17/3/16

Semana Santa en Ciudades Patrimonio



La Semana Santa es la época del año en la que se recuerda la pasión y muerte de Jesús. Las celebraciones religiosas se suceden para conmemorar los días santos y el sentir popular acompaña desde tiempos inmemoriales estos días. 

Hoy quiero hacer mi pequeña aportación a la combinación que supone creencias, arte y religiosidad más o menos popular. Para ello miro, una vez más, a las Ciudades Patrimonio de la Humanidad que tenemos en España y a sus manifestaciones de la Pasión más emblemáticas o que más me han gustado en los sitios que he visitado en esta época del año.

Si vais a pasar los próximos días a alguna de estas ciudades podréis tomar ideas para participar de la belleza de unas imágenes que estarán en las calles.

1. En Toledo la Semana Santa está declarada de Interés Turístico Internacional. Tuve la suerte de vivirla en el año 2012, en unos días algo pasados por agua pero que me permitieron contemplar algunas procesiones en sitios tan bellos como la plaza de Zocodover, la calle Alfileritos (estrecha vía por la que pasaban algunos pasos gracias a la pericia de sus porteadores) y, sobre todo, la magnífica Plaza del Ayuntamiento en la que vimos "La Oración en el Huerto" que procesiona el Jueves Santo.


Semana Santa Toledo
La Oración en el Huerto pasando ante la Catedral de Toledo.


El paso de la imagen de Jesús en el Huerto ante la fachada de la Catedral de Toledo forma una estampa bellísima y difícilmente igualable. Ese día procesionan imágenes de gran valía como un "Cristo amarrado a la columna" de Juan Guas o un "Cristo de la Agonía" del siglo XVI.

La belleza de Toledo, de sus callejuelas sinuosas y de los impresionantes edificios son un marco insuperable para las procesiones y celebraciones de Semana Santa.

2. Córdoba: pudimos disfrutar de la ciudad califal en Semana Santa en el año 2007. Viajamos con el Javier muy pequeñito, apenas 7 meses, y sorprendentemente le llamaban mucho la atención las bandas, los "capuchones" (como decimos en Salamanca) o nazarenos y las imágenes procesionales.

Al ir con el peque tan pequeño no asistimos a ninguna procesión entera, veíamos retazos de alguna salida o entrada en los templos y al visitar las iglesias del centro histórico disfrutamos de la colocación de los pasos, de su ornamentación y de un olor a incienso que recorría las calles ante nuestra sorpresa.

La Semana Santa cordobesa es sobria, incluso con la exuberancia andaluza de sus imágenes. En cada rincón del centro de la ciudad hay imágenes que rememoran las fechas, capillas y Vírgenes y Cristos en cerámica que están presentes todo el año.



En Córdoba vimos por primera vez la posibilidad de alquilar sillas y palcos, que suelen estar reservados con mucha antelación. Es una opción cómoda teniendo en cuenta la duración de las procesiones.

Es de gran devoción en Córdoba la Virgen de los Dolores que sale el Viernes Santo y "El Esparraguero" o Cristo de Gracia del Jueves Santo. Pudimos presenciar la salida de dicha imagen de Jesús, acompañada por el Tercio de la Legión que suele estar presente, ante el asombro de Javier en brazos de su padre (¡y mira que era chico!).


3. Salamanca: la de Salamanca es la Semana Santa de mi infancia, de ir a ver los pasos con mi abuelo a la Catedral, a la Vera Cruz o a las Úrsulas. 

Es la Semana Santa en la que fui cofrade unos años en la "Hermandad Universitaria del Cristo de la Luz y Nuestra Señora de la Sabiduría" y en la que ver la entrada tranquila y serena de los pasos a la Plaza Mayor provocaba emoción. Además está declarada de Interés Turístico Internacional.

Si tengo que elegir un par de recorridos procesionales para no alargar mucho este post, sin duda me quedo con la mía, que es la del Martes Santo (la Universitaria) y con el Cristo de la Liberación. Esta procesión, singular por lo sobria y sencilla, sale en la madrugada del viernes al sábado, y es quizás mi favorita. 

Pocos nazarenos, vestidos con sayal y capucha, un coro de gregoriano y un cencerro y un Cristo crucificado portado sin paso, sólo con la ayuda de unas varas, hacen un recorrido inusual que parte del Colegio Arzobispo Fonseca y atravesando las calles del antiguo "barrio chino" llega al Barrio Antiguo (ambos son colindantes). Si tengo que decir un sitio para contemplarla, sería sin duda la subida por la calle Cervantes, en la trasera de la Universidad Pontificia.


4. Cuenca: nunca he estado en la Semana Santa de la ciudad conquense y tengo ganas de ir. No sólo por la Semana de Música Religiosa, sino también por asistir a alguna de las increíbles procesiones que desfilan por el casco antiguo. La Semana Santa en Cuenca está declarada de Interés Turístico Internacional.

La procesión del "Camino del Calvario", también llamada "Las Turbas" es la más conocida y precisamente este año 2016 se conmemora el 400 aniversario de su primera salida procesional. El rey Felipe VI ha aceptado la Presidencia de Honor de los actos conmemorativos de este centenario. 

La multitud que acompañaba a Cristo camino del Calvario y del que hacían mofa y burla es lo que rememora esta procesión que realmente impresiona en las imágenes que se pueden ver de ella. Los hermanos que acompañan el paso se llaman "turbos" y tocan clarines y tambores realizados en casa. El ruido ensordecedor de los instrumentos desafinados acompaña a la multitud en el desfile que se inicia aproximadamente a las 5 de la madrugada del Viernes Santo.


Semana Santa Cuenca
Las Turbas a su paso por la Plaza Mayor de Cuenca.
Imagen cedida por la Fundación Turismo de Cuenca.

5. Úbeda: la bella ciudad renacentista jienense también se vuelca en la celebración de la Semana Santa. Tampoco he estado presente en esta época del año en Úbeda pero debe ser magnífica dado el entorno único de la ciudad. Sus 18 cofradías desfilan los diferentes días con imágenes que datan en algunos casos del siglo XVII.

Es fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980 y la hermandad más antigua tiene su origen nada menos que en el siglo XIII.

En la madrugada del Viernes Santo desfila por Úbeda la cofradía de Jesús Nazareno que aún conserva vestigios del pasado medieval.


Salida del Santo Entierro de la Catedral de Ávila. Imagen de Carlos Velayos con licencia Creative Commons.


6. Ávila: acabamos con la preciosa ciudad amurallada de la que tanto he hablado en el blog últimamente, y es que me encanta. La Semana Santa abulense, también de Interés Turístico Internacional, tiene el sabor propio de Castilla: es sobria y bella. 

El Vía Crucis que realiza el recorrido alrededor de la Muralla es realmente único y además en él participan miles de personas desde las 5:30 de la mañana del Viernes Santo. 

Las procesiones más destacadas son la de "El Encuentro" en la Catedral (el Lunes Santo), la del "Cristo de las Batallas" el Miércoles Santo, la Pasión Viviente el Jueves Santo por la mañana, la de "Los Pasos" (con origen en 1540) el Jueves Santo y el "Santo Entierro" el Viernes Santo.

Las celebraciones de Semana Santa combinan la religiosidad con la tradición y la expresión artística. Si además asistimos a ella en alguna de estas Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, la celebración será aún mayor por el valor histórico y patrimonial del entorno.

Espero que este post os sirva de pequeña guía para organizaros una visita a estas Semanas Santas únicas.



4 comentarios :

  1. buen post sobre las ciudades Patrimonio de la Humandidad de España, de las citadas me falta por visitar Salamanca y Avila, ¡Que ganas!

    De las que he visitado la que más me gustó es Cordoba con su mezquita y las callejuelas de la Juderia

    gracias por compartir con nosotros buena informacion

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    1. Uy, Enrique, pues no debes tardar en visitar Salamanca y también Ávila. Te encantará mi ciudad y la capital abulense es pequeña pero muy bella.

      Un saludo.

      Cristina.

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  2. No soy muy de procesiones de Semana Santa y la verdad que siempre intento evitarlas. Pero las ciudades que mencionas me encantan, solo me falta conocer Úbeda, que tiene pinta de ser muy bonita.

    Saludos!

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    1. Hola Vero: Úbeda te encantará cuando la visites. Tiene un centro histórico renacentista único.

      Un saludo.

      Cristina.

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.