23/7/14

Parador de Cuenca

La última noche de San Juan la hemos pasado en el Parador de Cuenca. Teníamos ganas de alojarnos en este bonito convento que ya conocíamos de otras visitas a la bella ciudad, pero en el que sólo habíamos tenido la oportunidad de tomar café.


Desde Albacete el trayecto a Cuenca en AVE es muy cómodo, apenas 25 minutos de tren, lo que se tarda en ir de mi casa a la estación. Además, encontramos que la tarifa "mesa" era asequible, bastante más que la gasolina últimamente. Eso ya nos animó del todo, ya que era simplemente hacer una escapada de una noche. La ciudad de destino y el alojamiento iban a merecer la pena.


Parador Cuenca portada



La situación del Parador es excepcional: junto a la hoz del Huécar y frente a las Casas Colgadas. Se sitúa en lo que fue el antiguo convento dominico de San Pablo y todos los espacios se reparten en torno al maravilloso claustro acristalado por el que uno no se cansa de pasar una y otra vez.

El suelo de damero en blanco y negro le aporta originalidad a la vez que amplitud. Las telas con las que se revisten los sofás cercanos a la cafetería le dan empaque y sensación de confort en los días de frío conquense.


Parador Cuenca corredor


Las habitaciones se distribuyen a lo largo de corredores que rodean los claustros. La nuestra era amplia, con cama doble y entelado a modo de dosel. Quizás era algo desangelada y el baño demasiado austero, pero no cabe duda de que estaba integrada decorativamente hablando en el entorno del antiguo convento.


Nuestra habitación
La bonita cama con dosel de nuestra habitación.


Javier llegó a Cuenca con ganas de probar la piscina del Parador. No le desanimaron los nubarrones que se iban formando poco a poco, así que nos fuimos al recinto de la piscina que se encuentra en medio de un bosquecillo fuera del edificio principal.

Esa noche pensábamos ir a cenar al centro pero, debido a la enorme tormenta que se desató, nos quedamos a cenar en el Parador, lo cual fue un acierto ya que pudimos probar algunos de los platos típicos de la cocina de la zona, contundentes pero muy ricos: el morteruelo, las migas y un asado de carne de caza estupendo.

Por la mañana, la espléndida vista desde la ventana de nuestra habitación animaba ya a visitar la bella ciudad, aunque no paró de llover de manera intermitente el resto del día.


Vista desde nuestra ventana
Vista de las Casas Colgadas desde la ventana de nuestra habitación.

El desayuno del Parador de Cuenca es estupendo, se toma en el restaurante, el antiguo refectorio, con el púlpito de lectura presidiendo la sala. Es abundante como todos los de paradores, con productos de la tierra muy cuidados.

El mayor logro del Parador de Cuenca es haber creado un ambiente único en un antiguo convento, haberlo rehabilitado con gusto y con servicios propios del siglo XXI. La situación, junto a la hoz del Huécar, y las increíbles vistas son sin duda su mayor baza y lo que lo convierte en un alojamiento único en la ciudad de Cuenca.



Lo mejor del Parador de Cuenca: su localización en el antiguo convento de San Pablo, junto a la hoz del Huécar y por eso mismo, las vistas que tiene.
Lo peor del Parador de Cuenca: los baños necesitan un lavado de cara (valga la redundancia).

15 comentarios :

  1. Estaba buscando sitos para visitar en Cuenca y acabo de ver tu publicación en el facebook oficial de turismo cuenca, hace unos días empece una guía donde voy a poner consejos para visitar cuenca y me entro curiosos por ver vuestro viaje a Cuenca, ya veo que os gusto el parador ¿A quién no? Xd

    SALUDOS

    ResponderEliminar
  2. Definitivamente, me has robado la intención con las fotos! No solo encantan, sino que invitan a conocerlo! Diría que valió la pena esa escapada! La anotaré en mi lista de lugares por visitar!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Julio. Claro que valió la pena. El Parador de Cuenca está muy logrado en casi todos los aspectos: localización, entorno, decoración, atención etc..
      Merece mucho la pena, tanto el propio lugar como por supuesto la bella ciudad que lo acoge. Toma nota para una futura escapada.

      Un saludo.

      Cristina.

      Eliminar
  3. ¡Qué belleza! Hace un año fui a Cuenca y recuerdo haber visitado el Parador. Vi poco de él y pensé que sería increíble poder hospedarme ahí y ahora con tu post me dieron más ganas de hacerlo... Espero poder hospedarme una noche ahí en mi próximo viaje de verano a España.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por leer Ida y Vuelta. La verdad es que el Parador merece mucho la pena (aunque los baños están un poco anticuados). El entorno, la restauración del edificio, el desayuno, la comida típica de La Mancha etc... lo hacen único. Es un claro ejemplo de lo que debe ser un Parador: alojamiento en un edificio emblemático que ayuda y colabora en su conservación y mantenimiento.

      Un abrazo.
      Cristina.

      Eliminar
  4. La verdad es que el parador es hermoso, y la habitación también (luce bastante cómoda), lástima los baños :(. Me dieron ganas de ir, magníficas las fotos y como transmiten toda la paz de ese lugar. Saludos!!

    ResponderEliminar
  5. Hola Fernanda, muchas gracias. Me alegro de que te guste. El sitio es magnífico, la habitación confortable y bien ambientada, con los suelos frescos cubiertos de alfombras de lana, la vista estupenda, a las Casas Colgadas. En cuanto renueven la cara de los baños será perfecto.

    Un abrazo.
    Cristina.

    ResponderEliminar
  6. Uau qué chulo! Nunca he estado en Cuenca, una pena por lo que veo... :/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A Cuenca hay que ir, es una pequeña ciudad Patrimonio de la Humanidad que merece mucho la pena. Al Parador, aunque sólo sea a tomarse un café, también. No os lo perdáis.

      Un saludo viajero.

      Cristina.

      Eliminar
  7. ¡Menudo sitio! ¡Y menudas vistas!
    Hace tiempo que no me dejo caer por Cuenca, quizás sea una buena oportunidad para retomar este destino ;)

    Abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Alberto. Un lugar maravilloso en todos los sentidos y muy representativo de lo que deben ser los Paradores. Anímate a ir a Cuenca que siempre lo merece y a disfrutar de su Parador.

      Un abrazo.

      Cristina.

      Eliminar
  8. Que chulada de lugar Cristina!, que gusto alojarse de vez en cuando en un parador. Con tus fotos despiertas unas ganas locas de salir corriendo para allá :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Eva, el emplazamiento del Parador de Cuenca lo hacen único dentro de la Red. Merece mucho la pena acercarse hasta allí. La ciudad de Cuenca es bellísima y recoleta y eu parador un ejemplo de rehabilitación de edificios.

      Un saludo.

      Cristina.

      Eliminar
  9. Cuando vivía en Madrid iba bastante a menudo a Cuenca, una ciudad mágica. Las buenas costumbres no se deben perder, por eso volveré y seguro me alojare en El Parador. Enhorabuena por esta invitación...
    saludos,
    Pedro VQ

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pedro. El placer de contar y hablar de los sitios especiales que voy descubriendo es mío. Ojalá contagie las ganas de viajar y de conocer estos lugares.

      Un saludo.

      Cristina.

      Eliminar

Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.