17/10/16

Tres claustros salmantinos que merecen una visita

Salamanca es ciudad Patrimonio de la Humanidad, llena de monumentos espectaculares y de rincones recoletos no tan frecuentados por los visitantes que recorren las calles principales, ávidos de hacer la foto de la rana o de tomar algo en la Plaza.

Hoy os traigo tres espacios "menores", si se puede llamar menor a tres obras maestras del Plateresco salmantino. Son además tres claustros, espacios que bien sabéis me encantan. Tres lugares que merecen ir un poco más allá en el típico recorrido salmantino.

Os aseguro que no os defraudarán.


Claustros salmantinos Escuelas Menores


1. Patio o claustro de las Escuelas Menores:

Justo frente a la fachada de la Universidad está el Patio de Escuelas, con la estatua de Fray Luis de León presidiéndola y multitud de visitantes siempre buscando a la ranita de marras en mitad del tapiz que es la fachada.

Muchas veces, esos visitantes no llegan hasta el fondo del Patio y no cruzan la reja que les llevaría a uno de los espacios salmantinos más bellos: el claustro de las Escuelas Menores.

Ya la portada, también plateresca y dividida en dos arcos anuncia la hermosura de lo que veremos dentro. Y así es, el entorno armónico y mesurado del lugar es prototipo renacentista, y su planta de rectángulo irregular de una sola altura formada por arcos mixtilíneos proporciona paz y tranquilidad.

Aquí se preparaban los estudiantes que querían acceder a la Universidad o Escuelas Mayores, de ahí su nombre. Las lecciones del Trivium y el Quadrivium se impartían aquí en estancias ahora reconvertidas, algunas, en salas de exposiciones.

Una balaustrada barroca remata el patio y en uno de los lados, el opuesto a la puerta de entrada, se encuentra expuesto el maravilloso "Cielo de Salamanca". Se trata del único resto conservado de las pinturas que adornaban la biblioteca de las Escuelas Mayores; una obra al fresco de Fernando Gallego, quien hacia 1486 pintó las constelaciones y los signos zodiacales en una pintura insólita para la época y que hoy podemos observar en una sala oscura y recogida.



2. Claustro de las Dueñas:

Siempre que alguien me pregunta sobre qué visitar en Salamanca, le recomiendo (además de lo clásico) este pequeño convento. Se sitúa en las proximidades físicas y a la sombra artística de su imponente vecino, los Dominicos, y merece mucho la pena pagar la entrada para visitar este convento de monjas dominicas de clausura que dedican su tiempo, además de a rezar, a cocinar unos dulces buenísimos.

El convento fue en tiempos mansión mudéjar, de la que conserva algún elemento sorprendente, como un arco de herradura, pero lo que verdaderamente (desde mi punto de vista) lo hace reseñable y único es su exuberante decoración de piedra.

Claustros salmantinos Dueñas



La construcción data aproximadamente de 1533 y grandes arquitectos de la época participaron en él, como Rodrigo Gil de Hontañón. De planta pentagonal y dos alturas, con arcos rebajados en la planta baja y adintelado en la superior, sus múltiples elementos decorativos (medallones de ilustres salmantinos, fantasías variadas con animales, humanoides, plantas...) lo convierten en toda una exhibición del arte de los canteros salmantinos.

¡Ah! y si levantas la mirada, te sorprenderán las vistas de las Catedrales que tendrás desde este segundo piso.

Claustros salmantinos detalle Dueñas



3. Claustro del Palacio de la Salina:

En la calle San Pablo, que baja desde la Plaza de Poeta Iglesias en dirección al Tormes y pasa por delante de los Dominicos y las Dueñas, se encuentra a mano derecha el discreto y a la vez hermoso Palacio de la Salina, hoy Diputación Provincial.

Aunque hay muchas leyendas, parece ser que su nombre proviene de haber en el subterráneo un espacio para almacenar la preciada sal. El edificio que hoy podemos ver data de mediados del siglo XVI y fue construido en el estilo tardo-renacentista plateresco que imperaba en la época.

Lo que más llama la atención  aparte de la bella rejería y el zaguán es sin duda el irregular patio. Arcos mixtilíneos y escudos se van alternando en gran parte del espacio, mientras que en el ala derecha un mirador añadido posteriormente destaca por las enormes y alocadas ménsulas realizadas por los mismos artistas que ejecutaron la decoración de las Dueñas antes mencionada.

Claustros salmantinos Salina


3 comentarios :

  1. Desde luego, la ciudad de los patios y los claustros! Tengo escrito ya un post al respecto, donde incluyo varios más. La verdad es que la ciudad es un encanto y sus patios y claustros, más.
    Un abrazo!

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  2. Hola muchas gracias por la información, no quisiera terminar el 2016 sin visitar tan bella ciudad. (no me harias de guia XD), la verdad no le he visitado porque mi mujer ya ha estado varias veces por lo que la tenemos aparcada. Pero lo dicho quiero y deseo antes de que acabe el año pasar un finde en Salamanca........ con guia o sin el jeje. Un saludo y retiro las gracias por esas pinceladas para hacer la visita mas agradable.

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    1. Pues Rodrigo, yo encantada de enseñarte mi ciudad si coincidimos en ella. Yo vivo en Albacete pero estaré unos cuantos días en diciembre (por Navidad). Si no, échale un vistazo a los posts sobre Salamanca que hay en el blog y cualquier duda o recomendación te la doy sin ningún problema.

      Un saludo.

      Cristina.

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