3/7/14

Qué hacer...36 horas en Oslo

Cuando mis amigas María José y Belén me propusieron ir a pasar 36 horas en Oslo no me lo pensé demasiado. Bueno, me lo pensé el tiempo que se tarda en mirar la tablilla con las guardias de mi marido y ver que no trabajaba esos días y podía ocuparse de Javier.

Según se iba acercando la fecha del viaje, el 13 de junio, me daba más pereza: era fin de curso, mucho lío y más viajes pendientes, además de un virus que rondaba al peque y que al final cogió. Aunque siempre me entra esta pereza pre-viaje, como ya la sé distinguir, no me preocupó en exceso. Era cosa de hacer la maleta, coger el tren a Madrid y... ¡rumbo a Oslo!


El vuelo con Ryanair fue bastante cómodo, corto (3 horas y media) y además barato, ya que nos costó a cada una 76€ ida y vuelta. Según nos íbamos acercando al aeropuerto de Rygge, el paisaje era cada vez más bonito. Como a pesar de ser tarde, alrededor de las 23:00, había mucha luz, podíamos ver esa maravilla de verde de los tupidos bosques y del azul del mar que se mezclan una y otra vez en el paisaje cercano a Oslo.


Fiordo Oslo
Paisaje del fiordo en Oslo.

Dos cosas nos llamaron la atención al aterrizar: una, que a pesar de la luz que había, el cambio de temperatura era importante respecto a Madrid y dos, que la gente salía casi corriendo según bajaba la escalerilla del avión no se sabe a dónde. Como "donde fueres haz lo que vieres", empezamos a medio-correr también siguiendo a la gente. ¿Dónde iban? Pues al autobús que salía en pocos minutos hacia la estación de autobuses del centro de Oslo y que debíamos coger, o sea que todo estupendo.

El llamado Rygge-Ekspressen es un buen medio de acercarse al centro, ya que espera a los viajeros si el vuelo llega tarde y para volver, está calculada la hora de salida desde la capital según el horario de tu vuelo. Merece la pena comprar el billete de ida y vuelta que cuesta unos 36€ y ya lo tienes hecho para el momento de retornar; eso sí, la máquina del conductor tenía ciertos problemas a la hora de leer las tarjetas con PIN.

Después de más de una hora en el autobús y un breve viaje de 5 minutos en taxi, llegamos pasada la 1 de la madrugada al apartamento que habíamos alquilado a través de Airbnb, que estaba genial y en el que descansamos, exhaustas.


Sábado, 14 de junio por la mañana:

Tras levantarnos no muy tarde nos fuimos hacia el centro de la ciudad paseando y mirándolo todo con la curiosidad propia de un viaje a una ciudad nueva. Primero salimos despistadas en dirección contraria a la adecuada, gracias a lo cual descubrimos una zona preciosa de casitas de madera, bajas y muy coloridas que parecían de cuento.


Qué hacer 36 horas Oslo Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Oslo visto camino de los muelles
con una estatua a la maternidad en primer plano.


Luego ya enfilamos la buena dirección y paseamos tranquilamente por calles poco transitadas; de hecho, algo que nos llamó mucho la atención fue que, siendo sábado de junio y en una ciudad importante, había poca gente por la calle, salvo en la Karl Johans Gate, la principal arteria de Oslo que conduce hasta el Palacio Real y que es peatonal en su mayor parte. Por la tarde el centro estaba algo más animado, pero esa mañana íbamos solas en muchos tramos.

En apenas 15 minutos llegamos a la Catedral, que está junto a la bonita Stortorvet o Gran Plaza, llena de flores en un mercado que la llenaba de color y olores.



Seguimos paseando por el centro, en dirección al Ayuntamiento e hicimos un alto en la panadería Bakefri, un estupendo sitio para reponer fuerzas. El edificio consistorial ya estaba muy cerca, y justo al lado,  se abre el fiordo de Oslo. Nos llamó la atención el gran número de estatuas que hay en la parte que da al mar. Es un edificio de ladrillo oscuro que se inauguró en 1950 y alberga, aunque no la visitamos, la sala Radhushallen, donde se entrega cada año el Premio Nobel de la Paz.

Tras rodear el Ayuntamiento por la Plaza de la Princesa Marta, llena de flores y de verde, nos acercamos a la calle de atrás, donde está la Oficina de Turismo para comprar el Oslo Pass de 24 horas. Con él en ristre empezamos propiamente las visitas turísticas del día, después del agradable paseo por el centro, tomando el ferry que nos iba a llevar a Bygdoy, la zona residencial bellísima que alberga un montón de museos interesantes que reflejan la historia, la sociedad y las tradiciones noruegas.


Como nuestro tiempo era limitado, visitamos solamente dos de los cuatro museos de la zona: el Museo de BarcosVikingos y el Museo del Pueblo Noruego (Norsk Folkemuseum). Ambos están separados por un paseo de 5 minutos escasos y se sitúan al final de una cuesta llena de casas espectaculares.

El Museo de Barcos Vikingos merece mucho la pena ya que alberga dos de las naves vikingas mejor conservadas y parte de una tercera. Teniendo en cuenta que son del siglo IX, asombra lo bien que han llegado a nuestra época y el enorme tamaño de las mismas. Las naves fueron halladas en túmulos funerarios localizados en campos de cultivo durante el siglo XX, y su misión, al igual que las de la cultura egipcia, era servir de transporte a los grandes jefes o damas de alcurnia en su viaje al reino de los muertos. El ajuar funerario que llevaban también se expone en el museo.

Después de comer un perrito caliente en el jardín del Museo, nos fuimos a visitar el Museo del Pueblo Noruego que es el museo al aire libre más grande de Europa y que reúne 150 edificios procedentes de todo el país. 

Fue fundado en 1894, en plena época de exaltación del nacionalismo noruego. Se divide en diversas zonas, pero quizá las que más nos gustaron fueron las dedicadas a la vida en las granjas de Hallingdal y Hardanger, con edificios que se remontan al siglo XVIII.


Qué hacer 36 horas Oslo Iglesia de Gol
Iglesia de Gol.

El edificio más asombroso del Museo es sin duda la Iglesia de Gol. Esta iglesia de madera, decorada con pinturas y tallas, se construyó en 1200 y es una de las 30 de este tipo que se conservan en Noruega. Es una preciosidad que se ha mantenido a lo largo de los años; sólo por verla, merece la pena acercarse a este Museo.


En el interior de algunas de las edificaciones hay personas trabajando en oficios antiguos, muchas de ellas vestidas al modo tradicional.


36 horas Oslo
Con una hilandera.

La bonita zona de Gamlebyen fue creada con edificaciones de la antigua Cristianía (Oslo) y de otras localidades noruegas. En algunas de ellas hay un taller de alfarería, una recreación de un banco antiguo y una preciosa tienda de "coloniales".


La visita a estos dos museos es también muy recomendable para ir con niños; llamarán su atención los enormes barcos vikingos del primero, así como los preciosos edificios, bosques y animales que hay en el segundo. Tras el recorrido por el Museo del Pueblo Noruego nos volvimos al ferry para regresar al centro de Oslo.


Sábado 14, tarde-noche:

Nada más llegar en el ferry al centro, regresamos al apartamento para descansar un poco, recoger a Belén, que había estado todo el día en un curso, y volver a los muelles para ir en una excursión por el fiordo de Oslo.


Tran intentar sin éxito comprar desde España los billetes para ese viajecito, lo conseguimos por la mañana en una tienda (que no en la Oficina de Turismo) en la que vendían las entradas para el "Blues Cruise" por el fiordo. Música en directo, buffet de gambas tradicional y lo que era mejor aún,  el maravilloso paisaje que rodea a la capital noruega.

La posibilidad de hacer un crucero por el fiordo la vi en uno de los muchos blogs que consulté para organizar las horas en Oslo, Entre el cielo y el suelo, y ya más concretamente este crucero (el único disponible en ese día en particular y a partir de las 17:00h), en la magnífica web de turismo de Oslo.

Fue, con mucho, lo más bonito del viaje, y nos dio la visión marina de Oslo al pasar por sus mansiones junto al mar, sus casas de verano, por las casitas de pescadores reconvertidas en lugar de recreo e incluso por una iglesia en mitad del fiordo, en la que se estaba celebrando una boda a la luz del verano nórdico que invita a salir y disfrutar. Toda la gente que no habíamos visto por las calles esa mañana se veía en las orillas del fiordo, tomando el sol, nadando o disfrutando de la eterna puesta de sol.


36 horas Oslo Vista del fiordo
Casas de pescadores alineadas junto al fiordo de Oslo.

Éramos de los pocos extranjeros en el barco, junto con 5 italianos. El resto eran noruegos ávidos de sol y de pasar un buen rato con la banda de blues. A la hora del bufé de gambas, pasamos a servirnos de enormes cubos, todo lo que quisiéramos. Lo típico vimos que era hacerse sandwich de gambas con salsa tipo alioli o mayonesa, así que unas más que otras, hicimos lo propio.


36 horas Oslo Gambas
Cubo de gambas.


El paisaje se sucedía llamándonos la atención esa combinación de verde, azul, casitas de colores y gente simpática que saludaba o bailaba al paso del barco.

A la entrada en el puerto, ya volviendo hacia la ciudad pasamos por dos edificios emblemáticos: la fortaleza de Akershus del siglo XIII y el edificio inclinado de la Ópera, del año 2008.

Ya de regreso a descansar en nuestro bonito apartamento, daba gusto ir por las calles, tan tarde y con tanta luz. El Palacio Real lucía estupendo a eso de las 11 de la noche al final de la Karl Johans Gate.

Domingo 15, fin del viaje:

¿Cómo íbamos a despedirnos de Oslo sin visitar el parque Vigeland? Pues claro, lo habíamos dejado para la última mañana. Después de recoger todo y hacer las maletas, nos acercamos al centro (a apenas 10 minutos, ya conociendo el camino más corto) y primero visitamos la catedral, que estaba abierta. Es un bonito templo con un enorme púlpito y unas curiosas pinturas contemporáneas en el techo.


El tranvía para el Parque se cogía cerca de allí, y tras 20 minutos de recorrido bordeando el Ayuntamiento y otros sitios conocidos, llegamos a la parada que hay justo en la entrada del recinto.

Vigelandsparken debe su nombre al escultor Gustav Vigeland, que creo todo un proyecto escultórico que abarca todo el parque: 212 esculturas se distribuyen a lo largo del eje central y retratan a la humanidad en todas sus formas y emociones.

Es difícil quedarse sólo con una de estas esculturas ya que abundan las que son bellas, enigmáticas, enérgicas o simplemente sencillas y sobrias.

El Monolito, en lo más alto del parque, lo forman 121 figuras humanas enredadas entre ellas. En la escalinata por la que se accede a él, otros 36 grupos escultóricos siguen sorprendiendo al visitante con su representación de los ciclos de la vida.

La Rueda de la Vida resume la esencia del parque en un círculo formado por hombres, mujeres y niños. Realizada en 1934, es símbolo de eternidad y continuidad.


36 horas Oslo Rueda Vida
La Rueda de la Vida.

Y con esta visita terminaron nuestras 36 horas en Oslo. Bueno, queda el recorrido al aeropuerto, la espera, la vuelta a Albacete y esas cosas, pero lo más bonito ya lo habíamos dejado atrás. Fue un viaje breve pero intenso y muy bien aprovechado, que nos dejó un estupendo recuerdo de la bonita capital de Noruega, cómoda, cercana y cálida ciudad.


36 horas Oslo Belén, María José y yo
Las viajeras en el crucero por el fiordo de Oslo. De derecha a izquierda:
María José, Belén y  yo.


18 comentarios :

  1. Nosotros estuvimos en Oslo un mes de enero y me ha costado reconocer algunos sitios sin toda la nieve jaja. Se ve tan diferente...! La verdad es que así se ve preciosa (las fotos son una pasada!). Le debo una visita a la ciudad con buen tiempo, que a bajo cero no la pude disfrutar del todo jeje. Muy bien aprovechadas las 36 horas! =) Un saludo y nos leemos!

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    1. Gracias Ameseros Viajeros: Oslo en invierno debe ser muy diferente, otra visión y como otro mundo, ¿verdad?. Tuvimos la suerte de que el viaje exprés surgiera para casi casi el solsticio de verano, así que tuvimos mucha luz, buena temperatura y unos colores exuberantes por todas partes.

      Un saludo.

      Cristina.

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  2. Graciad por tu aportación. Me será muy útil este venamo en mi viaje a estas tierras.
    Un saludo.
    Ausín Sáinz.

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    1. Encantada de que te haya sido de utilidad!
      Un saludo.

      Cristina.

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  3. Tendré en cuenta tus recomendaciones para este verano, pues pasaré una semanita allí. Gracias.

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    1. Espero que te sirvan. Muchas gracias por leer el blog.

      Saludos viajeros.

      Cristina

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  4. Nunca he estado en los países nórdicos y lo tengo pendiente porque mi mejor amiga vive en Malmo (es un delito, lo sé ;)). Así que cada vez que leo algo sobre Noruega, Suecia o Finlandia se me ponen los dientes largos. Enhorabuena por el post porque seguro me sirve para mi visita express que tengo pendiente

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    1. Pues sí tiene delito la cosa...Mira que no haberte acercado a ver a tu amiga!!. Ja, ja, además Malmo está muy cerca de Copenhage así que puedes hacer dos buenas visitas en una. Si vas a Oslo, ya ves que cunde mucho el tiempo. Anímate que además hay ahora muy buenas tarifas de avión.

      Un saludo.
      Cristina.

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  5. ¡Genial entrada! Nosotros no hemos estado pero seguro que acaba cayendo para algun fin de semana a modo de escapada. Así que me lo guardo ;-)

    Un saludo!!

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    1. ¡Gracias! Las tarifas de avión son ahora muy buenas y da menos pereza viajar pocos días allí. Me alegro de que te haya gustado.

      Un saludo.
      Cristina.

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  6. ¿Sabes? Espero echar mano de esta entrada muy pronto :)

    Qué bonito y colorido, cuanta luz.

    Me alegra no ser la única que se va con las amigas, jeje.

    Muy divertido la bajada del avión, es verdad que se contagia.

    El crucero por el fiordo ¡Que pasada! ¿Crees que se puede hacer también en invierno?

    Saludos!

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    1. Hola Icíar:
      la bajada del avión fue una locura...Oslo estaba esos días especialmente luminosa y con una temperatura estupenda. Ten en cuenta de que había muchas horas de luz, era junio casi el solsticio y estaba todo el mundo fuera de casa (en el fiordo). En cuanto al crucero en invierno, creo que no se podrá hacer. Piensa que simplemente el barco que va del centro a los museos funciona de abril a octubre, así que el crucero dudo que se pueda hacer en invierno. Sin embargo consúltalo en la web de turismo de Oslo, es estupenda y te da todo tipo de información: http://www.visitoslo.com/es/

      Un saludo.

      Cristina.

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  7. Ohhh Oslo, estaba en mi plan original de los paises nordicos, pero al final quedo Dinamarca... asi que queda pendiente... muy bonitos paisajes urbanos y la iglesia impresionante :D ... uy no se si seria tan valiente para ir en invierno como Ameseros viajeros hehehe

    Saluditos!

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    1. Hola!!, te gustaría Oslo, seguro. Los alrededores son preciosos, espectaculares más bien con el fiordo. En cuanto a la ciudad, sin ser muy monumental es atractiva, diferente y muy bien organizada.

      No te decepcionará.
      Un saludo.

      Cristina.

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  8. Que bien aprovechadas las 36 horas y muy buenas fotos!!!

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    1. Gracias Miguel. El lugar se prestaba a ello y además fue un viaje improvisado que salió genial. Para repetir.

      Un saludo.

      Cristina.

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  9. Me has recordado cuando fui a Noruega (en coche) hace la torta de tiempo. Era julio y los días largos pero llovía y el cielo estaba cubierto. Tus fotos me han dado una nueva imagen de la capital noruega. Un abrazo

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  10. Muy buenas recomendaciones, dentro de tres días lo comprobaré :)
    ¡Gracias!

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.