16/1/15

24 cosas que no debes perderte si vas a Viena

Viena, la antigua  capital imperial, tiene mucho que recorrer y que contemplar. En el centro se encuentran las visitas más emblemáticas, también las más curiosas. Hoy en este post, un poco diferente, os dejo las 24 cosas que no debes perderte si vas a Viena.



Tejado de Stephansdom
El águila imperial asoma entre los tejados de las casas.


Alrededores de la Catedral

1.  La Catedral, Stephansdom: es el corazón de la ciudad; iniciada en el siglo XIII fue reconstruida varias veces a lo largo de los sucesivos siglos. Destaca en ella su espectacular tamaño, su aguja gótica y el tejado de azulejos con el emblema de los Habsburgo. El interior también merece una visita reposada.

2. La Haas Haus: se trata del moderno edificio que está frente a la catedral, todo de cristal y que refleja el templo principal. Contrasta fuertemente con el entorno y su terraza del ático, además de restaurante, permite unas vistas magníficas.

3. Peterkirche: es una de las magníficas iglesias barrocas de Viena. De planta oval, destaca su rico interior, su púlpito y los frescos de la cúpula.

4. Las calles del centro histórico: algunas como Domgasse tienen un encanto especial y te hacen mirar atrás, al siglo XVIII donde personajes como Mozart habitaron aquí (en la Figarohaus). La Sonnenfelsgasse también cuenta con interesantes casas del siglo XVI, en general construidas para comerciantes y gentes de alcurnia.

5. La Haus der Musik: museo dedicado a la música de apertura más o menos reciente, del año 2000 y que pone la innovación al servicio de las bellas artes. Recuerdo que me impresionó la supuesta "foto" de Mozart que se ha realizado teniendo en cuenta retratos, posibles medidas, etc.

6. El Reloj Anker: de la plaza de Hoher Markt. Está realizado en bronce y cobre, y cada hora desfilan por él personajes como Marco Aurelio o Haydn.




La zona del Hofburg


7. El mismo Hofburg, el palacio imperial del centro de la ciudad, abierto a la Michaelerplatz y convertido en el corazón histórico de la capital. Por fuera es una belleza y alberga varias visitas tan interesantes como los propios Aposentos reales, la Biblioteca Nacional o la Escuela Española de Equitación.

8. La Columna de la Peste (Pestsäule), erigida a finales del siglo XVII, es una buena muestra (quizás la mejor) de las columnas barrocas que se edificaron en distintos lugares con motivo del final de la epidemia.

9. El Graben: una de las calles más famosas de Viena, en la que se sitúa la Columna y que nos lleva directamente por un lado hacia la Catedral y por otro hacia el Hofburg. La calle Kohlmarkt termina en el Palacio y es el complemento perfecto a la anterior para admirar lo señorial de esta ciudad.


Kohlmarkt
En Kohlmarkt con el Hofburg al fondo.


10. La Casa Loos: obra del gran arquitecto Adolf Loos, fue emblema en su momento porque huyó de todo lo que suponía el Modernismo y su exceso de ornato. Hace esquina entre Michaelerplatz y Kohlmarkt.

11. La Cripta de los Capuchinos: sencilla iglesia que acoge la Cripta Imperial donde están enterrados grandes emperadores de la familia Habsburgo. Desde María Teresa hasta Francisco José o Sissi.



Monumento funerario Canova
Monumento funerario a María Cristina.
Obra de Antonio Canova en la iglesia de los Agustinos.


12. La iglesia de los Agustinos: en ella se guardan los corazones de los Habsburgo y además acoge el magnífico monumento funerario que esculpió  Antonio Canova en memoria de María Cristina, hija favorita de la emperatriz María Teresa. 



Rodeando el Anillo


13. La Casa de Freud: siempre que os guste la figura del padre del psicoanálisis. Guarda mobiliario y documentos de la época. Entre otras cosas su sombrero y su bastón pueden verse allí.

14. La iglesia Votiva (Votivkirche): llama la atención por su altura y se trata de una construcción de finales del siglo XIX, neogótica. Fue ofrenda por el fallido atentado al emperador Francisco José.

15. Edificios institucionales a lo largo del Ring: como el Ayuntamiento y el Parlamento. En el verano de 2008 tuvimos la suerte de asistir, entre puestos de comida y de cerveza, a un espectáculo de ópera (grabado y en pantalla grande), de noche y en la plaza del Ayuntamiento. Todo estaba a rebosar de gente entusiasmada con la música y la comida.

Parlamento austriaco
Vista nocturna del Parlamento austríaco. Obra de finales del siglo XIX.


16. Los Museos: en esta zona del llamado Barrio de los Museos hay donde elegir: el Kunsthistorisches y el de Historia Natural, quizás sean los más interesantes y representativos.



La Ópera y sus alrededores


17. La Ópera de Viena: fue el primer edificio que se acabó en el Ring y se inauguró con una representación del "Don Giovanni" de Mozart en 1869. Bellísimo modelo de teatros de todo el mundo, merece una visita al interior y, aún mejor, asistir a una representación.

18. Hotel y Café Sacher: emblema vienés. En la calle de la Filarmónica se encuentra este hotel de lujo que ha sido casa de tantos personajes. Su café y pastelería sirven la original y riquísima Tarta Sacher.

19. Edificio de la Sezession: construcción emblemática del movimiento modernista vienés, llama la atención por su contraste con los edificios que la rodean, por su cúpula de hojas doradas y por los detalles decorativos que la adornan.





El Belvedere y las afueras


20. El Palacio del Belvedere: es una de mis visitas favoritas en Viena. El precioso palacio de recreo es ligero, etéreo y permite desde sus jardines una bella vista de la ciudad (bel-vedere, de ahí su nombre). Además acoge una magnífica colección de arte con muchas obras de Klimt y otras tan originales como las cabezas de estudio anatómico y de carácter de Messerschmidt.

Esfinge en el Belvedere
Esfinge sonriente en los jardines del Belvedere.


21. La iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche): quizás sea la mejor iglesia del barroco vienés. Desde luego es de las más emblemáticas y su importancia artística y envergadura la hacen una visita imprescindible.

22. El Palacio del Schönbrunn y sus jardines: otro emblema vienés. Edificado a modo versallesco es visita imprescindible de todos los amantes de las construcciones palaciegas. Sus jardines y su Museo de Carruajes lo hacen especialmente interesante.

23. El Prater: parque de atracciones histórico que en las noches de verano se convierte en una estupenda opción para pasar el rato y sentirse un poco como Harry Lime en el "Tercer Hombre" subiendo a la emblemática noria.

Noria del Prater
Desde la Noria del Prater.


24. Y por toda la ciudad: esos pequeños detalles arquitectónicos o decorativos que a mí tanto me gustan, que aportan gracia a los señoriales edificios, que nos recuerdan quién vivió allí, quién trabajó o simplemente se pusieron para adornar un edificio o una tienda.

Detalle
Un deshollinador "pasea" sobre el cartel de un restaurante.


Estas 24 cosas son algunas de las que no debéis perderos si vais a Viena. Hay muchas más. Como en toda ciudad con tanta historia, cada uno encontrará sus rincones, sus sorpresas y sus visitas inolvidables.



8 comentarios :

  1. Qué recuerdos me trae tu post. Yo estuve hace un tiempo y me están entrando ganas de repetir...
    Netikerty del Blog Anden 27

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  2. Ja,ja... muchas gracias. Me alegro de que te haya gustado. Sin ser de mi top ten de ciudades, debo reconocer que es un lugar muy atractivo y para repetir.

    Un saludo viajero.

    Cristina.

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  3. Muy completo el artículo, mi debilidad son los cafés de Viena sin prisas y con trozo de tarta. Me ha gustado que nombres la biblioteca, nos sorprendió gratamente. Saludos viajeros.

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    1. ¡Ay esos cafés vieneses!. El rato que estuvimos en el Sacher lo pasamos genial, tomando tarta por supuesto, o en el Central o en la pastelería Demel...inolvidables e históricos.

      Saludos viajeros también para ti.

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  4. Que chulo el deshollinador! Ya veo que Viena tiene un montón de cosas que ofrecer, estoy deseando ir! De Alemania hacia el este lo tengo abandonadillo

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  5. Te has fijado, Diana!!. Tengo un montón de fotos de detalles de ese estilo. Siempre me llaman la atención, desde hace tiempo.

    Un abrazo.

    Cristina.

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  6. Pues sí que hay cosas que ver y hacer en Viena!
    Una vez una amiga me dijo que cuando fuera a Viena se convertiría en unas de mis ciudades preferidas, a la zaga de París.

    Muy buen resúmen, a ver si el destino nos manda pronto para allá. ;)

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    1. Hola Icíar: efectivamente, hay mucho que hacer y ver allí. No está en mi top 10 de ciudades, pero sin duda es un destino para repetir y seguir disfrutando.

      Un saludo.

      Cristina.

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