13/11/18

Ciudades Medias del Centro de Andalucía: patrimonio, gastronomía y paisajes

Las Ciudades Medias del Centro de Andalucía son un conjunto de poblaciones repletas de patrimonio histórico artístico y que han unido fuerzas para, mediante una Fundación, promocionarse a través de la marca Tu Historia.

Alcalá la Real, Lucena, Antequera, Écija y Puente Genil se sitúan a pocos kilómetros unas de otras y muchas veces hemos pasado cerca, camino de alguna de las más conocidas y grandes capitales andaluzas. En el viaje que tuve la ocasión de hacer invitada por la Fundación pude disfrutar durante tres días intensos de ellas y de algunos de los monumentos que gestiona "Tu historia".

No puedo dejar de recomendarlas, todas y cada una de ellas. Hoy quiero hacer un pequeño esbozo de lo que podréis encontrar si paráis de camino o vais a pasar unos días a cualquiera de ellas. 



Vista desde la Fortaleza de la Mota



Qué hacer en las Ciudades Medias del Centro de Andalucía 


Mediante una serie de experiencias originales y diversas "Tu historia" acerca al visitante el amplio patrimonio de la zona. Visitas teatralizadas, catas a ciegas, escapismo o las llamadas "Visitas con anfitrión" de la mano de guías locales son algunas de las muchas experiencias que podemos realizar para conocer estas bellas Ciudades Medias del Centro de Andalucía.



Alcalá la Real


Alcalá la Real se encuentra en la provincia de Jaén, aunque curiosamente está más cerca de Granada que de la propia capital jienense. Fue Alcalá tierra de fronteras entre la España cristiana y la musulmana, y buena cuenta de ello da su impresionante Fortaleza de la Mota que pudimos visitar mediante las experiencias Ciudad Oculta y Fortaleza. 


Iglesia abacial


La Fortaleza se encuentra en lo alto, dominando la población y es de gran tamaño, no en vano allí vivieron los habitantes de Alcalá la Real hasta que poco a poco fueron descendiendo y expandiéndose en el llano.

En la Fortaleza puedes pasar todo el tiempo que quieras recorriendo sus innumerables rincones repletos de historias, leyendas y anécdotas.

Después de años de asedio a la población musulmana en el intento de conquista, el rey Alfonso XI, allá por 1341, la consigue rendir mediante la astucia de envenenar con animales muertos el pozo que abastecía a la población de la Fortaleza.

A través de los túneles y pasadizos de la "Ciudad Oculta" podemos llegar a preciosos miradores, asomarnos a cavidades profundas y adivinar, aunque sea un poco, lo que podía ser el juego de estrategias que es la guerra en ocasiones. En días claros puede verse Sierra Nevada y el Mulhacén.

En la Fortaleza de la Mota podemos también apreciar el trazado urbano de las casas construidas tras la conquista, conocer la Alcazaba o recinto propiamente militar o visitar el nevero.


Iglesia abacial interior


La iglesia abacial, edificio renacentista con trazas góticas, es realmente impresionante. Su interior muestra la magnificencia de lo que fue y que poco a poco se deterioró con el abandono. A través de un audiovisual podemos ver la historia del edificio. Está muy bien hecho ya que te sientes parte de la misma a la vez que conoces los avatares de la Fortaleza.



Lucena


La segunda Ciudad Media del Centro de Andalucía que visitamos fue Lucena. Se sitúa a una hora desde Alcalá la Real aproximadamente, y el camino entre las dos está formado por un bello paisaje de suaves montañas y campos de olivos.

La Perla de Sefarad y la Visita al Castillo y Museo fueron las dos experiencias que vivimos en la ciudad y que nos permitieron conocer una ciudad muy interesante.

Lucena fue capital de convivencia durante varios siglos entre la población musulmana dominante y la judía que vivía en la ciudad amurallada. La llegada de los almohades supuso o la conversión o la expulsión. Muchos de los judíos prefirieron no renegar de su fe y marchar a Toledo.

La "Perla de Sefarad", como se la conocía, se encuentra hoy reflejada en la necrópolis judía que se encontró por casualidad y en la que se pueden aprender los rituales funerarios, así como sentir la fuerza de los lugares sagrados.

San Pedro de Pedro de Mena


En el Palacio de los Condes de Santa Ana, imponente edifico barroco donde se encuentra la oficina de turismo de la ciudad, pudimos disfrutar de una singular exposición dedicada a la "Cultura y religiosidad de la nueva ciudad de Lucena en el Siglo de Oro" (hasta el día 30 de noviembre de este 2018). Entre todas las piezas que se pueden ver destaca el "Lavatorio de los pies" de Pedro de Mena que ocupa casi toda una sala. San Pedro en un trono aparece sobrecogido ante la acción de lavarle los pies Jesucristo.

El Palacio merece una visita tranquila para apreciar detalles como las yeserías de la cúpula en la escalera o los azulejos que la adornan.



Palacio de los Condes de Santa Ana


La Lucena barroca también se encuentra representada en la magnífica iglesia de San Mateo y sobre todo en la fastuosa capilla dedicada a María Inmaculada. Las yeserías se concentran de tal modo que no hay rincón sin decoración a base de ángeles, santos, nubes, flores y todo tipo de detalles.

En el centro, un baldaquino acoge la imagen de la Inmaculada en un espacio que, se crea o no, sorprende en gran medida.



San Mateo




Tras tanto barroquismo conviene volver los pasos en la historia para visitar el Castillo del Moral, que se encuentra situado en el centro de la ciudad y que acoge un museo arqueológico y etnológico. Lo visitamos ya de noche, con lo que perdimos cierta percepción de la disposición de la ciudad, pero aún así pudimos salir a las terrazas y seguir el rastro de la población lucentina desde sus orígenes prehistóricos hasta la conquista cristiana. Pura historia.


Antequera


Antequera me enamoró a primera vista; estaba visitándola pensando en el calendario del año que viene para buscar días suficientes para volver con calma. Se trata de una ciudad emplazada en la provincia de Málaga y cargada de historia desde tiempos prehistóricos. De esto dan buena cuenta los Dólmenes declarados Patrimonio de la Humanidad, los vestigios romanos de gran calidad, la Alcazaba, la Colegiata y tantos edificios más.

Pudimos atisbar durante la intensa mañana que estuvimos parte del inmenso patrimonio de una ciudad hermosa y que por momentos me trajo recuerdos de otras localidades andalusíes. 


Plaza del Coso



Antequera Monumental y Saborea Antequera fueron las dos experiencias que pudimos conocer de primera mano en la bonita ciudad.


En la subida a la Alcazaba por calles encaladas y en cuesta es fácil rememorar tierras granadinas, no tan lejanas. Una vez allí, las vistas son insuperables y se aprecia la disposición urbana de Antequera, con el fondo de la Peña de los Enamorados y su perfil de indio.

Vista de la ciudad


El recinto de la Alcazaba guarda infinidad de rincones para contemplar la historia casi de frente mediante singulares encuentros que no desvelaré para no romper las sorpresas.

Las mazmorras, la Torre del Homenaje o la Blanca son algunos de los muchos edificios que podemos visitar. La Real Colegiata, que fue inaugurada en 1550, fue el primer templo andaluz edificado en estilo renacentista, aún con trazas góticas y artesonados mudéjares.




Bajando hacia el centro de la localidad, el Museo de la Ciudad de Antequera es parada obligatoria. El continente y el contenido son excepcionales. Podemos ver una típica construcción palaciega con patio y a la vez seguir a través de restos arqueológicos la evolución de la ciudad. El llamado "Efebo de Antequera" sobresale entre todas las obras por su belleza clásica y su buen estado de conservación. 


Efebo


Aún nos quedaba visitar la magnífica iglesia de San Juan de Dios. El barroco toma su esplendor en una iglesia ahora desacralizada que se utiliza como sala de exposiciones. Los dioramas de Playmobil ocupan el espacio narrando escenas de la historia de Antequera, en una curiosa mezcla expositiva que estará abierta hasta principios de año.

Saborea Antequera nos llevó a la bonita Plaza de Toros y a su restaurante llamado igual, donde repusimos fuerzas tras una mañana intensa.




Écija


Por Écija he pasado camino de Sevilla o más allá y prometo ya mismo parar la próxima vez, o aún mejor, quedarme un buen rato para disfrutar de esta ciudad de torres campanarios, hasta once, palacios barrocos y mucho encanto andaluz.

En nuestra "Visita con anfitrión" a los Palacios de Benamejí y Peñaflor volvimos a quedarnos estupefactos ante la grandiosidad del barroco andaluz que cuenta aquí con dos representaciones únicas declaradas Bien de Interés Cultural. 


En el Palacio de Benamejí se sitúa el Museo Histórico Municipal, en el que sobresalen los vestigios de la antigua Roma encontrados en lugares tan céntricos (en algunos casos) como la Plaza de España. La hermosa "Amazona Herida" es la reina del museo, junto con los magníficos mosaicos de gran tamaño y temática báquica. 




El Palacio de Peñaflor nos dejó boquiabiertos con su fachada colorista e historiada, como buen edficio barroco que es. Además, cuenta con un balcón corrido de más de 50 metros que sirvió para darle continuidad a la fachada tras la anexión de edificios vecinos al del palacio.

Los interiores van recuperándose poco a poco, y la subida a la torre en esquina nos permitió tener unas vistas únicas de las torres iluminadas en la noche astigitana.




Uno no sabía muy bien a qué lado mirar ya que por un lado sobresalía la torre de San Gil y por el otro la también cercana torre de San Juan, a cual más bella.




Como colofón nos quedaba visitar la Casa Museo de la Hermandad de San Gil, que hunde sus raíces en el pasado de hermandades de caridad que atendían uno de los muchos hospitales (¡treinta y tres!) de Écija.

Allí pudimos aprender mucho más de una Semana Santa de sentimiento, arte, devoción y tradición. Tronos, bordados, mantos, palios, emblemas, música y sobre todo una religiosidad intensa y popular que sale cada año a la calle, pero que no termina ahí, sino que intenta servir también como obra social de distintos fines.








Puente Genil


Nuestra última mañana en tierras andaluzas la destinamos a Puente Genil, ciudad que también desconocía y que pertenece a la provincia de Córdoba. En ella se nos mostró una estupenda Visita con Anfitrión a la Villa Romana de Fuente Álamo, que va recuperándose poco a poco en el yacimiento arqueológico del mismo nombre.

La Villa, explotación agrícola extensa, se asentó sobre la primera obra dedicada a unos baños grandes y decorados con suntuosos mosaicos.




La conservación es excelente y el tamaño grande. La temática báquica, igual que sucedía en la visitada Écija, es preponderante. Además los mosaicos de las Tres Gracias, el de Pegaso y de los Sátiros suponen una muestra muy original. También podemos apreciar los distintos espacios de la casa romana típicas, con las mejores muestras musivarias expuestas en las estancias más públicas.

Como solía suceder, sobre la Villa Romana y los anteriores baños se asentaron más tarde visigodos y árabes, y tras siglos de olvido se sigue recuperando para mostrar el pasado esplendoroso de época Antigua.





Puente Genil es tierra de olivos y viñas, y no podía faltar una visita a una bodega en este singular recorrido. El Pujío fue nuestro destino para poner el broche final a un fin de semana intensísimo y lleno de arte y patrimonio.

La gastronomía merece una mención a parte y os prometo que así será. Comimos estupendamente en una buena selección de restaurantes. La materia prima de la tierra en forma de aceites, vinos, pan y mil recetas exquisitas era tratada con amor y dedicación. Por todo esto, próximamente hablaré de las delicias que pude probar en las Ciudades Medias del Centro de Andalucía.

El paisaje, una vez más, acompañó la interesante visita a una bodega cuidada con mimo y dedicada a la producción de vinos de calidad.

Campos de Bodega El Pujío




Y hasta aquí el recorrido hecho de la mano de "Tu historia", un buen nombre para un proyecto que busca que cada uno viva la historia de manera personal mediante experiencias singulares. Es difícil encontrar excusas para no parar en alguna de estas ciudades de arte la próxima vez que viajemos por Andalucía.

¿Te vienes?


14 comentarios :

  1. Nunca mejor dicho, la unión hace la fuerza. Nosotros conocemos muy poco Andalucía, hemos estado en Almeria, Granada y Sevilla, y es verdad que de tanto visitar capitales o grandes ciudades, nos terminamos perdiendo rincones increíbles. Nos gusto mucho el post, y ojala algún día podamos visitar la zona, con el solo motivo de las visitas teatralizadas nuestra peque ya seria feliz. Saludos :)

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    1. Claro que sería feliz vuestro hijo y estoy segura de que a vosotros os encantarían los mil rincones de cada lugar. Fuimos a tiro hecho en las visitas y quedaron cosas por conocer, así que ya tengo razones de sobra para organizar más de un viaje por allí.

      Un saludo.

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  2. Pues de las que comentas, solo conozco Antequera, que visité hace apenas 15 días. Le dediqué un día entero y me dejé mucho por visitar. La Colegiata y la Alcazaba son preciosas, pero también esa ruta con varias iglesias francamente deslumbrantes. Y lo más espectacular, los Dólmenes. Supongo que los visitásteis. La verdad es que no se como hiciste para ver tantas ciudades en un fin de semana!!!
    Me las apunto, en cualquier caso, por si regreso por la zona con más calma y tiempo. Aunque hay tanto por ver en Andalucia!

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    1. Uff, pues gracias a la organización de Tu Historia que nos llevaba de aquí para allá en microbús y nos esperaban donde era necesario. Si no, imposible. Los Dólmenes tendrán que esperar a otra visita ya que en esta ocasión nos centramos en el patrimonio gestionado por Tu Historia, que es muchísimo. ¡Claro que en Andalucía hay mucho que ver! Es inagotable.

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  3. ¡Hola Cristina!

    Seguí este viaje por las redes y no pudo gustarme más! La verdad es que Andalucía tiene taaaaantas cosas por ver... y estas ciudades son uno de esos tesoros menos conocidos, desde luego.
    Nosotros no conocemos ninguna (por ahora), pero por lo que comentas, es sencillo recorrerlas todas en un finde largo, así que perfecto.
    Si tuviera que elegir me quedaría, quizá, con Lucena por los azulejos y esa iglesia de San Mateo que no puede ser más barroca, y con las calles encaladas de Antequera y esa imagen tan andaluza desde la Alcazaba!

    Un besote y gracias por compartirlo

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    1. Gracias a ti por comentar. Andalucía es riquísima en patrimonio, tradiciones, paisajes etc. y muchas veces nos quedamos en lo más conocido. Esta ha sido una estupenda manera de mostrarnos una parte de su gran belleza. Yo creo que me quedo con Antequera. Es maravillosa (y eso que es difícil elegir).

      Un beso y gracias a ti.

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  4. Creo que hicisteis una ruta muy intensa en 3 días. Estas ciudades parecen tener mucha historia y muchísimas cosas que ver. Solo conozco Alcalá la Real y desde hace tiempo tengo ganas de visitar Antequera. Ahora se han sumado a mi lista las demás ciudades medias del centro de Andalucía. Gracias por compartir tus experiencias.

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    1. Gracias a ti Kate. Efectivamente, fue tanta intensidad que tengo ahora que parar a pensar qué estaba en tal o cual lugar. Fue una pincelada de todas las maravillas de esta zona que tanto merece la pena.

      Un saludo.

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  5. Una gran selección de maravillosos pueblos: ciudades medias del centro de Andalucía. Si bien nunca había escuchado sobre este término o denominación, todos se ven impresionantes. De todos ellos, siempre he tenido una especial ilusión por visitar Antequera y sus dólmenes así como el famoso Caminito del Rey. Un gran post sobre una comunidad que me encanta pero que por desgracia me queda muy a desmano, jeje.

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    1. Claro, a mí me queda cerca, pero también desconocía muchos de estos lugares. Antequera me fascinó y no descarto volver en breve porque tiene un patrimonio que da mucho de sí. Aunque cualquiera de las 5 ciudades, tienen en torno a 40.000 habitantes cada una, merece la visita.

      Un saludo.

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  6. Qué pasada de viaje! Yo hice una ruta parecida por las ciudades medias, que no son ciudades medievales sino municipios que están en en centro de Andalucía. Son muchos, pero esos son de los más grandes y soprendentes. Yo me quedo con la fortaleza de la Mota de Alcala la Real. Para mi es una de las 7 maravillas andaluzas. Gracias por compartir!

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    1. Gracias a ti, María José. Sin duda la Fortaleza de la Mota merece una visita reposada. Es muy bonita. Buena idea lo de las maravillas andaluzas.

      Un abrazo.

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  7. Como a mi me pilla más cerca Francia que Andalucía, es una comunidad a la que viajo de Pascuas a Ramos. Me encantó este recorrido que hiciste y que seguí por las redes, aunque me da que vas a tener que volver para disfrutarlo con más calma.
    De todas las ciudades sólo conozco Antequera, que visité hace casi 20 años, así que solo recuerdo que me gustó y poco más.
    Me ha sorprendido la cantidad de tesoros patrimoniales que atesora esta zona y me encantaría visitarlo. Será cuestión de programar un viaje.
    Un abrazo

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  8. Todo se puede organizar, Mar. Porque la verdad es que fuimos con el tiempo apretado aunque muy aprovechado. Sin duda un montón de lugares para regresar espero que sea pronto.

    Un abrazo.

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Muchas gracias por dejar tu comentario en Ida y Vuelta.

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