8/4/14

Museo de Cluny, París

Sí, ya sé que París tiene mucho que ofrecer en cuestión de museos. Ya sé que tiene uno de los mejores del mundo, el Louvre, y otro que no le va a la zaga y que tiene una magnífica colección de impresionistas, Orsay. Todo eso ya lo sé, pero si me preguntara alguien cuál es mi museo favorito en la Ciudad de la Luz, no dudaría en decir que es esta joya: el Museo de Cluny.


Situado en una recoleta plaza cercana al Boulevard Saint-Michel, en pleno Barrio Latino, puede pasar desapercibido al visitante. Además, no es demasiado conocido así que puede ser un poco difícil dar con él, a no ser que nos fijemos en los pináculos góticos y en las torrecillas de cuento de sus ventanas, que lo delatan.

Museo de Cluny


Es precisamente el hecho de estar situado dentro de una mansión medieval lo que para mí lo hace especialmente atractivo. Además, ésta se sitúa sobre los restos de un baño galorromano que se puede visitar en sus distintas partes: frigidarium, tepidarium y caldarium. La mansión fue construida para el abad de Cluny y se terminó en 1500 en estilo gótico, constituyendo un lugar excepcional.

El patio de entrada distribuye las dos alas del edificio en torno a una torre octogonal y desde él son perfectamente visibles los detalles decorativos góticos: tracerías, pináculos, torrecillas de pizarra y puertas historiadas con el escudo de Jacques d'Amboise, abad de Cluny en la fecha de terminación de la mansión, que se constituyó en ejemplo de "hôtel particulier" y emblema de la arquitectura medieval civil.

En el interior destaca sobre todo la antigua capilla con su magnífica bóveda, cuyos nervios descansan sobre una columna central. En las paredes se situaban doce figuras, que no eran (como cabría pensar) las de los doce Apóstoles, sino doce miembros de la familia de Jacques d'Amboise, lo que da idea de la importancia de este abad.

Bóveda nervada de la capilla del Hotel de Cluny.

La colección de arte medieval expuesta en el Museo de Cluny es magnífica. Se pueden contemplar en las salas diferentes representaciones artísticas que no fatigan por su variedad y sorprenden por la capacidad de creación del hombre medieval. Así encontramos en el campo escultórico, obras románicas rescatadas de varias iglesias como Saint-Germain-des-Prés  y más tardías como la Sainte-Chapelle o la catedral de Notre Dame.

El Museo también contiene piezas de orfebrería, tallas de madera y vidrieras procedentes de diferentes lugares.

Los dos Libros de Horas expuestos pueden contemplarse perfectamente ya que tienen las hojas protegidas y dispuestas para que puedan pasarse como en un libro normal. Son ejemplares del siglo XV y las miniaturas muestran las labores cotidianas de cada mes del año, así como los signos zodiacales.

Para mí, sin duda, la joya del museo es la colección de seis tapices de "La Dama del Unicornio". Procedentes de Holanda y realizados a finales del siglo XV, muestran alegorías de los cinco sentidos. La composición, las tonalidades, los "mille fleurs" o fondos de plantas y florecillas realizados con maestría, y su simbología y capacidad de seducción los hacen únicos. Además, la disposición en la sala, oscura, con unos bancos para que el espectador los observe con tranquilidad convierten este rincón en un lugar mágico y nos acercan a la sutilidad del alma medieval.

Tapiz con la leyenda "A mon seul désir" de la serie
"La Dama del Unicornio".

El sexto tapiz, con la dama y el unicornio protagonistas de la serie en todo su esplendor, da lugar al enigma con su mensaje "A mon seul desir", "A mi único deseo". Quizá se refiera al libre albedrío, pero sólo quizá.


Recomendación literaria Museo de Cluny:
La Dama y el unicornio, de Tracy Chevalier. Ed. Alfaguara, 2004. Es una fabulación en torno a lo que pudo ser el encargo y realización de la serie de tapices que da nombre al libro y que se expone en el museo.

Datos prácticos del Museo de la Edad Media-Cluny:
Dirección: Plaza Paul Painlevé, 6
Horario de apertura: todos los días de 9:15-17:45h
Cierra: los martes, 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre.
Precio: tarifa completa con audioguía: 8€/ reducida: 6€. Accesible con la tarjeta Paris Museum Pass.
Metro: Cluny-La Sorbonne/Odeon/Saint-Michel

Créditos:
Foto de la capilla de Cluny de Allie Caulfield (Creative Commons: Atribución).
Foto de tapiz de La Dama del Unicornio de wallyg (Creative Commons: Atribución, No comercial, Sin obras derivadas).


2 comentarios :

  1. Tres veces en París y aun no lo he visitado. La primera vez, hace más o menos 20 años, me dediqué al Louvre y me tiré recorriendo sus salas dos días desde que abrieron hasta que cerraron; también visité el maravilloso Orsay. La segunda vez repetí museos y la tercera apenas me dio tiempo a nada, fue una miniescapada. Pero cierto es que siempre ha estado en mi mente visitar este del que nos hablas. Anotado para la siguiente vez que vaya por París, es lo bueno de las grandes capitales europeas, sabes que volverás. Muy buena entrada! Me han dado ganas de volver mañana mismo :)

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    1. Es que el Louvre es mucho Louvre. Orsay es otra joya. Y este museo es pequeñito y escondido junto al Bulevar Saint-Michel, en pleno Barrio Latino y muy desapercibido. He estado tres veces y no dejo de extasiarme ante los tapices de la Dama del Unicornio, expuestos en una sala oscura. También recuerdo salterios miniados que podían verse y pasar sus hojas protegidas por cristales. ¡Una maravilla!

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