este monasterio se construyó sobre una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Peña.

El alemán Von Eschwege fue el arquitecto responsable del proyecto, todo un compendio de excentricidades y lleno de estancias increíbles. Si por fuera sorprende por sus vibrantes colores y singular disposición, por dentro no deja de ser digno de admiración, aunque sólo sea por la gran cantidad de recursos artísticos utilizados.


Comedor

La entrada se hace por la zona del claustro manuelino original, del siglo XVI y cubierto por azulejos hispano-árabes.

Después se va pasando por las sucesivas estancias que, como suele ser habitual en los palacios, te sonarán de otros muchos que hayas visitado; normalmente son repetitivas y algo aburridas, pero en el Palacio da Pena dan una nueva visión con la mezcolanza de estilos artísticos y porque se encuentra tal y como lo dejaron sus últimos moradores en 1910, al proclamarse la república en Portugal.

El comedor, por ejemplo, está dispuesto como para recibir visitas bajo la bóveda neogótica. En otras habitaciones, como el Salón Árabe, destacan los trampantojos que nos llevan a la Alhambra. La fascinación por Oriente estaba muy presente en los románticos y aquí se deja ver en este salón con pinturas que no son tales y en tonos grises.

Trampantojos del Salón Árabe

Otra de las estancias más espectaculares del Palacio da Pena es sin duda el vestíbulo, que curiosamente está casi al final del recorrido propuesto. Es un compendio de un montón de artes decorativas inspiradas en diferentes lugares del mundo.

Así, verás vidrieras alemanas, jarrones chinos, figuras orientales que sostienen candelabros, estucos, artesonados en el techo, etc.

Desde allí se pasa a salón circular de la torre amarilla: el llamado Salón de los Venados. En él una gran columna central acoge las nervaduras de la bóveda. Se expone allí en la actualidad una curiosa colección de vidrieras alemanas de diferentes épocas y temáticas. Varias cabezas de venados realizadas en bronce la decoran. Servía como sala de banquetes.


Vestíbulo

La última habitación que se visita es la impresionante cocina. Las ollas de cobre originales cuelgan sobre los fogones. Están marcadas con las siglas PP (Palacio da Pena) y con el monograma del rey Fernando II.

Cocinas

Desde esta estancia tan hogareña se sale a las terrazas, que si de día ofrecen una vista sin duda excepcional de la sierra de Sintra, la noche que fuimos nos dio una visión singular y fantasmagórica de sus almenas, torrecillas y detalles arquitectónicos.

Torreón


Conviene que nos paremos para admirar el curioso arco del tritón; me recordó esta parte del Palacio a Hampton Court (cerca de Londres), quizás fuera una influencia más de las muchas que recibió este pastiche palaciego.

El tritón que le da el nombre observa con fiereza al visitante que se acerca a él. Está rodeado de infinidad de elementos marinos, tal y cómo había en el original estilo Manuelino.

Sin duda es el gran cierre de la visita singular y nocturna al Palacio da Pena.



El arco del Tritón










¿Cómo hacer la visita nocturna al Palacio da Pena?



Pues simplemente tienes que tomar el autobús 434 que sale desde la estación de tren de Sintra, con el cartel de "servicio ocasional". Podrás llevar la entrada ya comprada en la web de Parques de Sintra, o comprarlas arriba.

La última salida desde el Palacio al centro de Sintra se realiza a las 0:30.

El precio es de 14€/adulto. La cafetería y la tiendan permanecen abiertas los días de visita nocturna.

¿Qué días hay para hacer esta visita? Los jueves de agosto y los primeros de septiembre. O sea que quedan para hacerla: el 30 de agosto, el 6 y el 13 de septiembre.

3 comentarios :

  1. Pues no sabía de esta posibilidad de visitarla de noche y la verdad es que tiene su encanto. Particularmente a los que nos gusta ver los monumentos iluminados. Yo diría que hace nos años no existía esta posibilidad.
    En castillo me gustó. Creo que es un divertimento romántico y loco del monarca que lo mandó construir (y caro, supongo), aunque merece la pena visitar también otros lugares de Sintra, como el Palacio Real o el Castillo de los Moros.
    Un abrazo!

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  2. Cuando visité Lisboa, me quedó pena no haber podido ir a Sintra en parte por culpa de la lluvia. Pero después de leer tu post, creo que este recorrido nocturno, al menos para conocer el Palacio da Pena, me atrae mucho más. Gracias por los tips para esta experiencia diferente.

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  3. Si de día ya te caes hipnotizado ante este maravilla, menudo atractivo tiene de noche! talcomo dices, parece el escenario de una película de misterio y como dice Javier, solo le falta el rayo ;-)
    Siempre me han fascinado las visitas nocturnas o a otras horas en las que poder disfrutar de los monumentos sin tanta gente.
    Un abrazo,
    Eva

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