10/7/15

Hotel Best Western Donjon, Carcassonne


En el corazón de la ciudad medieval de Carcassonne se encuentra el hotel Best Western Le Donjon. Se trata de una buena opción de alojamiento dentro de la ciudad medieval, lo que no es frecuente, ya que casi todos los hoteles se sitúan fuera de la misma.





Los coches no pueden entrar en la ciudadela, así que el taxi que cogimos en la estación de trenes nos dejó en el aparcamiento y luego fuimos andando hasta el hotel. A esas horas del mediodía la ciudad medieval estaba hasta arriba de gente y fue un poco dificultoso ir con las maletas cuesta arriba, pero como el lugar es pequeño y muy manejable no hay pérdida posible.

El hotel está compuesto por tres edificios unidos entre sí por las zonas comunes: una biblioteca, un salón en tonos oscuros y lo mejor, un jardín junto a la muralla en el que puedes desayunar.

La habitación aún no estaba preparada cuando llegamos y había un continuo ir y venir de visitantes en la recepción haciendo reservas de transporte, piscina, etc. Como no queríamos perder el tiempo nos fuimos a dar una vuelta y a comer, y regresamos ya a la hora de la siesta.


Entrada al hotel Donjon
Fachada del hotel Le Donjon, con el típico color pastel de las ventanas.

Nuestra habitación era amplia y decorada en tonos burdeos. Contaba con una pequeña cama extra para Javier y daba a la fachada del hotel, en una de las calles que suben al castillo condal y por lo tanto muy transitada. A pesar de esto, era muy tranquila y pudimos echarnos una siesta antes de ir a visitar el castillo y el resto de la ciudadela.

El baño, no muy grande, era correcto y tenía una ventana por la que se atisbaban las murallas y los torreones medievales de la ciudad.

Como sólo estuvimos una noche, ni siquiera deshicimos la maleta, pero había espacio suficiente en el armario para que tres personas pudieran guardar cómodamente las cosas.


Nuestra habitación
Nuestra habitación en Le Donjon.

Una de las mejores bazas del hotel Le Donjon es poder disfrutar la piscina del cercano Hotel de la Cité. Se trata del otro alojamiento del interior de la ciudadela, un emblemático hotel de lujo situado entre la muralla y la catedral de San Nazario. Hay que reservar con antelación cuándo quieres acercarte a darte un baño (está a apenas 200 metros) y una vez allí, uno se siente maravillado de que haya tanta belleza entre los muros de las antiguas mansiones. Es un auténtico remanso de paz en la bulliciosa Carcassonne.


Cuando cae la noche en Carcassonne los visitantes se van marchando, porque hay mucho turismo de sólo un día, y quedan allí los que preferimos pasar la noche. Esto es muy recomendable porque esas callejuelas, aunque no vacías, van quedándose en paz, con muchas tiendas aún abiertas hasta altas horas y se percibe mucho mejor todo el sosiego de esta zona de Francia .


Jardín de nuestro hotel
Jardín del hotel Le Donjon.

A la mañana siguiente las calles estaban igualmente silenciosas y el desayuno del hotel Le Donjon contribuye al relax al hacerse, bien en una bonita sala de desayunos con tonos provenzales, bien en el porche que da al verde jardín que, cómo no, también limita con las murallas de este lugar de cuento.

Como todo se termina, a la hora prevista llegó el transportista del hotel que te baja hasta el aparcamiento de fuera de las murallas antes mencionado, desde allí cogimos un taxi a la estación para continuar nuestra ruta por el Sudeste de Francia.


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