23/3/17

Monasterio de Sancti Spiritus, Toro

El Monasterio de Sancti Spiritus en Toro es una de las joyas de la localidad zamorana. Siempre nos acordamos de la Colegiata cuando hablamos de Toro, de hecho intentamos visitarla este pasado diciembre de 2016 y aún estaba cerrada por el desmontaje de "Las Edades del Hombre".

Sin embargo, poca gente se acerca hasta este Monasterio de dominicas contemplativas situado en la calle Canto, pasado el Mirador de la Magdalena.

Hoy os lo traigo aquí para mostraros parte de la belleza que encierra.
Caía la niebla sobre Toro cuando estuvimos, de hecho no se apreciaba ninguna vista desde el Mirador mencionado y el Duero estaba pero no se le veía con la niebla pegada a su ribera.

Aconsejados por nuestro amigo dominico Sixto Castro, amigo de las hermanas del Monasterio, fuimos hasta allí de su parte y no pudieron atendernos mejor.  Estuvimos un rato hablando con una de las monjas hasta que llegó Sor Lola, sabia guía historiadora del arte y amante de este tesoro que es su casa.

Monasterio Sacnti Spiritus Toro claustro

La historia del Monasterio se remonta al siglo XIV con la fundación del mismo por Teresa Gil. Esta dama portuguesa tuvo poder en Castilla y el rey Alfonso XI ordenó su construcción siguiendo los deseos de la fundadora en 1316.

En 1345 las obras ya estaban avanzadas y se había construido la iglesia, el coro, el claustro y la sala capitular.

En dicho coro, situado a los pies de la iglesia, se encuentran tres enterramientos que llaman la atención. Son el de la propia Teresa Gil, el de la reina Beatriz de Portugal (segunda esposa de Juan I de Castilla) y el de Leonor Sánchez de Castilla (hija de Sancho de Castilla, nieta del monarca Alfonso XI y priora del monasterio).


Monasterio Sancti Spiritus Toro tumba Beatriz de Portugal


El sepulcro de Teresa Gil tiene pinturas de estilo gótico, el de Leonor de Castilla está marcado en el suelo mediante azulejos y el de la reina Beatriz llama la atención por su belleza y detalles.

Está realizado en alabastro y sobre él se encuentra la estatua yacente de la reina. Reposa la cabeza sobre dos almohadas mientras dos ángeles sostienen la corona sobre su cabeza. La imagen está realizada con delicadeza y con atención al detalle de las telas, de los rasgos faciales y del conjunto general.

La reina Beatriz falleció en Toro en 1420 y el estilo gótico-borgoñón de su monumento funerario conjuga a la perfección la riqueza de su dignidad monárquica y el detalle y minuciosidad góticos.

El sepulcro es rectangular y está sobre un zócalo en el que aparecen diez leones en diferentes posturas   y sosteniendo algunos el escudo portugués.

La decoración lateral es de temática religiosa y con alusiones a la orden dominica. Por un lado están santos de la orden: Santo Tomás de Aquino, San Pedro Mártir o Santa Catalina de Siena. Por otro aparece la figura en relieve de Leonor de Castilla, priora del convento con el hábito de la orden. A los pies hay un relieve de la Anunciación.

Monasterio de Sancti Spiritus Toro detalle tumba Beatriz Portugal

Uno puede entretenerse largo rato observando este hermoso sepulcro y rodearlo perfectamente ya que se encuentra en el centro del coro. Muchas veces estos monumentos funerarios no están accesibles para la contemplación tranquila. No es éste el caso.

La autoría no está clara, aunque guarda muchas semejanzas con el sepulcro de Diego de Anaya en la capilla de San Bartolomé de la Catedral Vieja de Salamanca.

El coro donde se encuentran estos enterramientos es una bonita sala abovedada que cuenta además con sillería de pino y varios altares barrocos.

Monasterio Sancti Spiritus Toro  coro


Salimos del coro al claustro, espacio austero y hermoso a la par. El suelo de arcilla y las vigas de madera del techo le aportan sobriedad, mientras que el verdor entreverado de niebla de los olivos (algunos de ellos antiquísimos) y demás plantas le otorgan cierto aspecto campestre.

Las sencillas columnas lisas sostienen en uno de los lados un segundo piso con balconada de madera corrida y del mismo sobresale una espadaña con doble campana.

Todo en este claustro destila paz, especialmente en la fría mañana de diciembre en la que estuvimos. Supongo que servirá también de refresco en los calores del verano.

Monasterio Sancti Spiritus Toro claustro

Desde el claustro pasamos a la iglesia del Monasterio. Aquí uno no puede por menos que admirarse de la grandiosidad de la misma.

Es de una sola nave y el techo está cubierto por un bellísimo artesonado mudéjar polícromo dispuesto a par y nudillo. Está decorado con diversos escudos de los reinos de Castilla, de León y de la propia Teresa Gil (recordemos que era dama de alta alcurnia).

Un gran arco separa el altar mayor del resto de la iglesia y las paredes cuentan con una decoración al fresco de lo más colorista del siglo XVII.

Monasterio Sancti Spiritus Toro iglesia


El retablo del altar mayor es de estilo Churrigueresco (al igual que el del Convento de San Esteban o Dominicos de Salamanca). Tiene cuatro columnas salomónicas con racimos de uva colgando y en sendas hornacinas están las imágenes de los santos dominicos Santo Tomás de Aquino y San Pedro Mártir. Coronándolo se encuentra la estatua del fundador, Santo Domingo de Guzmán.

La iglesia tiene otros dos retablos más pequeños y diversas colgaduras de seda. Estas la cubrían por completo antiguamente, dotándola de cierta calidez en el frío invierno de Toro.

Sorprende, pues, la suntuosidad de esta pequeña iglesia repleta de detalles como el banco de madera con el escudo de la orden dominica.

Sin embargo, no sería hasta la siguiente estancia donde descubriríamos las obras más curiosas de este Monasterio.

Monasterio de Sancti Spiritus con Sor Lola


Tras visitar la iglesia pasamos a la sala capitular, el espacio más antiguo del Monasterio. En ella están colgadas dos de las espectaculares sargas con representaciones de la Pasión de Cristo que conforman la más curiosa colección del Monasterio.

Está compuesta por siete sargas pintadas del siglo XVI, son de gran tamaño y se necesitan amplias paredes y techos altos para que luzcan bien.

La Crucifixión y La Caída se sitúan en esta sala capitular. El lugar no puede ser más bello; está dividida en tres partes mediante grandes arcos torales y en la cabecera hay restos de pintura al fresco de la época de la fundación del monasterio. Posiblemente se sitúe sobre una sinagoga, ya que en esta zona de Toro se encontraba la judería.

Monasterio Sancti Spiritus Toro sarga de la Crucifixión


El Monasterio acoge un bonito y cuidado Museo de arte sacro con tallas de diversas épocas, una pintura sobre sarga que representa la Última Cena en medio de una arquitectura fingida en trampantojo y alguna curiosidad como las vestiduras sencillas de Teresa Gil.

La  disposición del Museo y el cuidado de la presentación de las obras es digna de admiración, se nota la mano de entendidos como Sor Lola.


Monasterio Sancti Spiritus Toro Museo

Las otras cinco enormes sargas con escenas de la Pasión se encuentran en el refectorio. Esta enorme sala de 40 metros de largo cuenta con parte del artesonado original en el techo y muros lo suficientemente amplios como para que luzcan las telas.

¿Cómo han llegado tan bien conservadas estas sargas desde el siglo XVI teniendo en cuenta los avatares de la historia? Pues quizás porque desconocían las hermanas el valor de las telas. Otros objetos de valor sí fueron vendidos o incluso expoliados en época de guerras. Pero las sargas no.

Sus impresionantes pinturas de influencia flamenca y florentina se han conservado casi intactas a lo largo de los años. Se realizaban porque resultaban más baratas que los tapices y eran igual de efectivas a la hora de cubrir altares en Cuaresma.

Monasterio Sancti Spiritus Toro refectorio


Llama la atención la minuciosidad a la hora de representar a los personajes. Los rostros son muy expresivos, incluso exagerados. Las arquitecturas y disposición nos remiten a la escuela flamenca, mientras que el colorido es italianizante.


Monasterio de Sancti Spiritus Toro sarga de Jesús ante Pilatos


Nada mejor que dejar hablar a las imágenes de las sargas para darnos cuenta de lo curiosísimo de estas representaciones de la Pasión, tan grandes y expresivas.

Monasterio de Sancti Spiritus Toro sarga del Descendimiento


Aquí en el refectorio finalizó la visita. Guiados por Sor Lola nos dirigimos a la entrada de este lugar que encierra muchos tesoros de muros para adentro. No sólo es convento dominico, también es lugar de arte y de historia de Castilla, es obrador de los ricos dulces de las hermanas y hasta cuenta con una casa de retiro para quien quiera evadirse del mundanal ruido.

Museo de Sancti Spiritus Toro fachada de la iglesia


Muchas gracias a Sor María Dolores, Sor Lola, por su sabiduría y por su amor al arte y el patrimonio que guarda su convento y por lo bien que lo sabe transmitir.


Para visitar el Monasterio:

- Abierto a partir del día 15 de Abril, Sábado Santo hasta diciembre.

Se puede visitar en horario de 10:30, 11:30 y 12:30 y por la tarde a las 16:30 y 17:30.

8 comentarios :

  1. Aiss, reconozco a mi pesar que he estado en bonito lugar pero e de mi que no me recordé de ver y visitar ese monasterio ni sus moradores. Puedo prometer y prometo (querido Suarez) que voltaré y lo visitaré

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    1. Debes volver y visitarlo. Sin duda, Rodrigo :)

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  2. Me alegra que nos presentes este monasterio porque siempre se habla de la colegiata como si nada más existiese en toro. De hecho, jamás había oído hablar de este monasterio. Desde luego, lo tuyo con os claustros y los monasterios es de pasión total. ¿no serías beata en otra vida, no? ;)

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    1. Ja, ja..no creo. Soy bastante mundana para aguantar en un monasterio toda la vida pero eso no quita que me encanten los claustros...ya ves.
      Este monasterio es una joya desconocida. Hay que ponerle remedio con artículos como este.

      Un saludo.

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  3. Pues es verdad que yo he estado en Toro y no lo visistamos. Fue una pena porque era lo de las edades del hombre y no nos gusta demasiado este tipo de exposiciones porque te oculta muchas veces las construcciones para dar protagonismo a las obras de arte, y no solemos entrar. Pero vamos a menudo a Zamora y estoy segura que visitaré el monasterio.
    Un abrazo
    Carmen

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    1. Es que queda un poco a desmano, por donde estaba la judería y no justo en el meollo de Toro. Pero merece la pena así que si pasáis por allí dile que me conoces y que eres paisana de Sixto, mi amigo el fraile dominico...le aprecian un montón y gracias a él pudimos hacer la visita.

      Un abrazo.

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  4. Pues tienes toda la razón, nosotros hicimos un viaje a Toro el verano pasado y no visitamos este Monasterio que os has descrito tan minuciosamente :-). Una buena razón para volver a Toro! Qué bonita labor la de Sor Lola, entran ganas de ir solo por conocerla!

    Un saludo viajero,
    Eva y Carmelo

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    1. Sor Lola es genial y el monasterio una joya. Tendréis que volver para visitarlo.

      Un saludo.

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.