21/9/17

Museo Ghibli, Mitaka

El Museo Ghibli, en Mitaka, es una de las mejores visitas que se pueden hacer para huir del ajetreo de Tokio; especialmente si te gustan las películas del universo de Hayao Miyazaki.

 Hoy os cuento cómo fue la visita, qué nos pareció y qué podéis esperar si os decidís a visitarlo.


Detalle de alcantarilla


El Museo Ghibli es un lugar singular al que llegamos mediante tren desde Tokio hasta la parada de Mitaka, como luego os contaré.

Tras un breve paseo bordeando el parque Inokashira o en un autobús amarillo homenaje al "Gatobus" de "Mi vecino Totoro" se llega al Museo. Era media mañana y aproximadamente habíamos tardado unos 40 minutos en completar el recorrido desde nuestro hotel de Akasaka.

No había nadie en la entrada, cubierta por unos toldos coloristas, y pasamos directamente mostrando el "voucher" que nos envió la agencia española donde compramos las entradas (ver más abajo). En sustitución a estos papeles nos dieron unas bonitas entradas, con fotogramas de películas del Estudio Ghibli, que mostramos en la puerta.

La fachada del Museo Ghibli

Como ese día llovía dejamos paraguas y mochilas en los lugares que nos indicaron y comenzamos la visita. El Museo no es muy grande y se divide en varias plantas con estancias sucesivas que te van llevando de unos espacios a otros.

El gran hall de la entrada es el centro del museo, por el que pasas varias veces, bien a través de galerías que suben y bajan, por un puente que lo cruza en lo alto o en un ascensor que nos va a rememorar el de Chihiro.

El Museo está pensado para que lo disfruten los niños y es una visita ideal para ellos (y también para los adultos, no hay duda). Las paredes son curvas, hay multitud de recovecos, las puertas son bajitas en algunos casos para que las crucen los peques y las sorpresas son continuas, hasta en los cuartos de baño, que siguen guardando la estética Ghibli.

Museo Ghibli escenario de una película

El Universo Miyazaki

En la planta baja se encuentra una gran sala con dioramas de las películas. Los personajes cobran vida a través de escenarios en tres dimensiones a los que se puede dar movimiento mediante manivelas.

También en esta planta está el acceso a un pequeño patio adoquinado con un pozo para sacar agua y detalles tan simpáticos como las alcantarillas. El recordatorio aquí es el de esos pueblos encantadores que aparecen en algunas de las películas.

Otro lugar que no hay que perderse es el auditorio, el Teatro Saturno, en el que se proyectan diferentes cortometrajes inéditos, hechos en exclusiva para el Museo. En la entrada que te dan al acceder al Museo aparece la hora de la proyección. El que vimos no pudo ser más bonito. Temática de naturaleza y tradición, como tantas veces, en la que unos ratoncitos muy particulares se hacen luchadores de sumo.

Cada pocos meses cambian el corto que se exhibe y que se proyecta desde una minúscula cabina de tren con un aparato tradicional de cinematografía.

En la primera planta se encuentran una serie de estancias de bonita factura en las que parece que acaba de estar Miyazaki dibujando. En ellas, entre montones de bocetos, libros, mapas, pinturas y todo lo llenas que os podáis imaginar, uno se hace a la idea de cómo se crean las películas y del enorme trabajo que supone.

Fueron las estancias del Museo que más me gustaron y en las que había algo de cola para moverse a través de un itinerario marcado.

Entre las diversas habitaciones podréis encontrar las dedicadas a una biblioteca y la del Gatobus enorme del segundo piso que hace las delicias de los más peques (y que también tiene el tiempo limitado por niño porque suele haber cola).

Las exposiciones temporales son habituales en el Museo Ghibli y este año y hasta el 2018 hay una dedicada a la comida en las películas. Bocetos, reproducciones de la comida e incluso de algunas de las cocinas que en ellas aparecen pueden ser vistas a lo largo de las diversas salas.



Patios en el Museo Ghibli

Desde la habitación del Gatobús se accede a la terraza que, como todo en este museo, es una sucesión de espacios llenos de fantasía. En ella podemos observar los diferentes patios del museo, el torreón de hiedra (por el que se puede subir) y uno de los lugares más fotografiados (sobre todo porque dentro no se puede hacer fotos): el robot de "El Castillo del Cielo".
Gigante del Castillo del Cielo


Qué comprar en el Museo Ghibli

La tienda del Museo es una auténtica perdición. Se llama "Mamma Aiuto" en recuerdo a la película "Porco Rosso" y en ella es difícil no comprar algo. Desde peluches (el de Totoro estaba claro que lo iba a querer Javier), pasando por figuras para decorar, vajillas, libretas y material de escritura, reproducciones en miniatura de escenas, camisetas y figuras de dedo con infinidad de personajes.

Nota: también hay sendas tiendas de Ghibli en la Character Street de la Estación de Tokyo y en Kioto en la calle Sannenzaka. Lo digo por si no podéis ir al Museo Ghibli y queréis comprar algo del universo de las películas.

Museo Ghibli recuerdos de Totoro


Comer en el Museo Ghibli

En el café del museo, con carta en japonés pero con simpáticos camareros que te entienden incluso en un poquito de español, puedes tomar un tentempié durante la visita o al terminarla, antes de regresar al ajetreo de Tokio.


Grifo Museo Ghibli



Cafetería Museo Ghibli


Cómo comprar las entradas del Museo Ghibli.

No se pueden adquirir allí mismo, es decir, tienes que ir con ellas ya compradas. En la web del museo te indican qué agencias están autorizadas a venderlas y se ponen a la venta meses antes de la fecha de visita, el primero de mes para los siguientes 4 meses, con lo que hay que organizarse bien. Nosotros las compramos en marzo y la visita fue el 25 de junio. Conviene ver el calendario de aperturas y de la disponibilidad que cada agencia muestra antes de hacer la compra.

También se pueden comprar a través dela web de Lawson, haciéndolo el día 10 de cada mes para el mes siguiente. Por ejemplo, el 1 de septiembre para visitarlo durante octubre (en fecha y hora determinada).

Si ya estás en Japón es posible que las puedas encontrar en las tiendas de conveniencia de la misma cadena, Lawson. Aquí os pongo enlace explicativo de cómo comprarlos en dichas tiendas.


Como veis el proceso para conseguir las entradas es algo complejo, pero os aseguro que merece la pena.


Horario del Museo Ghibli:

Abierto de 10: 00 a 18:00. Cierra los martes pero hay muchas excepciones y es mejor comprobar horarios en la web del museo o en la agencia desde la que lo compraremos.

Precio de la entrada:

Entre 1000 yenes adultos y 400 niños. Pero si se compra desde el extranjero a través de las agencias autorizadas, la entrada lleva recargo y comisión, así que sale más cara. A nosotros nos costó 15€ la de adulto y 9€ la de niño.


Indicaciones de Inokashira Park


Llegar hasta el Museo Ghibli

- Desde la estación de Shinjuku hay que tomar el tren de la línea Chuo hasta Mitaka, donde se llega en aproximadamente 20 minutos.

- En la estación podemos ir andando bordeando el parque de Inokashira o bien tomar un autobús amarillo que para junto a la estación y que nos acercará en 5 minutos. Tiene su gracia porque recuerda mucho, mucho al Gatobús.


Opinión sobre el Museo Ghibli de Javier (10 años)

Me gustó mucho el Museo Ghibli, pero en particular me gustó sobre todo el exterior del museo porque es muy bonita la decoración, está decorada con personajes de las películas y jardines en la azotea. El interior está muy bien pero me pareció un poco pequeño, muchas salas y solo una mediana, el resto por lo general pequeñas. La tienda del museo estaba muy bien. Había una sala con un gato bus enorme pero los niños que estaban subidos eran más pequeños que yo y había una cola muy larga y decidí no subirme.



8 comentarios :

  1. Muchas gracias por pasearme por el museo. Si algún día tengo la disposición y el dinero para poder ir a Japón, el museo Ghibli será uno de los que no me perderé.

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    1. Me alegro de que te haya gustado Verónica y gracias a ti por leer el blog.

      Un saludo.

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  2. Pues no había oído jamás hablar de este lugar. ¿Universo Miyazaki? madre mía, me he quedado muy retrasado. Pues es un lugar bein divertido para los niños, ya veo que Javier se lo pasó de primera, pero seguro que los papis también!

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    1. Ja, ja... seguro que te suena "Mi vecino Totoro", "El Viaje de Chihiro" o "La Princesa Mononoke"... algunas de ellas ganaron hasta un Óscar. Son películas diferentes, alejadas de Disney y con muchos valores de amor a la naturaleza, respeto a los mayores etc. Cosas que no nos vendrían mal recordar hoy en día.

      Un abrazo.

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  3. ¡Pero qué lugar más bonito! ¡cómo me gusta enterarme de sitios de los que no tenía ni idea! Si bien no soy fan de Miyazaki no dudo que lo disfrutaría mucho... tengo una amiga que está por viajar allí así que ya le paso este post!

    Ale Martinez Notte

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    1. Ja, ja... incluso sin ser fan de Miyazaki el sitio te gustaría porque desborda fantasía.

      Un saludo.

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  4. Estoy muy perdida en todo esto que nos has contado, me ha sonado todo a chino (aunque debería brría decir japones) sin embargo me ha resultado muy interesante y tuene pinta de ser muy entretenido, seguro que disfrutaría allí. Me resulta curioso que no puedas sacar allí la entrada, no dejan lugar a la improvisación.
    Un saludo
    Carmen

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    1. Nada, nada, Carmen. Hay que llevarlas ya compradas, si no, no puedes acceder. Es un lugar pequeño, muy cuidado y, supongo, que con mucho control para que no se les vaya de las manos.
      Yo me tuve que poner al día con las pelis porque el que las conocía era Javier...pero me encantó.

      Un abrazo.

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