31/1/24

Visitar Teruel, la ciudad del mudéjar

Visitar Teruel es hacer un viaje al pasado medieval de una ciudad que fue mezcla de culturas. El último fin de semana de enero nos fuimos a Teruel, en una escapada que llevábamos tiempo deseando hacer y que por unas cosas u otras habíamos pospuesto. Hoy os dejo un post sobre visitar Teruel, la ciudad del mudéjar , una escapada ideal para un fin de semana.

Visitar Teruel en un fin de semana: mudéjar, historia y gastronomía


Visitar Teruel


Nada más llegar a la ciudad de Teruel, conviene buscar aparcamiento. Debido a las obras en unas de las calles principales, nos recomendaron dejar el coche frente a la estación y las dos veces que fuimos no tuvimos problema en aparcarlo allí. 

Además, el primer monumento que llama la atención y salva la distancia entre la parte baja de la ciudad y la zona antigua está allí: la Escalinata neomudéjar.


Visitar Teruel


Da la bienvenida a la ciudad desde 1920, año de su construcción. Realizada a la manera mudéjar, con azulejos y ladrillo cuenta con un rellano principal con un enorme relieve dedicado a los Amantes. Los juegos de colores en los azulejos y las historiadas farolas nos recuerdan otras obras modernistas.


Visitar Teruel


Desde la cima de la escalinata sólo nos queda subir en dirección a la plaza del Torico, corazón de la ciudad e imprescindible al visitar Teruel. De camino nos toparemos con la primera torre mudéjar. Se trata de la de la iglesia de El Salvador. Este templo podemos visitarlo justo antes y después de la hora de misa. Si la iglesia es obra de finales del XIII, la torre data del siglo XIV. Es una de las más tardías torres mudéjares de la ciudad de Teruel. Se levanta sobre una bóveda de crucería y arcos apuntados por la que pasa la calle. Nos recuerda a los alminares de Al-Ándalus, entre otros aquel que vimos en Marrakech . La  torre de El Salvador se puede visitar por dentro donde se encuentra un centro de interpretación del arte mudéjar, tan peculiar y tan turolense.



Visitar Teruel


Siguiendo la calle de El Salvador, llegaremos enseguida a El Torico y su plaza. El centro urbano de la ciudad está porticado, tiene forma irregular y cuenta con algunos edificios modernistas reseñables. El pequeño toro se encuentra sobre la columna blanca de la fuente y es símbolo de la ciudad. Se trata de una leyenda que se remonta a época de la reconquista y fundación de la ciudad por Alfonso II. No es de extrañar la devoción que sienten en la ciudad por su emblema fundacional. 


Desde la plaza de El Torico estamos a pocos pasos de los dos lugares más interesantes al visitar Teruel. Se trata por un lado de la catedral de Santa María de Mediavilla y, por otro, del conjunto de los Amantes. Empecemos por la primera.

Visitar Teruel


Santa María de Mediavilla lleva ese nombre precisamente por haber sido levantada en el medio de la recién fundada Teruel, allá por el siglo XIII. Se decidió ampliar la antigua iglesia parroquial y se convirtió en catedral en el siglo XVI.  El cimborrio, la torre y la maravillosa techumbre mudéjar forman parte del Patrimonio de la Humanidad, al igual que las otras tres torres de la ciudad (El Salvador, San Martín y San Pedro). 

Recomiendo hacer una visita guiada porque es la única manera de ver de cerca esa joya que es la techumbre, desde la galería de la nave central. Si no, la veréis pero desde bastante lejos. La catedral abre de 11 a 14 y de 16 a 19 horas en invierno, una hora más tarde en verano. Además, junto a la entrada a la catedral, podréis visitar el Museo de Arte Sacro, en el palacio contiguo. Cuenta con algunas piezas de lo más interesantes, procedentes de distintas iglesias de la ciudad y alrededores. 


Visitar Teruel


Muy cerca de la catedral de Santa María de Mediavilla se encuentra la tercera torre de nuestro recorrido: la de San Martín. Su construcción se inició en 1315 y quizás sea el mayor exponente de la arquitectura mudéjar de Teruel. Su planta es cuadrada, el remate almenado y cuenta con profusión de decoración de cerámica vidriada con diferentes formas (estrellas de ocho puntas, ajedrezado y demás motivos). 

El arco apuntado que lo sostiene, al igual que el de El Salvador, cede el paso a una estrecha calle en cuesta que recuerda a la ciudad de Toledo. La iglesia titular acogen hoy en día los pasos de la Semana Santa turolense. 




Visitar TeruelVisitar Teruel



Desde la torre de San Martín podemos acercarnos hasta el Acueducto de los Arcos, obra de ingeniería del siglo XVI que servía para llevar agua a la ciudad, así como para pasar de una zona a otra de la misma. 

Por último, nos queda regresar hacia la Plaza del Torico para llegar en apenas dos minutos desde allí al Mausoleo de los Amantes de Teruel. Diego (Juan) de Marcilla e Isabel de Segura vivieron unos amores imposibles mezcla de leyenda y realidad y que ponen en nuestra memoria las diferencias sociales que tan marcadas eran en tiempos medievales. 

El Mausoleo se encuentra situado en un anexo de la Iglesia de San Pedro, realizado en alabastro por Juan de Ávalos a mediados del siglo XX y destinado a guardar con decoro las momias de los amantes que durante décadas fueron exhibidas de manera poco digna.




Visitar Teruel



La torre de San Pedro es muy similar a la de Santa Maria de Mediavilla, gótica-mudéjar y fue levantada sobre la antigua judería. De planta cuadrada y arco apuntado en la base, un friso de arquillos de medio punto la decoran aportando ligereza al conjunto. En el recorrido del conjunto de los Amantes de Teruel conviene comprar la entrada que incluye la visita a la torre, a la iglesia, el claustro, el ándito y por supuesto al mausoleo.

La iglesia cuenta con un interesante retablo en madera de pino, similar al de la catedral y realizado por el mismo escultor, el francés Gabriel Yoly. El recorrido por el ándito, pasadizo externo a la iglesia a la altura de las vidrieras, permite al visitante observar el edificio de una manera particular. Y ya en la torre, tras subir por unas escaleras de caracol, podremos divisar los otros edificios mudéjares de Teruel en una vista singular. 


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Nota gastronómica: en Teruel se come muy bien, la materia prima es abundante y diversa. Nos costó elegir pero creo que acertamos con la cena en el restaurante Yain, situado muy cerca del Mausoleo de los Amantes. Da buena cuenta de la tradición a la vez que innova con los ingredientes en sabrosas mezclas y texturas curiosas. Cuenta además con una extensa carta de vinos. Muy recomendable.


Hasta aquí nuestro recorrido por la capital del mudéjar. Visitar Teruel, es hacer un viaje en el tiempo en una ciudad muy bien conservada, manejable y con buenas comunicaciones a través de la Autovía Mudéjar.
Una capital de provincia que conviene visitar y que como otras, aquí te dejo qué ver en Soria en dos días, tiene mucho que visitar y disfrutar. 

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